miércoles, 16 de mayo de 2018

Cultura gringa

Aparte de la esperada magnificencia de los paisajes, tecnología, espacios y construcciones, dos elementos quedaron en mis reflexiones, luego de mi primera visita a los Estados Unidos.

El primero fue la cultura de respeto a las leyes, así sea la más básica, cosa evidenciada en un cruce de peatones de una pequeña ciudad del sur, donde la gente esperaba pacientemente la señal del semáforo para atravesar la calle, aunque no había un tan solo vehículo circulando en cien metros a la redonda.

En cambio, el segundo es menos admirable. En casi todos los espacios turísticos hay áreas donde los organizadores te toman varias fotos, digamos “oficiales”, las cuales tienes la opción de adquirir al finalizar la visita. El detalle está en que, cuando vas a preguntar, te encuentras con que… ¡ya están listas e impresas en gran tamaño! Y si por último no las compras, no hay problema: simplemente las destruyen y asunto arreglado, no importa el despilfarro de recursos.

Y de lo demás... sólo diré que los pollos imperiales son más cholotones, pues aumenté una libra por día durante mi estancia.