jueves, 22 de febrero de 2007

¿La nueva Eva? ¡Preséntenmela!

El respeto y admiración que tengo por el cantautor Silvio Rodríguez data de hace más de dos décadas y se sustenta en excelentes canciones, tanto desde el punto de vista musical como estético: "Como esperando abril", "Óleo de una mujer con sombrero", "Yo digo que las estrellas", "Domingo rojo", "Requiem" y "Monólogo", entre otras. Este culto estético permanece intacto muy a pesar de ciertos lunares abiertamente propagandísticos, una que otra rima desafortunada y la decadencia que exhibe en sus últimas producciones.

No obstante, mención especial merece la canción "Eva" (de "¡Oh, melancolía!", 1988), una de esas piezas que manifiestan tal grado de contradicción y absurdo intrínsecos que uno no puede menos que quedarse perplejo ante la debilidad de criterio allí exhibida.

Musicalmente impecable, con arreglos que sugieren toques de Bach en las partes más instrumentales, su contenido transita entre un homenaje a la madre soltera y una reivindicación feminista del papel sociocultural de la mujer. Veamos y comentemos:

Eva no quiere ser para Adán
la paridora pagada con pan


[Magnífico y plenamente de acuerdo: los hombres evolucionados de este siglo no nos emparejamos con domésticas cuyo sueldo va "en especies", sino con personas plenas e integrales con quienes compartimos las diferentes dimensiones de la vida laboral y familiar]

Eva prefiere también parir
pero después escoge dónde ir.

[Pausa: pare, mire, oiga. Según Silvio, ¿la liberación de la mujer es incompatible con la vida de pareja? ¡En buen concepto te tienes, chico!]

Por eso adquiere un semental
y le da uso sin dudas normal.
¡Eva cambió la señal!


[¡Vaya reivindicación! Ahora resulta que el ideal de mujer liberada es aquella que "usa" a los hombres, extrayéndoles el semen. Con esta "venganza histórica" imagino que las cosas mejorarán mucho.]

Y a continuación, el ideal en toda su dimensión:

Eva sale a cazar en celo,
Eva sale a buscar semilla,
Eva sale y remonta vuelo,
Eva deja de ser costilla.

Una cosa es que, ante las circunstancias adversas, se admire y apoye el espíritu y esfuerzo de la madre soltera, capaz de salir adelante a pesar de la irresponsabilidad paternal.

Otra muy distinta, en cambio, es que ese sea justamente el camino previamente elegido por ella, con lo cual se vuelve totalmente innecesaria la Procuradoría General de la República y toda la legislación relativa a la responsabilidad paternal, siquiera económica.

Desde ese punto de vista, todo lo que un buen macho latinoamericano necesita es, precisamente, una "Eva liberada" con quien copular sin complejos ni ataduras "burguesas" (entiéndase, la institución del matrimonio), "liberado" también él de todas esas molestias y complicaciones que derivarían de cualquier exigencia posterior, relativas al ejercicio de la paternidad.

Así, como el buen Silvio plantea, todo mujeriego que busque vaginas sin compromiso estaría encantado ante esta nueva Eva, arquetipo de mujer en busca de hombres-objeto, y seguramente exclamaría entusiasmado (que no excitado): "¡Preséntenmela cuanto antes!".

viernes, 16 de febrero de 2007

FM Trova... ¿algún día?

La primera radio que se puede hallar en el nuestro dial está en la marca de 88.5 FM y la última en 107.7 megahercios. Como la distancia entre emisoras contiguas está reglamentada en 0.4 MHz y no tenemos ya espacios vacíos, quiere decir que en nuestro espectro radiofónico hay casi cincuenta radios.

Entre ellas encontramos radios de corte religioso, en formato de noticias y deportes, juveniles pop y fresa, clásica e instrumental, rancheras, infantiles, tropicales, etc. Se diría que hay para todos los gustos... mas no es así: ninguna de ellas se distingue por una programación centrada en el género trova, en donde la poesía y la expresividad musical sea el punto distintivo a toda hora.

Dos excepciones parciales hay: primero, la radio de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" UCA (91.7), con una programación ecléctica que pretende quedar bien con todos los gustos y, dentro de ello, algunos espacios para ciertos cantautores ligados a este movimiento musical; segundo, la radio oficial del partido político de izquierda, "Mayavisión" (106.9), en donde ella se cuela entre el género de protesta y los extractos de discursos de sus líderes.

