martes, 28 de febrero de 2017

Así reaccionamos, Gustavito.

Murió Gustavito, el hipopótamo del Zoológico Nacional.

Según informaron las autoridades, entre la noche del martes 21 y la madrugada del miércoles 22 de febrero de 2017, un grupo de personas no identificadas ingresó furtivamente al lugar de cautiverio y atacó a Gustavito con objetos punzocortantes y condundentes. El pobre animal quedó en agonía hasta que finalmente murió la noche del día 26, a consecuencia de las graves lesiones que le fueron infligidas con varillas metálicas, piedras, machetes y picahielos.

Al momento de redactar esta nota, aún no se conocen las motivaciones de tan brutal acto y la Policía Nacional Civil no ha reportado capturas; sin embargo este día se conoció otra versión de los hechos, dada por el sindicato de Secultura, hipótesis según la cual Gustavito tenía más de dos semanas de estar muy enfermo, tan débil que sufrió varias caídas y heridas en su recinto. Esto apuntaría a negligencia y descuido como causas de la muerte.

A la espera de que se esclarezca el hecho, la tristeza y la indignación han sido las principales reacciones percibidas, tanto las conversaciones cotidianas como en redes sociales.

La necesidad de supervivencia justifica dar muerte a animales para comerlos o para defenderse, incluso para sacrificarlos a supuestas deidades en tiempos arcaicos; sin embargo, la especie humana es la única que tortura y mata a otros seres vivos por placer, diversión o entretenimiento, y para ello ha creado rituales y espectáculos socialmente aceptados, como el deporte de la cacería, la tauromaquia y las peleas de gallos o perros.

Pero si Gustavito fue atacado así como dijeron al principio, sería un escalón más.

De ser así como ocurrieron las cosas, resulta inconcebible cómo puede haber gente tan enferma de la mente como para cometer este acto de crueldad con una criatura en cautiverio, atacada a traición sin otro propósito más que regodearse en el sufrimiento y acaso enviar un mensaje social de matonería, terror y desprecio por la vida animal.

En cualquier caso, a partir del abominable hecho comenzaron a verterse expresiones, poses, enfoques y “razonamientos” de muy amplia gama, y es en algunas de esas corrientes donde el malestar se amplifica y acentúa.

Una primera línea de comentarios impertinentes es la de ciudadanos/as dizque “conscientes de la realidad”, que emiten opiniones de censura contra quienes expresan su dolor y cólera por la tragedia de Gustavito, porque según ellos callan o ignoran las tragedias cotidianas que se viven en el país más violento del mundo.

Esta pose intelectual-humanista parte de un supuesto equivocado, pues quienes han exteriorizado su repudio por la agresión al hipopótamo no lo hacen porque ignoren las desgracias de un país tan miserable con sus habitantes humanos, o porque la vida de un animal les parezca más valiosa que la de una persona, sino porque este acto tan vil representa un nuevo nivel de maldad, que se extiende más allá de la conocida vorágine de bajos instintos.

El estupor nace de un legítimo “por si no bastara con aquello, ahora viene esto”, pero eso no lo comprenden los que se autoerigen como administradores del dolor ajeno.

* * *

La segunda vertiente es la de quienes quieren hacerse los graciosos con comentarios idiotas. Ojo: no niego que sea posible soltar una frase desestabilizadora y original con algo de humor negro, aún en momentos delicados o incluso inoportunos (lo cual suele ser un recurso de distanciamiento como mecanismo de defensa); pero lo visto y oído dista mucho de tener algún tipo de ingenio y sí, en cambio, demasiado de insensibilidad.

Hasta para hacer el tonto hay que tener gracia.

* * *

Un tercer caudal es la de los sesudos analistas sociopolíticos, ases de las neuronas para descubrir ocultas teorías conspirativas. Para estos genios geniales, el ataque a Gustavito es una cortina de humo (¿qué no lo es?) para ocultar siniestros planes de personas o instituciones que quieren ocultar cosas inconvenientes. Su único argumento es la tremenda falacia de “¡es cierto porque es posible!”. Nadie se explica, no obstante, cómo esta clase de inteligencias aún no han migrado a Hollywood, donde podrían encontrar puesto como guionistas de películas B.

