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domingo, 21 de mayo de 2023

Estadio Cuscatlán: receta para el desastre


* Descripción de los hechos basada en videos y testimonios publicados en medios informativos y redes sociales.
La noche del sábado 20 de mayo será recordada tristemente en la historia del fútbol. A pocos minutos de iniciado el partido de vuelta de cuartos de final del torneo local, entre los populares equipos Alianza FC y FAS, se produjo una estampida humana que dejó 12 muertos y más de 90 lesionados. No es la primera vez que ocurren desgracias en los estadios del país, pero nunca había habido una de esta magnitud.

Quienes alguna vez hemos asistido a un escenario deportivo y hemos visto las condiciones de infraestructura y logística en que se desarrollan estos eventos, los comportamientos típicos de la masa de aficionados y la casi absoluta ineptitud de la dirigencia del fútbol salvadoreño en el tema de seguridad, entendemos que la tragedia del Cuscatlán era solo cuestión de tiempo.

La cronología del desastre es tan simple como dolorosa y, de acuerdo a la información disponible y testimonios vistos en redes sociales, es así:

· Primero: el cupo del sector de sol general se llena antes de que puedan ingresar todas las personas que tienen entradas compradas. Esto solo se explica porque sobreventa o por falsificación de boletos. De lo primero aún no hay constancia, pues las investigaciones de la Policía Nacional Civil y la Fiscalía General de la República están en curso; pero de lo segundo sí hay evidencia, por denuncias que hicieron en redes sociales algunos aficionados.

· Segundo: como consecuencia de lo anterior, se detiene el flujo de aficionados por el único acceso habilitado, estos no pueden avanzar al interior del recinto porque ya está lleno. Ante tal situación, alguien (¿Directivo del Alianza FC, de la Liga Mayor de Fútbol, de la administración del estadio o el oficial a cargo?) da la orden de cerrar el portón y no dejar entrar más gente. En la descripción de este hecho coinciden varios sobrevivientes.

Cerrar el portón: esta es la decisión crítica.

Por una parte, es una decision lógica en teoría y quizá apegada a cierto protocolo de seguridad, para no sobrepasar el cupo del estadio en ese sector; pero por otra, decisión trágica por no considerar dos características físicas del lugar: primero, que el portón no es una reja por donde pueda circular el aire, sino una gruesa lámina metálica completamente cerrada; segundo, que ese acceso es un túnel donde hay una multitud completamente apiñada.

Como consecuencia del cierre del portón, quienes quedan al fondo comienzan a tener problemas para respirar, con la consiguiente sensación de asfixia.

· Tercero: la multitud desesperada, atascada en el túnel y ya en pánico, intenta forzar el portón para salir y poder respirar; por otra parte, algunos de los fanáticos que están afuera, desesperados por entrar (pues el partido ya comenzó), se unen a la tarea de derribo. En ese momento, ni unos ni otros tienen consciencia de qué va a pasar cuando el portón metálico caiga por la fuerza.

· Cuarto: el portón cede de mala manera y se produce la estampida desde adentro del estadio hacia afuera. La multitud descontrolada provoca la docena de muertes por asfixia y aplastamiento, más casi un centenar de heridos.

Aparte del dolor y luto provocado por la combinación de acciones y omisiones de los responsables del evento, y a falta de que se deduzcan las responsabilidades penales para todos los involucrados (directivos, encargados de logística, falsificadores, revendedores, oficial a cargo, etc.), una tragedia así debería marcar un antes y un después en cuanto a infraestructura y organización deportiva.

Lamentablemente, las personas que suelen estar al frente del fútbol nacional nunca han tenido ni el interés ni la consciencia, ni la voluntad ni las agallas, para hacer cumplir un reglamento estricto, en el cual la seguridad de los aficionados/as esté en primer lugar. Siendo así, si ellos no lo pueden o no lo quieren hacer, tendrá que ser el gobierno quien intervenga para poner orden. Si la FIFA nos sanciona, pues que así sea: arreglamos esto y volvemos en dos años. Lo que no se puede es seguir atentando, por estupidez e ignorancia, contra la vida de los aficionados.

domingo, 28 de octubre de 2018

I'm sick of "el clásico"


Every year it’s the same story when Real Madrid and Barcelona soccer teams clash: tons of pages in the papers and across the web; any kind of sports specialists talking endlessly on TV with every possible analysis, statistics and predictions; people scheduling when, where and whom to watch the game with, surrounded by a wide range of spirit beverages (without that "fuel" it wouldn’t make any sense); and trolling stupidly on social media.

And yeah… I admit I was part of it. Or should I say “I am part of it”? I’m not sure, but I’m trying to leave it behind, hard but not impossible.

As far as I remember during the seventies and early eighties, Spanish soccer league was almost completely unknown in El Salvador. The only European soccer games that we could watch on TV Channel 4 were some of German league on Sunday early mornings. Salvadoran people were concerned about local teams as Águila, FAS, Alianza, Atlético Marte and so forth, none of them transmitted by television. It was not until Mágico González (our best all-time player) was hired by Cádiz CF in 1982 that the papers began to give some faint coverage on Spanish league, but not focused on the big ones.

The evil plan started in the nineties, when papers and local TV stations began to feed us with Real Madrid and Barcelona news, slightly increasing the amount of information that didn’t matter, but that had the ability to set up people for consuming it.

Nowadays, when we have to pay for exclusive TV Spanish soccer league airings, it may sound like fiction to say that in the two-thousands we could watch the main games on local TV for free, specially the two “el clásico” yearly editions. But “there isn’t such thing as a free lunch”. Now we know: they were just doing their job… creating addiction.

And I fell out…

My first “el clásico” as a true fan experience was in 2003-2004 season. Barcelona won at Real Madrid’s home, Xavi scored the key goal with Rijkaard’s as a head coach and Ronaldinho as a rising mega-star. I must have interrupted my lunch at least ten times.

From that moment on, I anxiously followed not only every single “el clásico” edition, but the whole Barcelona’s matches (expecting wins) and almost all Real Madrid’s games (hoping loses). And the marketing knew.

Then, the machine started to reveal itself. First, they cut off free TV airings and sold the Spanish soccer league copyrights to ESPN, available only on cable (so, for the first time ever you had to pay for viewing); then, when finally you had signed for 18-month standard cable service… they sold the copyrights to SkySports, a new service you had to hire if you still wanted your drug.

Oh, but they were considerate: they allowed TDN to keep airing some anodyne La Liga weekly games, maybe one or two Barcelona or Real Madrid games a month and, showing mercy on you, the first “el clásico” match of each season. They kept giving you some sweets, in case you hadn’t decided to buy SkySports TV yet.

And finally happened what we all suspected and feared from the beginning: no more “el clásico” on TDN, you have to fall into the hands of SkySports if you want your object of desire. Their win-win game is now quite clear.