Hasta la fecha, nadie le ha apostado a una radioemisora en donde lo común sea escuchar a Serrat, Silvio, Aute, Pablo, los nicas como Mejía Godoy, Víctor Manuel y Ana Belén, Fito, Pedro Guerra, el quinteto "Tiempo"... y trovadores nacionales, que los habemos (si no, veamos la sección correspondiente en Música SV y también en Centroamericanto).

Hace dos décadas, y más por iniciativa personal que institucional, lo hizo Neto Blanco en sus turnos en la ABC 100.1 de mediados de los 80's (fue bonito mientras duró)... y tanto la pedía la gente que hasta el chele Rucks se atrevió a poner a Silvio y "Ojalá" en "La Femenina" (sorpréndase Ud.). Hoy es paradójico que haya muchísima gente que pase día y noche repasando sus mismos discos y casetes de aquellos artistas y, pese a ello, ningún empresario radial los considere como el público necesario para justificar su inversión (que es, al fin, de lo que se trata para sobrevivir).

Cabe preguntarse, no obstante, dos cosas en el hipotético caso que existiera una radio FM Trova:

a) ¿Lograría tener audiencia suficiente, en un país donde campean las etiquetas y los esquemas polarizantes; o, por el contrario, sufriría la misma desgracia que todas las opciones políticas moderadas que han pretendido surgir (o sea, el mérito de existir y su pronta extinción)?

b) Si, en el mejor de los casos, la cantidad de oyentes justificase su entrada en el flujo publicitario de las agencias, evitando así el ahogo económico... ¿no sufriría de todos modos el boicot del capital criollo, como ya ocurrió con medios escritos y audiovisuales que se salieron del carril estándar y acrítico dominante?

domingo, 11 de febrero de 2007

"Oración", por nosotros.

RFG y Manuel Gómez, grabando "Oración" (10-02-07)

Luego de dieciocho años, finalmente se dieron las coincidencias y circunstancias necesarias para colocarle la voz de Manuel Gómez a "Oración", canción de la cual ya hablé en una entrada anterior, "Las OTI".

Con todo ya preparado, nos reunimos ayer en Audio Mágico para dejar constancia de lo que fue y significó aquella obra. En el transcurso de la mañana, recordamos el contexto de guerra que vivía el país y el clamor generalizado por el fin de aquella demencia, y confirmamos nuestras valoraciones iniciales sobre el controvertido fallo del certamen en donde competimos.

Terminada la jornada y amparado en la certeza y satisfacción de haber hecho una obra digna, doy aquí este pequeño regalo para quien lo quiera y aprecie: la canción disponible para su descarga gratuita desde www.box.net.

viernes, 9 de febrero de 2007

Dilemas musicales

En días recientes, he pensado nuevamente en el viejo debate del artista: crear a partir de aquellos criterios estéticos que él siente suyos y auténticos, aun sacrificando cierta dosis de popularidad; o, por el contrario, acomodar su virtud para quedar bien con las masas y darles lo que ellas supuestamente piden, aunque el producto sea más bien artesanal y, en algunos casos, intrascendente.

Escribo desde la postura de quien practica la música como un pasatiempo y no como su medio de vida, lo cual quizá resulte cómodo y, en cierto sentido, ventajista; no obstante, creo que ello no demerita la esencia de mis inminentes observaciones.

Recuerdo a muchos músicos nacionales que, habiendo comenzado con proyectos muy interesantes desde el punto de vista estético, fracasaron económicamente por esa vía y, para poder vivir de su oficio, acabaron sometidos a la cultura de la música de bar, fiestón de calle o de amenizar fiestas bailables. Esta música, dicho sea claramente, es legítima, tiene sus objetivos y, en ese contexto, es totalmente válida... ¡pero estoy seguro de que eso no era lo que originalmente querían ellos!.

Pienso en Carlos Hernández a principios de los 80's, con canciones como "Libertad" y "El latinoamericano", y no lo concibo como el mismo que, años después, grabó un cover de "Americana", su antítesis conceptual; ni con el cumbiero de "Los caballeros del sabor" y "Karmina y su banda".

Recuerdo a Nelson Huezo en aquella agrupación algo esotérica y parcialmente sinfónica, pero fiel a sí mismo, "Simiente"; sin duda, un tanto lejos de lo que fue después con un grupo con fines comerciales, cuyo nombre se me escapa (¿"Síntesis", se llamaba?).