* * *

Sin demeritar los ángulos anteriores, lo que realmente mueve al asco es el oportunismo de los politicastros de la Guanaxia Irredenta, quienes aprovechan esta muerte para aparecer como redentores enarbolando banderas tan populares como demagógicas, proponer duras leyes salvíficas o simplemente atacar a sus enemigos partidarios, con genuina vocación de haters.

Tema aparte es el amarillismo de quienes divulgan “las fotos de Gustavito que Secultura no quiere que veas”, como si ese morboso espectáculo de carne y sangre contribuyera en algo a la investigación del hecho, la sensibilización ante el maltrato animal y la prevención de ataques similares.

Así pues, con ese tipo de reacciones, lo más triste de la muerte de Gustavito va a ser que ni siquiera vaya a servir como punto de inflexión para cambiar ni mejorar nada.


sábado, 4 de febrero de 2017

Un verso bobo para la paz

Algunos jingles publicitarios suelen simplificar hasta el ridículo eventos que merecen respeto y atención. ASDER ya nos ha dado ejemplos de cómo trivializar conmemoraciones y, con motivo de los 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz, han vuelto a la carga. Dejó aquí el video con mi crítica.

martes, 17 de enero de 2017

Ese testimonio de locura y odio

El lunes 16 de enero, fecha de la conmemoración de la firma de los Acuerdos de Paz, apareció en las páginas de opinión de El Diario de Hoy el artículo titulado “El evangelio envenenado de la Teología de la Liberación”.

Lo firma el abogado Max Mojica, máster en leyes, pero igual podría haber sido la Cruzada Pro Paz y Trabajo o cualquiera de las organizaciones de ultraderecha de los años setenta y ochenta, pues se trata básicamente -aunque en otro tono- del mismo discurso anticomunista de aquellas épocas en contra de la Teología de la Liberación, similares y afines.

Salvo un par de valoraciones personales discutibles, en los tres primeros párrafos el autor hace una excelente síntesis de la esencia doctrinaria de esta corriente de pensamiento religioso-político, que tuvo su auge en los años setenta en América Latina. Y en los últimos dos, expone a grandes rasgos la defenestración prácticamente oficial de la jerarquía eclesiástica hacia las tesis liberacionistas.

Hasta aquí, todo es cuestión de opiniones y adhesiones personales: cada quien adopta los ideales con los cuales se identifica, más aún si estos hallan sustento en doctrinas o creencias institucionalizadas. Y si a la fuente nos vamos, visto lo visto en la historia de la humanidad, pareciera que de la Biblia no hay interpretaciones correctas, sino tan solo convenientes a determinados fines, de tal manera que con citas y versículos en mano bien se puede justificar la opresión y el sufrimiento o, por el contrario, validar la lucha contra la injusticia. Pero no va por ahí este debate, a menos que se tenga tiempo y ánimo para una discusión infinita.

El punto es este: más allá del calificativo peyorativo (“evangelio envenenado”), el grave problema del autor -y de los sectores ideológicos a los que representa- es que sigue considerando a la Teología de la Liberación como causa de la guerra civil que tanta muerte y destrucción provocó en aquellas décadas, pero no dice nada de las condiciones de exclusión económica, social y política imperantes en aquellas décadas.

Supongamos toda la Teología de la Liberación que pudiera haberse predicado. En una sociedad sin las graves desigualdades antes apuntadas, acaso habrían cosechado simpatizantes más o menos teóricos de izquierda, pero jamás el volumen de población que estuvo dispuesto a una decisión tan radical como tomar las armas porque vio cerrados todos los caminos, comenzando por el electoral.

Culpar sin más a lo que pudo haber sido un factor desencadenante y soslayar en el mismo acto la causa fundamental de un conflicto es ignorancia involuntaria o falacia intencional. Y en ambos casos es ideológica.

El mayor problema es que dicha interpretación reitera el mismo argumento con que se asesinó a seis sacerdotes jesuitas en la UCA, en noviembre de 1989, así como a muchos otros sacerdotes y religiosas “liberacionistas”, entre ellos el también jesuita Rutilio Grande en 1977, acusándolos de "agitadores de masas" y "envenenar la mente de la juventud".

Por otra parte, dice el autor que “conocidas universidades y colegios jesuitas” aún son “bastiones” que sostienen a la Teología de la Liberación “los cuales se mantienen como dinosaurios de la guerra fría y testimonios de una época de locura y odio, que arrastró a El Salvador a una guerra fratricida que nos costó más de cien mil muertos.”