Having said the above, one could think that, at the end of the day, people have freedom to look, pursue or get what they want, and what makes them happy. Ok, but in this particular issue that so called “freedom to choose” is the expected result of the progressively and unaware mass media brainwashing.

Sadly, here in Unredempted Guanaxia (more than 5,000 miles away from any Spain city) people were killed among ridiculous arguing after some “el clasico” matches, which makes absolutely nonsense considering the null life improvement effect after every Real Madrid – Barcelona (whatever was the result), not only related to people’s basic needs, but also about mental health (fanaticism, bigotry, etc.). Also, people are blinded to the fact that Pipil fans are unimportant for those teams, to say the least.

Even though all of these rational arguments, I’m still struggling against “el clásico” addiction and I hope someday I’ll break free. I hope today would be remembered as the day I took one strong step ahead, because… guess what? While Barcelona - Real Madrid (October 28, 2018 edition) were playing, I was writing this post without seeing or hearing any broadcast… only checking occasionally the web.

By the way, Barcelona won 5-1.

domingo, 21 de mayo de 2017

La tercera del Tecla City

El Santa Tecla FC ha obtenido su tercer título en su corta historia, al vencer 4-0 al Alianza FC en el Cuscatlán, estadio pintado de blanco por la enorme afición alba, que esta vez tampoco pudo celebrar.

Por complicaciones logísticas no pude asistir al estadio, como sí lo había hecho en las dos coronas anteriores, así que me tocó verlo y celebrar desde casita.

La clave de este triunfo fue el juego de conjunto, que tiene su centro donde debe ser: en el medio campo liderado por Gerson Mayén, un jugador que no solo marca, sino también le da dinámica y sentido al equipo. A él se suma el excelente trabajo de Saviolita Baires, complementado por Marlon, Aldaír y Kevin. El capi Chavarría estuvo lesionado en esta fase de play-off, aunque jugó unos minutos al final.

Mención especial merece la línea defensiva: Juancito, Domínguez, Iván y Tamacas, que no son sencillos de sobrepasar y saben sumarse al ataque cuando es necesario. La voz comandante del arquero Pitukas Almeida aporta mucho allá abajo, mientras que adelante estuvo un buen Ricardinho, sabiendo que desde la banca pueden venir el veterano Charly Good o el novato Canales, sin descartar a Sergi Souza o el mismo Maldonado.

Sin embargo, que estos muchachos jueguen así de bien no es casualidad, sino producto de una buena planificación deportiva, estabilidad económica y cuidadosa selección del cuerpo técnico, lo cual es mérito de la junta directiva.


© Foto: El Diario de Hoy.

Del rival, el Alianza, diré que estoy impresionado por el número de aficionados que convoca, aunque me sigue chocando que irrespeten el Himno Nacional con su grito en el "consagrar", innecesario puesto que ya tienen el mejor himno deportivo del país (♫ ¡Alianza, Alianza, Alianza campeón...!). De sus jugadores, espero que los agrandados Larín, Cerén, Sosa y especialmente Fito vayan agarrando algo de humildad, pues también se les necesita en la Selecta (bueno, a Fito mejor no).

Un comentario tipo "yo pasando iba" es que este campeonato saca una espinita con el periodismo deportivo local, entregado (y no creo que de gratis) a los así llamados “grandes”: FAS, Águila y Alianza. Pese al buen juego tecleño y los logros conseguidos, es a tigrillos, aguiluchos y elefantes a quienes les otorgan portadas en periódicos y desproporcionados espacios en radio, invisibilizando el trabajo del Santa Tecla. Cierto que aquellos tienen aficiones muy numerosas, pero con no poca frecuencia la objetividad de algunos cede paso a la pasión… u otros compromisos.

A futuro, espero que el Tecla City continúe con esta dinámica, y que la afición tecleña crezca con mayor rapidez, pues este equipo lo merece.

¡Vamos, Tecla!


lunes, 19 de diciembre de 2016

¡Que viva el Tecla City!

El Santa Tecla FC, conocido en este espacio como Tecla City, alcanzó su segunda corona al ganar el Torneo Apertura 2016, luego de un intenso partido contra el Alianza FC, cuya afición tiñó de blanco y celeste el Estadio Cuscatlán.

El título de "la mejor afición" (?) o la más grande pueden disputárselo en interminables discusiones los del Alianza, el Águila y el FAS, pero el ahora campeón tiene la mejor media cancha nacional, pues posee el "tiki-taka" con un juego dinámico y al mismo tiempo de intensa marca: Diego Chavarría, Gerson Mayén, Marlon Cornejo y Kevin Ayala, con Saviolita Baires viniendo desde la banca.

El partido de ayer transcurrió sin un dominador claro hasta el minuto 70, habiendo sido la única diferencia esa que cuenta: los goles.

Se adelantó el Tecla gracias a un fallido despeje de los centrales albos, que dejaron el balón a los pies de Mayén en el 45+1. Entrando al segundo tiempo, se vino el aluvión aliancista con un libre directo de Larín, que entró en el ángulo izquierdo no sin alguna complicidad del arquero Almeida. Pocos minutos después, aprovechando el momentum, Fito la colocó de cabeza justo a la par del poste para el 2-1. Con la afición alba volcada, parecía liquidado. Pero el último cuarto de hora dictó otra sentencia.

Veamos esta breve cronología, que evidencia el punto de inflexión a favor del Tecla, ya con Sergi Souza y Saviolita Baires en el terreno de juego.

ALI 68’: Fito sirve para Sosa que va solo, se enreda y permite recuperación defensiva. Hubiera sido el 3-1 para el Alianza... ¡pero el "hubiera" no existe!

TEC 73’: Gol del Tecla mal anulado, Joel pitó supuesta falta de Abreu previa al tiro de Souza.

TEC 75’: Se la juega DT Corti: ingresa Léster (delantero) por el capi Chavarría (contención), quedándose con línea de tres al fondo.

ALI 76’: Sale Sosa agotado y entrra Guerrero (delantero por delantero).

TEC 77’: GOL DEL TECLA CITY, gol de Loco Abreu, que cabecea sin marca y casi de espaldas al marco, con la inestimable descolocación del arquero albo Arroyo. ¡2-2!

TEC 81’: 15 toques del Tecla City culminan con un centro a manos de Arroyo. El Alianza no encuentra el balón.

TEC 82’: recupera la media cancha del Tecla City y en tres toques ponen a Léster solo, que la revienta al poste. Alianza no reaccciona.

TEC 83’: Gol mal anulado al Tecla City. Joel pitó falta inexistente de Abreu en el forcejeo.

ALI 84’: la afición alba comienza a cantar “¡Movete, Alianza, movete; movete y dejá de joder!” Presión extra para sus jugadores, que no reaccionan.