Cuando recién había regresado de Alemania el chele Oscar Alejandro, tenía su identidad y estilo reconocibles, incluso tuvo el mérito de haber ganado legítimamente uno de los pocos OTI's nacionales en donde todos estuvimos de acuerdo ("El vendedor de canciones", 1985). ¿Qué pasó con él? Sospecho que las muchas noches tocando en el bar del "Camino real" no le dejaron desarrollar plenamente aquella vena propia.

Incluso el maestro Héctor Rodas, notable músico que, pese a ello, tuvo éxito en grupos fiesteros y le dio cierto toque fino a "Espíritu libre" (en la época de una magnífica canción popular y de identidad nacional, "Las pupusas", del mismísmo Jhose Lora), también pasó por su pequeño calvario cuando se disolvió su proyecto personal, el "Super combo doce", grupo de excelentes músicos que, precisamente por finos, no hallaron eco entre un público cada vez más acostumbrado a canciones monocordes y jayanadas de doble sentido.

Particularmente, me inclino a creer que la mayoría de mortales sólo podremos hacer arte verdadero si no nos sometemos a la dinámica del arte mercantilista como primer criterio. Y, paradójicamente, una vez que seamos más auténticos con nosotros mismos y hayamos perfilado un estilo original, reconocible y sólido... ¡quizá entonces seremos dignos de la atención del público que en verdad nos interesa!

sábado, 3 de febrero de 2007

Negar holocaustos

En meses recientes, dediqué algún tiempo a leer "Sin destino", de Imre Kertész, novela basada en sus experiencias en distintos campos de concentrazión nazis; "Los hornos de Hitler", un testimonio de Olga Lengyel sobre el mismo tema; también examiné los argumentos negacionistas del holocausto judío y sus correspondientes refutaciones, punto por punto; sin olvidar el recuerdo de películas como "La lista de Schindler", "La vida es bella" y la producción para televisión "Conspiracy", basada en documentos sobre la reunión de donde salió el plan operativo para la llamada "solución final".

Luego de este debate, concluí que, si bien algunos razonamientos de los negacionistas dan la apariencia de ser lógicos y hasta verosímiles, la cantidad de evidencias históricas, físicas, testimoniales e ideológicas acerca de aquella matanza sistemática es abrumadora, aplastante y concluyente.

Recientemente, la Asamblea General de la ONU condenó la negación de dicho exterminio masivo.

Desde hace años, en algunos países (Alemania, Austria, Francia, República Checa, Bélgica, Polonia, Lituania, Rumania y Eslovaquia) existen leyes que tipifican como delito la negación del holocausto; mientras que en otros países ha habido propuestas de ley encaminadas en este sentido, aunque no han prosperado fundamentalmente porque, de aprobarse, creen que lesionarían con ellas la libertad de pensamiento y de expresión al consagrar un hecho histórico como "dogma de Estado", estableciendo la obligatoriedad de creer en él sin cuestionamiento alguno.

En contraposición, está la perspectiva de las víctimas del genocidio: para ellas, negar sus muertes, justificar o deformar las circunstancias en que ocurrieron, es reiterar los asesinatos y querer matar su memoria y recuerdo. Desde este punto de vista, son comprensibles sus clamores.

En días recientes, un reportaje de "The Washington post" causó revuelo, negaciones, confirmaciones, declaraciones y comentarios en el medio local. Más allá de que sea cierto o no lo que allí se dice, lo importante es que trajo a la actualidad la matanza perpetrada en el cantón "El mozote", el 10 de Diciembre de 1981.

No vale la pena mencionar nombres de personajes políticos; aunque, hablando del tema, uno de ellos se refirió como "un héroe" al militar que, en ese año, estuvo al mando de quienes ejecutaron la masacre.

Los negadores del holocausto judío al menos hacen algún tipo de investigación histórica, razonan, dan argumentos, debaten y refutan; en cambio, éste y sus correligionarios sencillamente niegan por negar.

¿Y si, como los alemanes, tuviéramos aquí una ley que estableciera como delito negar las atrocidades y masacres del pasado?

miércoles, 31 de enero de 2007

Tres entrevistas

Aprovechando la cara dura adquirida en mi temprana adultez, durante mi efímera etapa de vendedor ambulante de anuncios comerciales, así como esos contactos culturales imprescindibles para que te hagan un poco de caso, durante la semana anterior pude presentar mi disco "No hemos olvidado" en tres radios locales.