Como en El Salvador sólo hay una universidad jesuita, la UCA, y un colegio jesuita, el Externado de San José, está claro que el calificativo de “dinosaurios de la guerra fría” va contra ellos (mención aparte de la Universidad de El Salvador, donde no creo que sean muy teológicos, si fuera el caso). Pero resulta que la UCA y el Externado de San José son instituciones de reconocido y comprobado prestigio, merced a la formación académica y humana que dan desde hace décadas, con o sin Teología de la Liberación.

La descalificación que el autor en cuestión hace de esta labor educativa, a partir del consabido prejuicio anticomunista, es indigna de un profesional que además se dice admirador y perteneciente a la Iglesia Católica (cuya máxima autoridad, el papa Francisco, también es jesuita).

Queda claro, pues, que el verdadero “testimonio de una época de locura y odio” es precisamente la mentalidad que Max Mojica trasluce en el mencionado artículo. Por el bien del país, ojalá él -y quienes opinan como él- logren superar esa tremenda ancla ideológica.

lunes, 19 de diciembre de 2016

¡Que viva el Tecla City!

El Santa Tecla FC, conocido en este espacio como Tecla City, alcanzó su segunda corona al ganar el Torneo Apertura 2016, luego de un intenso partido contra el Alianza FC, cuya afición tiñó de blanco y celeste el Estadio Cuscatlán.

El título de "la mejor afición" (?) o la más grande pueden disputárselo en interminables discusiones los del Alianza, el Águila y el FAS, pero el ahora campeón tiene la mejor media cancha nacional, pues posee el "tiki-taka" con un juego dinámico y al mismo tiempo de intensa marca: Diego Chavarría, Gerson Mayén, Marlon Cornejo y Kevin Ayala, con Saviolita Baires viniendo desde la banca.

El partido de ayer transcurrió sin un dominador claro hasta el minuto 70, habiendo sido la única diferencia esa que cuenta: los goles.

Se adelantó el Tecla gracias a un fallido despeje de los centrales albos, que dejaron el balón a los pies de Mayén en el 45+1. Entrando al segundo tiempo, se vino el aluvión aliancista con un libre directo de Larín, que entró en el ángulo izquierdo no sin alguna complicidad del arquero Almeida. Pocos minutos después, aprovechando el momentum, Fito la colocó de cabeza justo a la par del poste para el 2-1. Con la afición alba volcada, parecía liquidado. Pero el último cuarto de hora dictó otra sentencia.

Veamos esta breve cronología, que evidencia el punto de inflexión a favor del Tecla, ya con Sergi Souza y Saviolita Baires en el terreno de juego.

ALI 68’: Fito sirve para Sosa que va solo, se enreda y permite recuperación defensiva. Hubiera sido el 3-1 para el Alianza... ¡pero el "hubiera" no existe!

TEC 73’: Gol del Tecla mal anulado, Joel pitó supuesta falta de Abreu previa al tiro de Souza.

TEC 75’: Se la juega DT Corti: ingresa Léster (delantero) por el capi Chavarría (contención), quedándose con línea de tres al fondo.

ALI 76’: Sale Sosa agotado y entrra Guerrero (delantero por delantero).

TEC 77’: GOL DEL TECLA CITY, gol de Loco Abreu, que cabecea sin marca y casi de espaldas al marco, con la inestimable descolocación del arquero albo Arroyo. ¡2-2!

TEC 81’: 15 toques del Tecla City culminan con un centro a manos de Arroyo. El Alianza no encuentra el balón.

TEC 82’: recupera la media cancha del Tecla City y en tres toques ponen a Léster solo, que la revienta al poste. Alianza no reaccciona.

TEC 83’: Gol mal anulado al Tecla City. Joel pitó falta inexistente de Abreu en el forcejeo.

ALI 84’: la afición alba comienza a cantar “¡Movete, Alianza, movete; movete y dejá de joder!” Presión extra para sus jugadores, que no reaccionan.

TEC 85’: nuevo cabezazo de Abreu que se va afuera.

TEC 86’: incursión del Tecla City que salva defensa alba con barrida in extremis.

ALI 87’: balón globeado sin problemas para Almeida (Tecla), mientras Fito se cae solo en el área.

TEC 89’: tiro libre directo para el Tecla City, que Mayén falla por poco a la derecha de Arroyo.