TEC 85’: nuevo cabezazo de Abreu que se va afuera.

TEC 86’: incursión del Tecla City que salva defensa alba con barrida in extremis.

ALI 87’: balón globeado sin problemas para Almeida (Tecla), mientras Fito se cae solo en el área.

TEC 89’: tiro libre directo para el Tecla City, que Mayén falla por poco a la derecha de Arroyo.

TEC 90’+1: GOL DEL TECLA CITY. Tiro de esquina, Abreu anticipa en el primer palo y cabecea al ángulo contrario, superando la estirada de Arroyo. ¡2-3!

En conclusión, creo que pesó una mejor condición física del Tecla, la convicción en las propias capacidades (que no dejó perder el ánimo con el marcador en contra) y, por supuesto, la destreza cabeceadora de Loco Abreu, intacta a sus 40 años.

Así pues: ¡que viva el Tecla City, señoras y señores!

sábado, 3 de septiembre de 2016

El fútbol bien aprendido

Basándose en la experiencia de ineptitud generalizada de la dirigencia deportiva de la Guanaxia Irredenta (particularmente en el fútbol), la presente es una de esas entradas que seguramente nadie tomará en cuenta para llevarla a la práctica; sin embargo, es un aporte aunque sea imaginario.

La desgracia del fútbol nacional es patente y patética, siendo muchos los factores que han configurado un panorama de nula expectativa de éxitos deportivos a corto y mediano plazo.

Luego de la usual eliminación de todo torneo importante (especialmente el Mundial), llueven las mismas cantaletas. Una de ellas es la de “trabajar en las bases”, que no por estribillo deja de ser una exigencia justificada.

Aunque existen varias escuelas de fútbol (FESA la más importante), muy poco se habla de quiénes enseñan a jugar a los chicos. Y en ello está una parte fundamental del problema.

Nunca jugué fútbol, pero tuve por varios años experiencia competitiva y didáctica en otra disciplina: el ajedrez. A finales de los ochentas, leí varios libros y aprendí con dificultad algunos conceptos elementales, pero no fue sino hasta la transición del mileno que tuve conocimiento del método con que entrenadores cubanos venidos al país enseñaban el juego-ciencia.

Y allí estuvo la diferencia: el método.

Tengo la impresión que en las escuelas de fútbol existentes no hay personas capacitadas para enseñar correctamente los fundamentos del fútbol, tanto en su parte técnica como en lo didáctico. La motivación casi siempre es a base de puteadas para que jueguen “con huevos”, pero sin formar hábitos que permitan a los pequeños jugadores dominar el balón y levantar la vista al mismo tiempo, como tampoco dar un pase oportuno al pie del receptor, ni mucho menos colocar un centro medido o patear un córner; es decir, todos esos defectos visibles en la Liga Mayor, pero cuyo dominio básico tienen jugadores de tercera o cuarta división argentina o brasileña, que vienen aquí a ocupar puestos clave en los equipos de la LMF.

El punto no es solo tener escuelas y canteras, sino que se les enseñe con método y disciplina. Mas, por el momento, eso es pura utopía.

sábado, 4 de junio de 2016

Fuera de línea o fuera de orden

"Avoid loud and aggressive persons:
they are vexations to the spirit."
Max Ehrmann, Desiderata.

“Fuera de línea” se ha convertido en uno de los programas más desagradables de la radiodifusión salvadoreña. Y eso es decir mucho.

Sus productores, Radio Corporación YSKL, quizá crean que es interesante el estilo de discusión y permanente polémica que, como norma explícita, mantienen sus presentadores Eugenio Calderón y Raúl Beltrán Bonilla; pero no se han dado cuenta de que hace mucho tiempo pasaron el límite razonable de la coherencia e inteligibilidad, para dar paso a un dime que te diré propio de plaza pública o nuestra insigne Asamblea Legislativa (que viene a ser lo mismo).

Muy poco pueden hacer los otros dos presentadores, Cristian Villalta y Carlos Aranzamendi, para mantener siquiera la unidad temática del segmento, ante los usuales aspavientos, sarcasmos, altisonancias y ultrajes mutuos en que Eugenio y Beltrán se sumergen al solo iniciar el programa, que se transmite en vivo los lunes y viernes a las 5:00 p.m. en la mencionada estación.

Sin importar las poses y fotos dizque amigables que pongan en redes sociales, lo cierto es que "Fuera de línea" ha derivado en una anarquía tal que hasta el operador de la consola tiene que sacarlos del aire sin previo aviso para ir a menciones comerciales, harto de esa molesta simultaneidad de alaridos y aruñones verbales.

Si fuera un guion como en la lucha libre de la WWE, hasta gracioso sería. Pero no.

La monotonía que ese penoso espectáculo auditivo produce es tal que bien podrían grabar un segmento y ponerlo repetido en todas las emisiones, sin que el público lo notara, porque ya no se sabe ni cuál es el motivo concreto de discusión en cada caso.

¿Será que nadie en la KL es capaz de poner un poco de orden, en beneficio del oyente?

Porque una cosa es diferir en opiniones, discutir con pasión un tema o incluso ponerle algo de chile picante a la plática; y otra muy distinta es que, en el transcurso de varios minutos al aire, el Chele y el Primo se pasen diciendo “¡Bruto vos! ¡No, tonto vos!", sacándose a relucir mutuamente el rosario de insensateces y errores periodísticos cometidos por uno y otro desde tiempos bastante pretéritos (que no es el tema de este artículo, pero daría para varias páginas de inquisiciones).

Lo triste es que semejantes modelos de discusión y debate, difundidos masivamente a través de una radioemisora de mucho prestigio acumulado, fomentan en la población la intolerancia, la descalificación y la agresión mutua, profundizando (si es que se puede aún más) la descomposición social que padecemos.

Cierro con un último comentario, como quien va pasando.

La etiqueta del programa dice que "el toque femenino” lo pone Tuty Santamaría, una modelo a quien cada vez que le dan oportunidad de hablar, le ponen música de streap-tease de fondo. No me extrañaría que en las próximas ediciones incorporaran algunos aullidos lobeznos.


Posdata: el programa aún tiene anuncios publicitarios pagados y por eso continúa emitiéndose, pero no sé si los auspiciadores han hecho mediciones de audiencia o nada más se dejan ir por la "marca YSKL". Mi impresión es que no soy el único que acaba cambiando de estación a los pocos minutos, a fin de cuidar el ánimo y el oído.

domingo, 10 de enero de 2016

Ese gol del Mandingo Rivas

José María "Mandingo" Rivas. © Foto de LPG.


El 10 de marzo de 1985 en el Estadio Cuscatlán, las selecciones nacionales de El Salvador y Honduras jugaron un partido clasificatorio para el mundial de fútbol México 86.