La primera entrevista fue en el espacio "La bohemia", de YS-UCA, conducido por Aída Párraga. Como no teníamos tanta prisa ni terror a las digresiones, resultó que el tiempo se hizo corto, aunque alcanzó para decir lo fundamental y hasta mandar algunos saludos.

La segunda ocurrió en "Subterránica", programa dedicado a la música nacional en Radio Femenina, con el DJ Guillermo Funes. Como esta es una radio juvenil y de mucha audiencia, todo fue muy comprimido pero, por lo mismo, te obliga a ser más sustancioso y menos vacilante en lo que dices. No pasó inadvertido el detalle de la apertura mostrada para presentar una música distinta a la que ellos están acostumbrados.

La tercera, quizá la más equilibrada, fue la del programa "Ini nemits" (Esto Somos), que se transmite en Radio Clásica, a cargo de Jasmine Campos. Ni divagamos mucho ni nos apresuramos tanto y, como buen resultado, se produjeron treinta y cinco minutos respetables.

sábado, 27 de enero de 2007

¿Poemas? Solo tres, gracias.

Mi incursión en la narrativa vino, en el tiempo, después de medianos pero no muy fructuosos intentos en la poesía, aunque una cosa no deba entenderse como consecuencia de la otra. En la revista "Taller de Letras" Nº 132, de 1989, alcanzaron a publicarse un par de ejercicios de versificación que, por aquello de cuidar la imagen, había yo condenado al olvido: uno se titula "Madre tierra" y el otro lo transcribo a continuación, sólo con fines de archivo. El tercero aludido en el título es aún inédito.

ENCUÉNTRATE

¿Has penetrado hasta el profundo abismo
donde se esconde tu espejo prohibido
y, al conocerte plena y sin secretos,
has vacilado como lo hace un niño?

Dime si acaso no has tenido un día
en que, confiada, vas buscando el triunfo,
y sólo encuentras una hiel extraña
atravesando por torcidos rumbos.

¿Cuántos fracasos de han dejado a veces
tus inocentes pasos de doncella?
¿Te has preguntado, triste, si el camino
es algo más que una constante espera?

En las mañanas hay oscuras noches.
Mientras yo amo, otro está penando.
¡Muéstrame cuándo has encontrado calma
sin antes nunca haber llorado amargo!

Nunca la luna permanece blanca
sin ser comida luego por su sombra,
para después abrir su fiel pestaña
que siempre llega a su perenne aurora.

Piensa en el mundo que no conocemos:
es parte nuestra, no nos es extraño;
y si los días tienen su ruptura,
¿por qué no hacemos nuestro el calendario?

Si al fin comprendes la virtud del cielo,
que no es morada de ficticios mitos,
sino lo inmenso que nos llama a todos
a darnos cuenta de lo que vivimos

habrás logrado vida sin temores
y, en los momentos de difícil trama,
podrás hallarte libre y, en la vida,
No tendrás miedo de llamarte humana.

miércoles, 24 de enero de 2007

"¿Y me lo va a regalar?"

Como he pasado muchas veces por esto desde hace quince años, cuando UCA Editores publicó mi primer libro "¿Guerrita, no?", no he tenido más remedio que acostumbrarme a este hábito tan propio del pueblo salvadoreño: ante la noticia de que uno ha publicado algún tipo de obra de arte (libro, disco de música...) o será protagonista de cualquier espectáculo artístico (teatro, danza, poesía, etc.), despachan un escopetazo doble: el elogio ("¡Ah, qué lindo, qué interesante!") y el pedido ("¿Y me lo va a regalar?").

Esto se puede tomar de dos formas.

POR LO POSITIVO:

* A su modo, la persona expresa su genuino interés en conocer la obra producida por aquel amigo, compañero, colega y casi camarada.

* La primacía absoluta del solicitado regalo por encima del sucio comercio mantiene la pureza romántica del arte y las cosas realmente valiosas, que no pueden reducirse a viles mercancías. Tal silvestre petición revela, además e implícitamente, el elevado grado de confianza y aprecio personal que para con el autor existe, hecho más valioso que cualquier moneda que medie entre la obra y su destinatario final.

O POR LO NEGATIVO:

* En el fondo, lo que la persona quiere decir es: "si quiere que le haga el favor de leerla (o escucharla), entonces regálemela".