TEC 90’+1: GOL DEL TECLA CITY. Tiro de esquina, Abreu anticipa en el primer palo y cabecea al ángulo contrario, superando la estirada de Arroyo. ¡2-3!

En conclusión, creo que pesó una mejor condición física del Tecla, la convicción en las propias capacidades (que no dejó perder el ánimo con el marcador en contra) y, por supuesto, la destreza cabeceadora de Loco Abreu, intacta a sus 40 años.

Así pues: ¡que viva el Tecla City, señoras y señores!

domingo, 11 de diciembre de 2016

¡Vuela alto, chica piloto!

Hace una semana, la exalumna Silvia López Garay me escribió para compartir unas fotografías aéreas, tomadas desde la avioneta que pilotaba. Hoy, con gran dolor leo en las noticias que ella falleció en un accidente aéreo en El Paisnal. Todavía no termino de asimilarlo.

Silvia se graduó de bachiller en el Externado de San José en 2007 y estudió biología en la UES. Luego nos enteramos de su pasión por los aviones. Así me lo contó ella el año anterior, en un chat de septiembre.

RFG: - ¿Y la biología?

Silvia: Pues la tesis me hace falta nada más.

RFG: Oh, qué bien.

Silvia: ¡Síii! Lo que pasa es que ser piloto fue algo que siempre quise pero que pensé que nunca iba a suceder. Entonces cuando me salió la oportunidad, dejé la universidad con mucha alegría. Obviamente la voy a terminar después, pero mis prioridades me cambiaron.

Este año me visitó en mi oficina y se veía muy feliz, cumpliendo su vocación. Como estudiante, la recuerdo como una jovencita muy aplicada, correcta y talentosa, en actividades de culturales y deportivas. Luego, ya en su vida adulta, mostró iniciativa y determinación para construir sus diversos proyectos.

Su muerte es una tragedia, sí, pero lo importante es que vivió con autenticidad y alegría. Así la recordaremos. ¡Vuela alto, chica piloto!

martes, 22 de noviembre de 2016

Cuida tu imagen virtual




sábado, 19 de noviembre de 2016

Renuncias por decencia

Siendo figura pública, de repente alguien dice en televisión una frase, una cortísima frase con la que ofende gravemente la sensibilidad o incluso el dolor ajeno. En países donde aún no se ha eliminado completamente de la esfera pública el concepto de decencia, ese tipo de deslices puede forzar a que la persona involucrada renuncie a su cargo.

Tal reflexión viene al caso por Francisco Valencia, director de Diario Colatino. "¡¿Qué... el buen Chico Valencia?!" Pues sí, ni más ni menos. Y no es porque él haga periodismo descaradamente partidista (una incompatibilidad ética pero que al fin y al cabo para eso hay libertad de afiliación y credo), sino por un comentario infame.

Como es sabido, el mes de noviembre de este año trajo una ola de asesinatos de policías y soldados, por parte del crimen organizado. Y al respecto, Chico no pudo elegir un peor comentario para lanzar al aire que este:

Patético y sin disculpas.

A algunas personas esto les parecerá una falta menor, acaso sobredimensionada. Estoy seguro de que los amables lectores/as podrán mencionar otros personajes con mayores méritos para que se les pida la renuncia, vía manifestación en la calle.

Y sí, tienen razón, pues haciendo un poco de memoria, es tal la colección de especímenes nacionales que han faltado a la moral y la decencia, que lo de Valencia no pasa de ser el infortunado desliz de un bocón.

Pensemos en otro chico más nocivo para la vida nacional: el incólume Francisco Merino.

Diputado desde hace lustros por el PCN, Chico Merino protagonizó en agosto de 2000 una escandalosa balacera en estado de ebriedad con policías, hiriendo a una agente. No se sabe cómo, pero el partido Arena (del cual había sido miembro) impidió su desafuero, que lo hubiera enviado a bartolinas. El hecho quedó impune y a la fecha de hoy el susodicho sigue siendo diputado por el departamento de Santa Ana. De esto último, tienen culpa grave sus votantes.

Pero no hace falta ir tan lejos en el pasado para encontrar otros casos penosos o indignantes. Hablemos de David Munguía Payés. Este señor es General de División… y tal título no es sarcasmo. Actual Ministro de Defensa, ocupó también la cartera del Ministerio de Justicia y Seguridad. Acumula en su perjuicio desde pérdidas inexplicables de armamento en guarniciones (de lo cual la mejor explicación que ha dado es que “aún es un misterio”), hasta elaboración de carísimos trajes militares estrambóticos.