Yo asistí a ese encuentro.

En el ambiente previo, recuerdo que la prensa deportiva y la afición en general tenían enorme (y, ciertamente, desmesurada) esperanza en los únicos tres futbolistas así llamados “legionarios” con quienes entonces contábamos: Chelona Rodríguez, quien jugaba en Finlandia; Pájaro Huezo, que estaba en la segunda división española con el Cartagena; y Mágico González, estrella del Cádiz.

Con esos tres ases, todos dábamos por hecho que le ganábamos a Honduras, soslayando que los vecinos catrachos tenían a sus propias estrellas, como Macho Figueroa y Gilberto Yearwood, entre otros.

El caso es que ese domingo, a eso de las diez de la mañana, me decidí a emprender el viaje al estadio. Llegué cuando estaban a punto de cerrar la puerta de acceso al sector de sombra sur y me dispuse a esperar las casi cinco horas que faltaban para iniciar el partido.

Allí dentro, conocí el concepto de hacinamiento y lo que sienten las sardinas enlatadas.

Según Edessa (dueños del Coloso de Monserrat), al estadio le caben como 53,000 espectadores; sin embargo, otras fuentes han recalculado el cupo en unos 45,000 espacios y actualmente, ya con las medidas de seguridad de FIFA luego de varias tragedias mundiales en estadios excedidos en su capacidad, su aforo real es de 34,000.

Pero ese 10 de marzo de 1985 habíamos allí no menos de 60,000 aficionados, sin contar los palcos.

En el sitio donde yo estaba, había apretada doble fila en todos los graderíos, de tal manera que resultaba completamente imposible movilizarse una vez tomado el puesto correspondiente. Algunos que, por urgencias de toda índole, tenían que alcanzar los pasillos de salida, eran enviados hacia abajo cual bultos por encima de la multitud, cuyas manos masivas los transportaban de cualquier manera hasta su destino. Y las deposiciones de aguas menores… bueno, ya sabemos cómo se manejan esas cosas.

A eso de la una de la tarde, ya bastante asoleados, retumbó por todo el estadio un fuerte sismo, que agitó visiblemente el techo de la zona donde me encontraba, un susto no del todo soslayable.

Un poco después de las dos de la tarde, el equipo hondureño salió a reconocer el terreno de juego. Todos los abucheamos, pero ellos no parecieron darse por enterados, tan tranquilos que se veían.

Cuando, minutos antes de las 3:00 p.m., saltó al engramillado nuestra Selecta, dejamos atrás el entumecimiento ya sensible de todos los miembros del cuerpo, y comenzó la algarabía.

No duró mucho el entusiasmo.

No habían pasado ni dos minutos de partido, cuando nos cayó un gol inverosímil: centro desde la derecha que cabeceó de espalda Jimmy James Bailey, el balón describió una parábola perfecta por sobre el arquero Halcón Munguía y se incrustó rozando el poste izquierdo de la portería norte.

Desde la lejanía de sombra sur, no dábamos crédito a lo que creímos ver. Las radios portátiles gritaban “¡goool de Honduras!” y en el estadio se impuso un silencio sepulcral. Pero seguimos animando y aplaudiendo, porque creíamos en la remontada, la cual no llegó en todo el primer tiempo.

Inició el segundo tiempo con el mismo son: sin oportunidades para los nuestros. Del Mágico y compañía, ni noticias, mientras angustia y desesperación crecían por la derrota que se comenzaba a dibujar.

Pero hacia el minuto 62, un pique de velocidad del Mágico jaló marcas y dejó al Mandingo Rivas a la entrada del área con balón dominado, quien luego un regate tiró a marco, venciendo a Arzú y provocando el delirio de la multitud.

Fue allí cuando viví (más que comprendí) el concepto de masa: allí donde se pierden las individualidades y uno se abraza con el primero que tiene a la par, dando saltos de alocada alegría sin considerar humores y sudores, gritando a pulmón desbocado toda la tensión reprimida y acumulada durante las horas anteriores, fundiéndose con los seres aledaños en eso amorfo de lo que todos estamos hechos.

En mi vida, ha sido el gol más intenso que jamás viví.

Por supuesto, el partido lo perdimos con una anotación de Laing al minuto 82, derechazo al ángulo que dejó sin chance a Munguía. Pero esa es otra y la misma historia de siempre.

En el recuerdo, me quedo con ese gol del Mandigo Rivas (minuto 1:02 del video).


Posdata: pasen por alto la horrible narración de Mauricio Saade Torres.

domingo, 4 de octubre de 2015

Cinco mitos futboleros de la prensa guanaca

Mito.
4. m. Persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen.

Con sus más y sus menos, sin descartar acaso alguna notable excepción, la prensa deportiva salvadoreña nos acomete una y otra vez con conceptos repetidos cíclicamente, que poco o nada tienen de sustento real. Forman parte de un discurso estándar aprendido y recitado por años, que se transmite de generación a generación porque la prensa vieja forma y moldea a la prensa nueva, aunque estos últimos lleguen muy bien titulados. Helos aquí.

- La noble afición

Este sintagma con su elegante epíteto nunca falta en radio, prensa y televisión. Nos quieren pintar el falso cuadro de un pueblo abnegado que sacrifica todo por su equipo. No nos cuentan los constantes insultos, el indomable acoso, el lanzamiento de líquidos semifecales, las lluvias de objetos casi contundentes, las invasiones a la cancha para penquear jugadores, etc.

- El toque fino

Que periodistas veteranos sigan con el cuento que lo propio del futbolista salvadoreño es la habilidad, el toque fino y a ras de piso, la picardía, etc., vaya y pase; pero que lo digan, escriban y repitan jóvenes recién graduados de prestigiosas universidades, ya es sintomático. Aquí, por la falta de adecuada fundamentación, prima el pelotazo y el patadón, la tarascada y el juego subterráneo. Cuenten cuántos pases buenos seguidos dan los equipos de la LMF y se darán cuenta.

- El indio cuscatleco

En tiempos de eliminatorias mundialistas, a falta de argumentos futbolísticos, siempre invocan a que debe aflorar el indio cuscatleco por aquí y por allá. Esto es contradictorio, pues reconoce implícitamente que no hay habilidad ni toque fino, sino la pura garra, el jugar con huevos, al límite de la constante extenuación, emulando las batallas -siempre perdidas pero literariamente enaltecidas- de aquellos indios pipiles que le pegaron un lanzazo en la pierna al conquistador español y los tuvieron en jaque no sé en qué tiempos casi imaginados. Claro: a la hora de los pencazos, el tal indio siempre acaba vapuleado.

