domingo, 7 de febrero de 2016

Cinco malas pancartas sobre pensiones

En medio del desconocimiento generalizado, tanto del funcionamiento de los sistemas de pensiones en El Salvador como de la propuesta gubernamental para reformarlos, y entre la propaganda política asociada al tema, se escuchan afirmaciones contundentes que, cuando no son falsas, son verdades a medias que conducen al engaño.

A continuación, se explican de la manera más franca y sencilla posible.

• Las AFP nos roban nuestro dinero

FALSO. Los ahorros de los cotizantes están allí; es más: el 82% de ellos está invertido en títulos, bonos o certificados gubernamentales (el 45% es obligatorio). Lo que la voz popular llama “robo” es el 2.2% del salario individual que cada cotizante paga a las AFP por manejar su cuenta y además el seguro en caso de muerte. Esa comisión es el capital con que dichas instituciones cubren sus costos de operación y además obtienen un buen margen de ganancia, que ronda el 44% (y no está sujeto a las limitantes regulaciones de inversión de los ahorros). Discusión aparte es si esa comisión se les podría rebajar y abonar la diferencia a las cuentas de los afiliados.

• El gobierno quiere robarse los ahorros de los trabajadores

FALSO. Según se sabe de manera no oficial (entre secretos de pasillo), lo que quiere hacer el gobierno es manejar directamente las cuentas de quienes ganan hasta dos salarios mínimos. Al recibir esas cotizaciones, tendría dinero para cumplir con el pago de pensiones del antiguo sistema público por un tiempo. Las AFP manejarían menos dinero. La duda surge porque para años venideros no está claro de dónde provendrán los fondos para pagar a quienes hoy cotizan y entonces se jubilen.

• El antiguo Sistema Público de Pensiones estaba bien

SÍ PERO NO. Jubilarse con una pensión del 70% del salario es excelente si el dinero viene de las cotizaciones e impuestos de otros. El SPP era insostenible con trabajadores que aportaban al ISSS el 3.5% de su salario, por eso quebró.

• El Sistema de Ahorro Privado solo puede dar malas pensiones

DEPENDE. Aunque es verdad que las pensiones que actualmente puede dar el SAP apenas superan el 30% del salario, esto no se debe al sistema en sí, sino a que gran parte de la inversión es obligatoria hacerla en certificados estatales, que pagan interés bajísimo (promedio 1.4%), mientras que la otra parte tiene varias limitaciones, tanto de ley como pragmáticas en el mercado de valores local. Con una rentabilidad sostenida en el tiempo y cercana al 8% las pensiones futuras casi se duplicarían, pero es ideal. La realidad posible las ubicaría en un término medio.

• No se subirá la edad de jubilación

MUY DUDOSO. Las edades de jubilación salvadoreñas son las más bajas de Centroamérica. Una mujer que se jubile a los 55 años tiene una expectativa de vida de 86 años; es decir: si trabajó 30, vivirá pensionada 31, dos tercios de eso con pensión estatal mínima una vez que agote sus ahorros en AFP. Prometer eso es demagógico o irresponsable.