Sin embargo, lo realmente grave, y por lo que podría ser incluso procesado penalmente, es su rol en la espuria tregua que fortaleció a grupos criminales, notable legado de la presidencia de Mauricio Funes. Uno se pregunta si acaso no hay otro militar de alto rango con el que el FMLN pueda trabajar.

Ya que hablamos de la mal llamada "tregua", ¿se imagina usted a un alto dirigente del principal partido político de oposición (Arena), hoy diputado de la Asamblea Legislativa, negociando con grupos criminales el cierre de la prisión de máxima seguridad de Zacatecoluca, a cambio de apoyo mediante activismo político? Pues ese y no otro es Ernesto Muyshondt.

¿Y qué decir si quien estuvo en otra negociación similar, por encargo del partido de gobierno, es nada menos que el actual Ministro de Gobernación, quien incluso ofreció US$ 10 millones en créditos a delincuentes? El protagonista de dicha traición a la patria es Arístides Valencia (en compañía del exministro Benito Lara).

Ah, pero no todo es política. Aquí tenemos al célebre Carlos Rivas, pastor general del Tabernáculo de Avivamiento Internacional. En marzo de 2015 fue sorprendido en un motel con su amante, quien previamente había llamado a la policía denunciando agresiones del religioso. Su abogado acuñó un término jurídico que revolucionó la jurisprudencia nacional: “infidelidad responsable”.

El caso se resolvió por un aparente acuerdo extrajudicial, pues la mujer retiró la demanda. El pastor, por su parte, lejos de mostrar humildad, la emprendió contra sus críticos… ¡a quienes les concedió el perdón por haberlo ofendido! Y allí sigue predicando, a ciencia y paciencia del rebaño, del cual no vacila en recibir el diezmo.

Y así podríamos seguir por buen rato, tanto que si mencionásemos a todos los personajes públicos que deberían renunciar de sus cargos por sus acciones o declaraciones, el panorama sería desolador y quedaría semidesértico.

Todos cometemos errores, cierto, y también es de humanos reconocer, perdonar y enmendar. Pero de ahí a usar indiscriminadamente y a torcida discreción la cita de Juan 8, 7 (“aquel de ustedes que esté libre de pecado que tire la primera piedra”) hay un trecho demasiado temerario, cuando no cínico. Y es precisamente este aforismo el que esta raza de caraduras suelen esgrimir como argumento para quedarse, persistir y prevalecer (algunos con todo y sus borregos).

sábado, 12 de noviembre de 2016

¿Qué fue de la locución en El Salvador?

Sí, ya sé: dirán que estoy añorando el tiempo pasado que fue mejor. Pero, a fuerza de sinceridad, en este caso creo que me asiste la razón.

Quizá mi queja pueda atribuirse a mi edad: rondo el medio siglo y crecí escuchando radio con voces de elegante entonación, bien depuradas, pronunciación impecable y claridad de ideas, así fuera para presentar la siguiente canción al aire, leer el comentario del día o hacer la mención comercial correspondiente.

¿Les suenan los nombres de Leonardo Heredia, Sergio Gallardo, Aída Mancía, Alfonso Rauda, Mario Meléndez, Paco Medina Funes o Rolando Orellana? Pues esos y otros dejaron una escuela que, por lo que se escucha hoy en el dial, no va más.

En la época actual, los programas de mayor audiencia son las revistas matutinas, que los automovilistas oyen entre 6 y 8 de la mañana. Allí el panorama es terrible: desde el Morning Show de Radio Femenina 102.5 FM (donde entre tres locutores no hacen uno que hable algo coherente en medio de enormes baches de varios segundos de duración, como si aún no se hubieran terminado de despertar), hasta las lecciones de trastabilleos, tartamudeos y comentarios impertinentes de uno que mejor no digo.

El problema no es solo técnico, sino también de contenidos. Salvador Alas (La Choly), actor vocal muy hábil con la personificación, tiene un espacio en Radio Scan 96.1 FM en donde, si no fuera por la excesiva y aparentemente irremediable tendencia a la vulgaridad, quizá podría ser audible. Casi lo mismo puede decirse del Cosme y el Turrón en la Exa 91.3 FM, simpáticos hasta que te harta su exhibición de machismo y homofobia, y más de alguna conversación al aire sobre el educativo tema de los prostíbulos.