- La rivalidad con México

Esa “enemistad producida por emulación o competencia muy vivas” sólo existe aquí en la Guanaxia Irredenta. No es recíproca. Los mexicanos quieren medirse y ser rivales con selecciones de gran envergadura. Su pleito en la zona de Concacaf es con los Estados Unidos. Nosotros somos, si acaso, un lugar ínfimo e incómodo donde hay que jugar de visita cada cierto tiempo, y donde pueden perder también cada tanto, al igual que en toda Centroamérica y el Caribe. No estamos en su liga, no somos el rival a vencer, no le damos sentido a su eliminatoria. A lo sumo, somos buenos golilleros.

- El pasado glorioso de los dos mundiales

El Salvador clasificó al Mundial 1970 porque México era local y tenía plaza fija. Con 7 goles recibidos sin anotar ninguno, fuimos, estuvimos y volvimos con un poco más de pena que de gloria. Luego, doce años después, volvimos a clasificar -casi de carambola- para ir a hacer el mayor ridículo mundialista en España 82. Pero esos dos eventos aún son descritos como “heroicas gestas deportivas” y a ellas se remite el imaginario colectivo, liderado por la prensa, para creer en un pasado grandioso. Hasta un documental hicieron.

Y mientras tanto, seguimos esperando que de la nada surja otro Mágico González que nos saque de la desgracia.

Ese es el mayor mito de todos.

domingo, 10 de mayo de 2015

El fútbol y el arte de la narración

Escuchar un partido de fútbol bien narrado es una experiencia interesante, tanto desde el punto de vista del aficionado como desde la perspectiva de un narrador de historias. Allí se pone de manifiesto y se puede admirar la capacidad descriptiva del locutor, su economía de lenguaje para adecuarse a la velocidad de los acontecimientos, su exactitud para emplear el vocablo correcto, en fin, su habilidad para convertirse en los ojos del radioescucha.

Narrar y comentar un partido de fútbol es un verdadero arte, que el maestro jalisciense de la narrativa corta, Juan José Arreola, también desempeñó en algún momento de su vida. Entre paréntesis: escucharlo debió ser todo un gusto.

Como se ve, el oficio de narrador deportivo no es algo que pueda prestarse a juego, porque cuando el trabajo se ejerce sin el debido profesionalismo, el resultado es un auténtico suplicio para el oyente.

Narrar y comentar son dos operaciones tan simultáneas como las de aquel jugador que, llevando el control de la pelota, levanta la vista para diagramar en su mente la mejor alternativa, dar el pase correcto o desequilibrar a la defensa contraria. No se trata sólo de describir la jugada, sino también de llegar hasta la estructura del juego, el planteamiento estratégico, descifrar la mentalidad con la que se planta un equipo en el campo de juego y anticipar, con base en los hechos, cuál podría ser el transcurso del partido, es decir, cómo posiblemente evolucionará el juego.

Las características de una buena locución deportiva resultan claras cuando uno escucha otras maneras de narrar, distintas de cierto palabrerío monótono y atosigante. Uno, en cuanto espectador, puede esperar al menos lo siguiente (ejemplificado con transcripciones de la narración del partido Real Madrid Sporting de Gijón, del domingo 7 de abril de 1996, a través del programa español Tablero Deportivo):

a) Ubicación exacta del lugar en donde se desarrolla un hecho importante:

Hay falta ahora, favorable al Real Madrid, frente al vértice derecho del área grande de la portería de Ablanedo.

b) Descripción de la jugada y análisis de la acción y la estrategia del defensa del equipo rival:

El balón en profundidad lo enviaba Laudrup para Luis Enrique, pero con muchísima ventaja para Velasco, que no quiere complicarse en absoluto la vida y envía de pelotazo fuerte la pelota por la línea de banda.

c) Descripción del contexto de la jugada e insistencia en la intencionalidad de los jugadores:

Recuperó Tomás para el Sporting de Gijón, la pelota que viene para la parte izquierda, para el ruso Igor Leriakov; intenta enfriar el partido, perder tiempo. Allí está subiendo Velasco: cuatro jugadores del ataque del Sporting, cuatro defensores del Real Madrid. Velasco para la pelota... no tienen ganas los hombres del Sporting, les basta con ese gol.

d) Descripción en tono moderado, sin dejarse llevar por la emoción de los aficionados y sin perder el hilo de los acontecimientos (principio y final de la secuencia).

Cuarenta y cinco minutos se cumplieron ya en el estadio Santiago Bernabéu. Está jugando Guti por la izquierda, tiene que retrasar, presionado por Tomás hacia Milla, Milla para ahora para la derecha donde está jugando Rafael Alkorta, Rafael Alkorta inicia jugada en solitario, remata con la pierna izquierda y la pelota se perdió ligeramente por encima de la portería de Juan Carlos Ablanedo.

Hay, en el medio local, narradores que procuran no olvidarse de su función de ser los ojos del radioyente. Pero en otros casos, pareciera que su labor se limita a llenar el espacio con palabras, a como dé lugar, y sin atender a un entendimiento global. Uno de estos párrafos lo tomé del partido FAS - ADET, el sábado 13 de abril de 1996:

A jugar pelota Memo Rivera, viene proyectando la centralización, servicio abierto, va el pase, estaba tocando finalmente elemento del cuadro ADET, está saliendo la intervención de Carlos Arévalo, viene en la recepción la zona baja por intermedio de Moncecci, va a cambiar hacia los dieciséis cincuenta, toque de cabeza por parte de Alex Sermeño, recupera el cuadro de los venados del ADET por intermedio del jugador Douglas Vidal Jiménez, que va a la carga.

Aquí, es difícil ubicarse, seguir la secuencia, entender la intencionalidad de los jugadores, en fin.

Otro caso:

Se queda Vidal Jiménez con la pelota está buscando a De Moura, De Moura controla perfectamente, buscando el contraataque el equipo venado, cambia el esférico por la punta derecha con Montes, mete servicio rápidamente para Da Silva, hay rechazo por parte de Abrego.

Es una jugada de ataque y proyección ofensiva en donde nunca se narró lo que pretendían hacer, el comportamiento del equipo, por qué lo hicieron, etc.

En fin, falta mucho más acuciosidad, aparte de que la tonalidad siempre está elevada, sin atender a la relativa peligrosidad de la jugada. Es cierto que los locutores están atados a la intercalación de los mensajes publicitarios, necesarios para el sostenimiento de las emisoras, pero el trabajo puede hacerse bastante mejor de lo que se hace. El fútbol debe superarse y, para ello, todo lo que acontezca a su alrededor debe ir en la misma ruta.