* La ignorancia supina ("la que procede de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse") sobre el tema "costos de producción" de la mencionada obra. Si de un libro se trata, quizá creen que la edición de éste no cuesta más que el conjunto de sus fotocopias; o si es un disco, estiman que su valor en efectivo no pasa de los treinta y cinco centavos del CD en blanco, como si el estudio de grabación, las muchísimas horas de mezcla de audio, el software y el hardware, la impresión de artes digitales, las etiquetas y el empaque también fueran gratis (la creatividad, obviamente, no tiene precio).

Como dije al principio, tras década y media de vérmelas con esta reiterada manifestación "cultural", creo haberme vuelto menos susceptible y, casi por lo general, prefiero tomarla por el lado amable. Por eso, mi respuesta invariable y sonriente ante cualquier petición en este sentido es ya es un estándar: "¡Lo siento, pero el productor no me lo permite!".

jueves, 18 de enero de 2007

¡Es Trova!

Ahora que he dado los primeros pasos para promocionar mi disco “No hemos olvidado(<- clic allí para ver detalles y sitios de distribución), me veo en la dificultosa situación de responder a la justa pregunta “¿Y de qué tipo de música es?”. Comenzaré negando ciertas etiquetas, pese al respeto e incluso admiración que alguna de ellas pueda suscitar en mí:
  • Aunque protesto a mi modo, no hago “música de protesta”; entiéndase, el arquetipo de “Los Guaraguao” y los Mejía Godoy de los 70’s, con contenidos políticos coyunturales y explícitos. Mi música es una evocación poética, no política.
  • Si bien hay instrumentos electrónicos y, en algunas piezas, guitarras con distorsión, ni es el “rock” comercial (que, diciendo frases altisonantes, en realidad acaba diciendo nada) ni tampoco el "rock" combativo y, en cierto modo, nihilista de grupos como "Los fabulosos Cadillacs" y "Bersuit Vergarabat".
  • Pese a la presencia, en un par de ellas, de ritmos 6/8 ó 3/4 y guitarras con rasgueos de tendencia rural, no es “música folclórica”, repleta de flautas, ponchos, quenas, sombreros, charangos, gritos festivos, zampoñas, etc.; pues el estilo y el enfoque no corresponden ni a la nostalgia precolombina ni a los trajes típicos coloniales.
Examinando aquí y allá, descubro cierta dificultad para encasillar mi música dentro de un género determinado; pero, para fines de comprensión pública, he decidido responder presentando mis creaciones como “trova latinoamericana”, pues en ella:
  • El mensaje está expresado poéticamente.
  • Es un poco más importante el contenido que la forma.
  • Predomina la búsqueda de la identidad y la reflexión sobre la propia historia.
  • Hay un esfuerzo de síntesis de los aportes de distintos estilos, toda vez sirva al propósito estético.
Dicho todo lo anterior, espero no haber enredado más el tema, al tiempo que me pregunto por qué no puedo dar una simple respuesta corta a este genérico y musical asunto.

Tocata y fuga

El sábado 6 de Enero no sé si llegaron los Reyes Magos, pero sí seguro que vino un "Plebeyo Vago" a llevarse el contador de agua de la acometida de ANDA, la compañía estatal que distribuye el precioso líquido. Averiguaciones posteriores revelaron que este pillaje es masivo y común en los últimos tiempos y en el vecindario. La consecuencia inmediata fue la salvaje ruptura de la cañería, derramamiento total y sequía dentro de la casa.

Pese a reiteradas y diarias llamadas al número de averías, el pregonado plazo de "veinticuatro a setenta y dos horas" para reparar el daño nunca se cumplió; por lo que, durante casi dos semanas, hemos estado con la solución provisional, es decir, con una gruesa manguera reforzada con abrazaderas en los empalmes de los trozos de tubo que quedaron visibles luego del hurto, puesta allí tras de no poca lucha, empapamiento y algunos raspones por la incomodidad de llegar hasta los lugares clave.

Finalmente, este mismo día notamos la presencia de un par de tipos (sin ninguna clase de distintivo, carné o uniforme) que ni anunciaron su llegada ni su retirada, reparando velozmente la fuga. Las siguientes sólo son suposiciones:

a) Son personas particulares contratadas por ANDA para este tipo de trabajos.
b) La velocidad de la reparación (diez minutos) no perjudicará su durabilidad.
c) No nos van a cobrar (o en el próximo recibo oficial vendrá un cargo por la labor).

Noto en todo este asunto cierta despersonalización del trato humano en una sociedad cada vez más veloz, lo cual impidió agradecimientos, por haber venido al fin, o reproches, por haber tardado tanto. Por último, es posible que este anonimato haya sido lo mejor.