Las diatribas incoherentes de Raúl Beltrán Bonilla en la Crónica de YSKL 104.1 FM son tema aparte, pues reflejan un desorden mental cada vez más agudo. Y del programa deportivo Fuera de Línea ya escribí algo en otra entrada.

En fin: como esta es una entrada de viejito cascarrabias, quizá esperen leer una frase de cajón como “hoy a cualquiera le dan un micrófono”. Y… pues sí, no hay otro modo de decirlo.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Las ventajas de vivir en El Salvador



Que todo está en la mente y la actitud es lo importante ya nos lo dice la nutritiva biblioteca de libros de superación personal, pero para concretizar tales principios llenos de sadiburía tan fundamental, dejo aquí consignadas cinco ventajas de vivir en la Guanaxia Irredenta.

Bien analizadas e incorporadas a su actitud cotidiana, de seguro cambiarán su permanente cara de amargura.

· Deportes extremos gratuitos

Por poco que viaje a lugares turísticos cercanos, como Costa Rica o Panamá, se dará cuenta de la pequeña fortuna que debe gastar si quiere deportes extremos, sean estos urbanos, de ciudad o acuáticos. Por ejemplo: 15 minutos en un paracaídas tirado por una potente lancha sobre el océano puede costarle entre 80 y 100 dólares. Subirse a una montaña rusa súper espectacular, de esas caras, o lanzarse desde un puente al vacío, apenas sujetado por una cuerda elástica, tampoco es barato.

Y todo eso para producir ese golpe de adrenalina para sentir que estamos vivos.

Pero en El Salvador, tal descarga es gratuita y no se necesita de ningún equipo adicional: basta con subirse a un bus o una Coaster del transporte colectivo para experimentar viarias fuerzas G en distintas direcciones, con la sensación de lidiar con la muerte a cada instante. Y los $0.25 que le cobran no cuentan: esos son por el viaje, las sacudidas son gratis.

Filosofía existencial incorporada

¿Recuerda ese sabio consejo existencial que reza: “vive intensamente, como si hoy fuera el último día”? En el Pulgarcito de América, que es el país más violento del mundo, ese principio ya está incorporado en la cotidianidad, pues la posibilidad de fallecer por causas no naturales es bastante alta, según las estadísticas y las experiencias.

Véalo así: por el solo hecho de haber nacido aquí, usted ya trae incorporado un valioso principio filosófico y su vida será, ciertamente, muy intensa.

Defendemos la vida

Hablando de la vida humana, solo nueve legislaciones en el mundo (siete de ellas en América Latina) penalizan de modo absoluto el aborto, incluso en casos de violación, riesgo médico para la madre o inviabilidad del feto. La de El Salvador es una de ellas, porque aquí "defendemos la vida", así sea que con ese lema tengamos que obligar a una niña de diez años a padecer por nueve meses (o hasta donde aguante) para dar a luz al hijo de su violador. Imagínese: ¡somos parte de ese selecto y avanzado grupo de naciones provida!

Enésimas oportunidades

Fíjese en la calidad de nuestros líderes y los graves errores que cometen: diputados que balacean policías, pastores sorprendidos en moteles en pleno adulterio, funcionarios gubernamentales que se reúnen a negociar con grupos criminales, dirigentes partidarios que hacen apología del delito, expresidentes que recibieron millones milagrosamente y sin tener que dar cuenta de sus ingresos, militares que cometen crímenes de lesa humanidad… y así un largo etcétera.

En cualquier otro país, estos tipos estarían presos o, cuando menos por decencia, habrían renunciado a sus puestos y a toda vida pública. Pero aquí no. Aquí hay segundas, terceras, cuartas e infinitas oportunidades. Eso significa, ni más ni menos, que nuestra fe en la humanidad se mantiene incólume, al renovarle de modo permanente la confianza a estos seres y creer -¿por qué no?- que un día, por obra divina o del azar más exquisito, se despertarán transformados en modelos de virtudes.

Y si ellos merecen tales perdones de misericordia sin límites, ¿por qué no nosotros?