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* Artículo publicado en el suplemento Astrolabio, del diario salvadoreño El Mundo, el 7 de agosto de 1996.

viernes, 10 de mayo de 2013

Por qué el Tecla no fue a semis

En la última jornada del Torneo Clausura de la liga mayor de fútbol de El Salvador, jugada el sábado 4 de mayo de 2013, se enfrentaron el Santa Tecla FC y el CD Luis Ángel Firpo en la cancha de Usulután, en duelo directo para clasificar a semifinales. La victoria para uno de ellos significaba avanzar, mientras que el empate o la derrota los hacía depender del resultado del Juventud Independiente, el tercer involucrado en la pelea por las dos plazas aún no definidas.

El resultado fue 2-1 a favor del Firpo, quien así clasificó; pero como el Juventud también perdió, hubo necesidad de un partido de desempate entre éste y el Tecla, partido que se jugó el miércoles 8 de mayo en el Estadio Mágico González de la capital, el cual ganó en tiempo extra el Juventud con marcador de 1-0.

En resumen, el Santa Tecla perdió las dos oportunidades que tuvo para llegar a semifinales.

Yo como aficionado tecleño comparto la tesis comentada con varias personas: el equipo perdió ambos partidos por jugar con un planteamiento estrictamente defensivo, renunciando al ataque y especulando con resultados de terceros o incluso la definición por tiros desde el punto penal.

El partido contra Firpo se comenzó perdiendo antes de los diez minutos. Ante eso, los jugadores tecleños se esforzaron por buscar la portería rival, logrando empatar a los pocos minutos y manteniendo el asedio durante todo el primer tiempo. Lo triste y desesperante es que, después de la charla técnica del medio tiempo y habiéndose enterado de que el Juventud Independiente iba perdiendo contra el FAS en Santa Ana, comenzaron la segunda parte paseando el balón de lado a lado, sin esforzarse por atacar, esperando conservar el resultado que los clasificaba, siempre y cuando el Juventud no empatase en Santa Ana. Este error de disposición y mentalidad se pagó caro ya que, a falta de unos quince minutos para terminar el partido, se sancionó un penalti a favor del Firpo, que fue convertido en el contrarremate. Allí vinieron entonces las prisas y el querer remediar en poco tiempo lo que se había dejado abandonado.

La suerte estuvo de cara, no obstante, pues en Santa Ana, el Juventud erró el penalti que pudo darle la clasificación en el último minuto, con lo que se llegó al partido extra contra el Santa Tecla.

El partido de desempate Santa Tecla - Juventud Independiente fue bronco, trabado y aburridísimo, con predominio de la marca por sobre la habilidad, por ratos con ambos cuadros jugando a no perder y con el Santa Tecla FC lanzando pelotazos a ver si Vaquero, único delantero no del todo hábil, pescaba algo.

Y he aquí el mensaje nefasto: al minuto 60, faltando media hora para terminar el tiempo reglamentario, el técnico del Santa Tecla, William Renderos Iraheta, sacó del terreno de juego a Kevin Santamaría, jugador líder, volante ofensivo que tiene mucha claridad de juego hacia adelante, sustituyéndolo por un volante de contención, quizá para amarrar el empate. Pero no para allí la cosa: en el minuto 70 se fue expulsado el mejor jugador del Juventud Independiente por doble amarilla, pero en esos quince minutos restantes el técnico tecleño no movió nada para buscar el partido, teniendo en la banca a William Maldonado, quien es reconocido por su buen manejo del balón y vocación ofensiva.

Se llegó así al tiempo extra, donde se emparejaron las cosas al salir expulsado un jugador tecleño y quedar ambos cuadros con diez. Y luego, la desgracia: cinco minutos antes del final, con la inminente tanda de penaltis a la vista, el Juventud Independiente marcó un gol de tiro libre y fue hasta entonces que Renderos Iraheta metió a Maldonado para buscar con prisas el milagro, que no hubo.

En conclusión: visto lo visto, parece que para el cuerpo técnico del Santa Tecla (Renderos Iraheta y Memo Rivera), atacar es un mal necesario al que sólo se acude cuando se ven abajo en el marcador.

Así pues, quedó demostrado (una vez más) que el conformismo y la especulación no ganan partidos. ¡Lástima por la oportunidad perdida! A ver si la junta directiva del equipo toma nota y hace los cambios necesarios.

jueves, 28 de marzo de 2013

Analizando el "accidente"

Luego del catastrófico 10-1 que nos puso Hungría en el Mundial España 82, la plana mayor del periodismo deportivo se aferró a la tesis de que aquello fue un "accidente futbolístico" y que el marcador no reflejaba la diferencia de nivel competitivo entre ambas escuadras.

Lo que no recuerdo que hayan dicho (o, si lo hicieron, fue con la boca pequeña) es que todo accidente tiene causas perfectamente identificables e individualizables, no viene de la nada.

Veámoslo aquí:

Alineación de El Salvador:

En la portería: Ricardo Guevara Mora. En la defensa: “Imacasa” Recinos, “Chelona” Rodríguez, Paco Jovel y “Macora” Castillo. Volantes: “Cheliz” Rugamas, Joaquín Ventura y “Pájaro” Huezo. Delanteros: Ever Hernández, “Mandingo” Rivas y “Mágico” González.

Primer tiempo

1-0 Minuto 4: tiro de esquina, Nyilasi cabecea totalmente solo en el centro del área chica. Los centrales salvadoreños marcaron a nadie.
2-0 Minuto 11: balón largo por la punta izquierda, el defensor lateral guanaco falla estrepitosamente en la barrida y Poloskei define en el mano a mano frente al portero.
3-0 Minuto 24: Fazekas conduce libre de toda marca por la mitad de la cancha y, ya frente al área, desde veinticinco metros coloca en el ángulo un soberbio derechazo.

Cambio al minuto 27: entra “Pelé” Zapata por “Cheliz” Rugamas, buscando mejorar el ataque.

Segundo tiempo

4-0 Minuto 51: balón largo por la punta izquierda, Toth recibe sin marca y centra, el defensa central falla horriblemente el rechace y la deja nuevamente al húngaro, quien la toca inteligentemente al primer palo del portero.
5-0 Minuto 55: tras un rechace en tiro de esquina, balón filtrado hacia Fazekas, nuevamente por la punta izquierda sin ninguna marca, se interna en el área, dribla y fusila a Mora con tiro pegado al primer palo.

5-1 Minuto 65: “Mágico” González deja varias marcas por la punta izquierda, centra para “Pájaro” Huezo que habilita a “Pelé” Zapata, quien la empuja suave al fondo de la meta. Lo celebra como lo más preciado del mundo.

OBSERVACIÓN: nótese cómo, después de anotar su gol, la selección de la Guanaxia Irredenta recibe cuatro goles en un lapso de seis minutos.

6-1 Minuto 69: tiro de esquina, recibe Kiss solo en el centro del área, gira y tira, bajo y raso, el balón entra rozando la pierna derecha del arquero.
7-1 Minuto 71: jugada por la punta izquierda, el jugador húngaro hace lo que quiere con su marcador, pase al centro del área chica donde Szentes, la empuja al fondo, tras recibir solo sin ninguna marca.
8-1 Minuto 73: tras varios intentos fallidos de rechace en defensa, Kiss recibe completamente solo en el borde izquierdo del área grande, observa al arquero ligeramente salido y “de globito” la coloca en el ángulo contrario.
9-1 Minuto 75: centro desde la izquierda, el portero rechaza hacia el medio del área grande, donde Kiss remata violento, totalmente solo.

Minuto 79: entra de cambio Ramón Fagoaga por Joaquín Ventura, para reforzar la defensa.

10-1 Minuto 83: centro desde la izquierda, Nyilasi cabecea cómodamente entre los dos centrales que le escoltan.

De los diez tantos, dos son golazos húngaros: el tercero (pese a la ausencia de marca, es un trallazo inquitable) y el octavo (aun estando solo, la "vaselina" al ángulo opuesto requiere técnica e inteligencia); el primero y el último son cortesía de la inoperancia de la pareja de centrales Jovel-Rodríguez, mientras que el segundo y el cuarto son errores de bulto en barridas infructuosas. Llama la atención que siete puñaladas nacen de jugadas por la punta izquierda del ataque magiar, donde el supuesto defensa lateral ("Macora" Castillo) estaba completamente descolocado. La marca en el medio campo y la presión de los delanteros para evitar la fácil salida rival fueron, por demás, inexistentes.

¿Y el banquillo...? Si en algún momento alguno de los tres "técnicos" (Pipo Rodríguez, Chamba Mariona y Chepito Castro) salieron a dar algún llamado de atención, se las ingeniaron para hacerlo de modo tal que las cámaras no los captaran, porque en la transmisión lucen tan idos como ausentes.

Como factores que propiciaron este ridículo se han mencionado varios, que van desde los más patéticos (como echarle la culpa a la guerra civil), hasta los más estelares (como decir que los jugadores estaban más pendientes de los contratistas que les conseguirían trabajo en equipos europeos), pasando por los más oscuros (como la confidencia que un ex seleccionado me hizo, en el sentido de que había "mano peluda" de los militares para que no alinearan a ciertos jugadores).

Sin descartar ninguna de las anteriores -y pese a que "después de las batallas, todos son generales"- para mí tengo que fueron tres las causas del desastre:

a) Mal planteamiento técnico, especialmente en defensa (lo cual era una constante en esa selección, como quedó demostrado en la infinidad de partidos previos). Esto fue cortesía de Pipo Rodríguez & Co.

b) Errada preparación psicológica: se les inoculó cual dañino virus la idea de que lo importante era meter un gol y listo. Ya lo he dicho antes: esto fue cortesía de la prensa deportiva, pero (¡sorpréndanse!) ese equipo tenía un psicólogo asignado, con esa misión específica.

c) Desconocimiento o menosprecio del "jet lag" (o descompensación horaria) y la adaptación que este requiere: llegaron con muy poco tiempo de anticipación y, por lo que se sabe, sin un plan para superar esta dificultad, que es de orden fisiológico.

Se dice que quien desconoce (o se resiste a analizar) el pasado está condenado a repetirlo. ¡Que no nos pase algo parecido con la Sub-20 en Turquía 2013!

martes, 9 de octubre de 2012

Una décima futbolera

El Salvador - Costa Rica
es juego de muerte o vida
en octubre, el viernes doce.

Solamente la victoria
mantiene el sueño de gloria
por Brasil dos mil catorce.

Los muchachos han jurado
ponerlo todo en la cancha.
Si salen bien las jugadas...
¡a la hexagonal pasamos!

sábado, 14 de julio de 2012

¡De vuelta al estadio!

No recuerdo exactamente cuál fue el último año que fui al estadio, pero aquello debió ocurrir hacia 1990, cuando los jugadores emblemáticos del C.D. Águila eran Güelmo y Carreño; del Firpo, Toro y Cienfuegos; y del Alianza, Kin Canales y Palacios Lozano. Al Estadio “Las Delicias” iba a ver los partidos del ADET y aquello parecía en ruinas.

Esta tarde volví a los graderíos, para ver el debut del Santa Tecla F.C. en primera división, recibiendo al Isidro Metapán, que en los últimos años ha dominado los torneos.

La grama es artificial (dicen que costó medio millón) y hay muchas mejoras en las instalaciones, en comparación con lo que recuerdo. Estaba lleno, calculo que había unas cinco o seis mil personas. Fueron dos horas entretenidas en que se vieron las cosas típicas en los estadios: gritos y celebraciones en cada gol, puteadas por los errores, apodos ingeniosos (como gritarle “Tortuga Embrocada” al entrenador rival), uno que otro “¡huuuy!” en las acciones de peligro, insultos constantes y gratuitos para este o aquel (las interjecciones usuales son, ya se sabe, “¡culeeero!” y “¡puta, qué mierda!”, pero hasta ahí nomás), cerveza y cigarro por aquí y por allá, caras de “¿quién es ese bicho?” (porque nadie conoce a los jugadores locales) y hasta un bolito espontáneo invadiendo el terreno de juego, con pescozada policial por epílogo; en fin: lo que es ir al estadio.

Del Santa Tecla F.C. sé decir lo siguiente: no tuvo posesión del balón; en cambio, mostró rapidez en el contragolpe y, con un poco más de confianza, hay jugadores que pueden darle cierto respeto. Eso sí: la afición no perdona en sus aplausos y abucheos, especialmente si el sobrino del entrenador argentino no está acertado y para colmo falla el penal que pudo ser el de la victoria.

Al final, resultó una bonita experiencia que espero repetir (sin riesgos para mi integridad física) cuando nos visite el Águila, el Alianza y el FAS.

¡Ah, por cierto: quedamos 2-2!


Posdata: en prueba y testimonio de lo dicho, anexo esta fotografía que encontré en el muro del señor alcalde, donde se me ve en primera fila, justo a la par de la baranda, vestido de color café y con una cachucha negra.

domingo, 18 de julio de 2010

Pido un favor a los amigos/as abogados

CONSIDERANDO:

a) Que ya va más de una década desde que varios atletas fueron nacionalizados por decreto legislativo, para que pudieran jugar bajo la bandera de nuestro país, siendo los casos más conocidos los de futbolistas a quienes, como era previsible, una vez pasada la exigua cantidad de partidos oficiales pertinentes ya no se les vio ni el cacho por estos lares olvidados del Señor.

b) Que esa es la peor manera de malbaratar nuestra ya de por sí devaluada nacionalidad, pues tal vejación fue cometida por los mismísimos diputados/as en su calidad de autoridades legalmente constituidas.