Esperanza siempre renovada

En El Salvador, necesitamos de las elecciones como agua de mayo. Y en cada edición, viene la esperanza renovada en forma de soluciones mágicas que -a partir del próximo periodo municipal, legislativo o presidencial- transformarán la vida de los salvadoreños y salvadoreñas. Los más pobres de los pobres encontrarán su redención, habrá fábrica de empleos, se les acabará la fiesta a los malacates, cambiaremos para mejorar, le daremos play y ahora será diferente. Y allá irán las masas a votar por la cúpula de ungidos o el mesías de turno, a quienes defenderán enconadamente.

Y pensar que en esos países desarrollados la gente se suicida porque no tiene esperanza...

sábado, 29 de octubre de 2016

Cinco errores amorosos

DE ADOLESCENTES E INCLUSO ADULTOS/AS

No tengo la menor duda de que los códigos amorosos de mi lejana juventud ya no están vigentes. Pertenezco a otra época y me da grima pensar qué habría sido de mí si hubiera nacido en el milenio y ahora mismo fuera un teenager, no solo en lo tocante a las cosas del corazón sino en casi todo lo demás.

Sin embargo, aun desde una perspectiva antigua, todavía me atrevo a dar algunos consejos, sugerencias o recomendaciones a los jóvenes de hoy en día, acerca de sus relaciones sentimentales, no por haber alcanzado la plena madurez en ese aspecto, sino por la experiencia vista y acumulada (que otros llaman “vejez”).

Quizá no hagan caso, pero también cabe una pequeña posibilidad de que en algo ayude, así que procedo en consecuencia, mencionando cinco errores comunes en el complicado mundo del amor, las hormonas y sus conexos.

Y aunque son para la adolescencia, algunos adultos/as no deberían desoírlos.

1. Enojarse con alguien porque no le hace caso

Si algo logra probar usted al enojarse y armar rabieta con el objeto de su devoción y afecto porque no le hace caso, es su propia inmadurez emocional.

¿En dónde leyó que es obligación de la chica o chico de quien se ha prendado el corresponder a sus requerimientos? ¿Quién lo engañó de esa manera?

Mire: no hallo otra manera de decirlo y espero no se ofenda, pero esta actitud es bastante infantil, pues usted cree que el mundo gira a su alrededor y el universo conspira para su felicidad (© Coelho).

Usted puede echarle la culpa a la multitud de novelas y canciones decadentes que explotan, cultivan, desarrollan y divulgan este sentimiento berrinchudo, pero más pronto que tarde deberá darse cuenta del absurdo que esto supone.

2. Aceptar un noviazgo por amistad

Los intereses, características y motivaciones de una relación amorosa (sea en el noviazgo, matrimonio o vida de pareja) son distintos de la pura amistad. Muchas personas confunden una cosa con la otra y aceptan una relación sentimental con el argumento de que son buenos amigos, no habiendo química corporal de por medio. El pronóstico… ya se imagina.

Si le gusta la trova, escuche atentamente la canción “Para vivir”, de Pablo Milanés, y saque sus conclusiones.

3. Insistir en la amistad después de un noviazgo

Si se terminó el amor, lo mejor es alejarse con dignidad. No se trata de quedar de enemigos, claro, pero tampoco es prudente, justo ni necesario continuar el vínculo bajo el disfraz de la amistad, especialmente si una de las partes aún tiene infundadas esperanzas de regresar. Mejor enarbolar la bandera del “No hurt feelings”, aceptar la ruptura y continuar con su vida… por separado.

4. Proceder antes de convenir

En las películas, se ven bonitas escenas donde los enamorados proceden a las acciones sin que medien palabras; en la vida real, no. Para evitar malos entendidos, decepciones y cóleras gratuitas, dejen claros desde un principio los términos de lo que va a suceder. No es que vayan a elaborar un contrato ante notario, pero el decoro exige al menos una declaración de intenciones y establecimiento de consensos... if you know what I mean.

5. Publicitar las palabras de amor

No es que dude de la sinceridad de quienes andan publicando por aquí y por allá sus parrafadas amorosas, pero he visto demasiados casos de declaraciones públicas para “el amor de mi vida” y “la persona más especial” de los que no ha quedado ni rastro a los pocos meses. O quizá estas rupturas se recuerden precisamente por esos empalagosos discursos. En todo caso, si tiene algo romántico que decirle a su chico o chica, dígaselo personalmente mirando a sus ojos con toda la ternura de que sea capaz.