SOLICITO a cualesquiera abogados/as de la república, especialmente a aquellos conocidos/as compañeros o exalumnos (Efraín, Tahnya, Misael, Tatiana, etc.), que presenten un recurso de inconstitucionalidad contra el o los decretos que dieron la nacionalidad a tales personas amparándose en el artículo 92 de nuestra Constitución Política, que en su numeral 3 establece que pueden ser salvadoreños por naturalización "los que por servicios notables prestados a la República obtengan esa calidad del Órgano Legislativo", siendo evidente que en el momento en que se les concedió tal condición aún no habían prestado ningún servicio a la patria, además de ser sumamente discutible que pueda considerarse un "servicio notable" al país el ocupar una plaza que normalmente le correspondería a un connacional de nacimiento, tortilla y frijol, con lo cual éste y no el otro hubiera ido por lo menos de viaje a conocer otros países y culturas.

Ya después, si el implicado o implicada siempre quiere ser salvadoreño, pues que lo haga conforme a los procedimientos que establece la ley, a partir de los años de residencia que tenga en el país.

Para mayor amplitud y argumentación, anexo los enlaces para las entradas anteriores relacionadas con el tema: "Mercenarios del deporte" y "De medallas y orgullos".

domingo, 13 de septiembre de 2009

Se lo han ganado


Que si es casi imposible que clasifiquemos al mundial de Sudáfrica 2010... ¡no importa! El punto es que estos bichos se han ganado nuestro cariño por su forma de jugar. Recuerdo hace un par de años que no dábamos ni una "cora" por ellos, y ahora... Todo mundo habla de "la chilena" de Christian (¿cuándo se había visto algo así en el "Cuscatlán"?). ¿Y quién no ha sido tentado a comparar la habilidad de Zelaya con la de Messi? Y así podríamos ir uno por uno: que si la serenidad de Álvarez, que si los pases y tiros de Osael, que si el "míster" De los Cobos, etc. Que hemos perdido afuera, sí: todos por un gol de diferencia, pero pudiendo haber empatado o ganado. Han dado lo mejor de sí, por eso nos sentimos orgullosos de ellos y, lo más importante, han demostrado que en este país pueden hacerse cosas buenas. ¡Sí se puede!

domingo, 7 de junio de 2009

De vibras vibrantes.

En los deportes, además de la técnica individual, siempre se ha hablado de la mentalidad como un factor decisivo para alcanzar la meta, es decir, la mera victoria. No sé si en los jugadores locales y nativos de anoche existía la íntima convicción de que ese partido no se podía escapar, pero cuando vino el gol del empate y todos temíamos lo de siempre, la majada en el estadio despertó de nuevo y recomenzó a animar, exigir y prácticamente inyectar la certeza del triunfo, que finalmente llegó con bastantes merecimientos. Pareciera que ese espíritu colectivo, en efecto, “mueve montañas”. ¿Y no pudiera ser así para componer los viejos males nacionales, en otros ámbitos más cotidianos?

domingo, 29 de junio de 2008

La manía de no creer

Tan sorprendente como la voltereta en el marcador que dio la selección nacional de fútbol ante su similar de Panamá el domingo pasado es la manía escéptica de algunas conciudadanas y conciudadanos, quienes especulan que todo se debe a que el árbitro fue "comprado" para favorecernos. Basan sus dudas en el penal que finalmente se transformó en el segundo gol, ese que puso el miedo en los rivales y algo así como la certeza de su derrota inexorable.

Señoras y señores: la falta fue doblemente clara, primero un atropello desde atrás y luego un jalón. Que si otros árbitros no suelen pitar nada en situaciones así, es problema muy de ellos, pero el penalty fue de reglamento. En cuanto al tercer gol, ¿cuál es la gana de quitarle mérito? El tiro iba fuerte y al arco, pero se desvió casualmente en la nuca de un delantero, haciéndolo inalcanzable para el portero adversario. ¿Por qué aquí es "guasa", mientras que en otros contornos cosas así son "genialidades de Deco" en el F.C. Barcelona, el mejor equipo del mundo hace dos temporadas?

En el fondo de todo esto yo veo una manía por hacernos pedazos a nosotros mismos, una especie de canibalismo étnico. Al final del día, lo cierto es que este grupo de deportistas logró una de esas hazañas nacionales "por fe", superando todo tipo de limitaciones: desde provenir de un medio futbolístico tragicómico hasta enfrentarse a jugadores con mejores condiciones físicas y que juegan en equipos de verdad.

Que el silbante se haya hecho el del ojo pacho ante las tradicionales patanadas locales, bolsas de fluidos corporales incluidas... ese es otro tema (sanción de la FIFA aparte). Lo importante, por hoy, es la alegría contagiosa que generaron con ese gane. ¡Y eso bien vale las bolitas que les dieron!

lunes, 18 de junio de 2007

La prensa siempre se zafa

En días pasados, alguien tuvo la simpática idea de hacer un partido entre las veteranas selecciones de Hungría y El Salvador que participaron en el mundial de España en 1982. Este despropósito no hubiera pasado de ser una extraña obsesión por el masoquismo memorístico de aquel penoso 10-1, de no ser porque la prensa deportiva (incluso parte de la seria) le dedicó amplios espacios al tema y, para completar el teatro del absurdo, hubo buena cantidad de aficionados en el estadio.

De los varios reportajes publicados con tal motivo, queda claro que los testimonios de los involucrados cargan la mayor responsabilidad del desastre al director técnico, Pipo Rodríguez, quien nunca tuvo control ni del grupo ni de la situación y, para acabar de amolarla, cuando perdía 3-0 al medio tiempo insistía en seguir atacando, sin hacer absolutamente nada para apuntalar una maltrecha defensa.

Sin embargo, la prensa deportiva no ha indagado en su propia responsabilidad en aquel desmadre. En mi memoria tengo bien grabado cómo los más influyentes periodistas especializados, además de inflar la verdadera capacidad del equipo y disimular sistemáticamente sus constantes yerros defensivos, habían fijado un objetivo prioritario para aquel torneo: marcar un gol (puesto que en la participación anterior en México '70 nos habíamos ido en blanco).

Sobre ese tema insistieron hasta la saciedad y tengo la impresión de que lograron, a fuerza de presión mediática, instalar esa meta en la mentalidad en jugadores, entrenadores y dirigentes, traducida en un "no importa perder, con tal de que marquemos al menos uno". Tanto así fue que el "glorioso" gol salvadoreño -que vino cuando perdíamos 5-0, tras una buena jugada del Mágico González, pero también como cortesía de los defensas húngaros que aflojaron las marcas y le permitieron a Zapata rematar a placer- fue celebrado como si con él hubieran ganado el campeonato del mundo. ¡Vaya culto al adefesio!