domingo, 26 de diciembre de 2010

Otro nivel



De regalo de Navidad mi hermana Evelyn me obsequió (asumo que a nombre del Niño Dios) el CD/DVD "Yanni Voices", un concepto realmente nuevo que exige quedarse boquiabierto (y, ciertamente, audiabierto).

Ponerle letra y voz a una canción que, tal cual, nació como instrumental generalmente no es una buena idea. Yanni lo sabe y procura evitarlo hasta donde es posible. En muchos casos, se trata de temas inéditos, pero en otros incorpora una melodía nueva y fresca a varias de sus piezas ya conocidas, diseña un estilo y la pone en voces cuidadosamente seleccionadas, cada cual con una fuerte y distinta personalidad: Nathan Pacheo, un tenor que canta en italiano, tan agradable que no parece operático; Leslie Mills, una vocalista pop muy expresiva; Chloe, una chica con voz impetuosa y divina; y el cantante de aspecto y nombre anglosajón más latino que se haya visto: Ender Thomas.

Ante esta obra no queda sino callar, aprender y disfrutar. Aquí, el concepto de perfección en la música deja de ser abstracto.

jueves, 23 de diciembre de 2010

De vaqueros

"Once upon a time in the west" (1968)
Director: Sergio Leone.

Tres tipos esperando un tren. Llega la máquina, se detiene brevemente, es lanzada una caja y sigue su camino. Al salir el último vagón del encuadre, del otro lado de la vía hay un individuo de mirada dura tocando tres notas largas y alternas en una armónica. Es Charles Bronson. Esta secuencia dura alrededor de doce minutos, durante los cuales el único diálogo es el siguiente:

Bronson:
- ¿Frank...?

Tipo 1:
- Frank nos envió.

Bronson:
- ¿Trajeron un caballo para mí?

Tipo 1:
- Bueno, je... parece que nos falta un caballo.

Bronson:
- No. Trajeron dos de más.

Y comienzan los balazos.

¡Un clásico! Y eso sin mencionar la escena de la mosca.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sabio consejo

Rara vez cito, menos aún antes de terminar el libro, pero en esta ocasión calza bastante bien. Eso sí: donde en el original dice "pintura" aquí he puesto "música", pero arte es arte.

“Si no quieres que el arte y la música te decepcionen, mejor que no se te ocurra tomarlos como una profesión. Por mucha habilidad y condiciones que tengas, busca el dinero y el poder en otro lugar, de manera que, al no recibir la justa compensación por tu habilidad y tu trabajo, no llegues a odiar el arte”.

Orhan Pamuk en “Me llamo Rojo”, capítulo 5.

sábado, 18 de diciembre de 2010

¡Las fotos, las fotos!


Como dice la canción, "andando por la calle..." hace un par de días me encontré con Juan Salomón Paredes, actor de profesión que hace 22 años fue parte del elenco de la obra teatral "Asfixia 2000", que escribí en mis años universitarios e inesperadamente fue llevada a escena por el entonces joven director Edgar Gustave (a quien le he perdido la pista, así que si alguien sabe ubicarlo, me avisa por favor).

Recuerdo que en aquella obra estuvo además Jorge Oviedo, hoy padre de una gran alumna (la Gran Oviedo, obviamente) y Toño Dimas en las luces y sonido. Casi estoy seguro de que una de las chicas de negro es Lissette Consuelo Reyes, quien estuvo con nosotros en "Sinapsis". Según registros, el papel de la protagonista Diana lo hizo Silvia Turcios, la niña del overall. La temporada se desarrolló en la Pequeña Sala del Teatro Nacional a finales de 1988 y tuvimos algunos llenos, varios medianos y hasta un vacío (¡suspendimos una función por falta de público!).

El punto, a todo esto, es que gracias a este encuentro casual citadino es que he logrado recuperar dos fotos, las únicas dos que tengo de la obra (mientras espero hallar a Gustave). Entretanto, ¡he aquí la prueba del "to be" de la obra!

jueves, 16 de diciembre de 2010

Encontrados

Dándole valor al ocio absoluto y evitándome un viaje extra, laptop en piernas esta tarde vi "It's a wonderful life" (1946), motivado por su notable 8.7 en Imdb.com que la acredita como del top-top en dicho ranking. Ambientada en Navidad, la protagoniza James Stewart en el papel de George Bailey, un auténtico Pan de Dios que, no obstante su incontenible bondad, vive secretamente insatisfecho por haber pospuesto eternamente sus proyectos de realización personal en aras de ayudar a las demás personas. Caído en desgracia y extremo desánimo por una fortuita e injusta situación, le es enviado como ayuda un ángel (más bien un proyecto de ángel), quien logra recuperarlo para la vida mostrándole qué sería del mundo y de sus seres queridos de no haber sido por sus acciones. Al final, se manifiesta en su plenitud aquel axioma fundamental: "dando es como recibimos", lo que posibilita que todos acaben felices y abrazados cantando villancicos.

En contraparte, me llama la atención cómo otro autor, Arthur Miller, siempre norteamericano y casi en la misma época, planteó justamente lo contrario: el doloroso triunfo de la ingratitud, la tragedia de quien creyó erradamente en los valores de aquel sistema. Me refiero a "Death of a Salesman", obra teatral de 1949 cuyo texto leí en el colegio y a cuya versión televisiva de 1985 (con Dustin Hoffman y John Malkovich) le calza perfecto el adjetivo de patética, es decir, "que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía".

¡Pocas veces tan cierto como en este contrapunto fílmico aquello de los cristales y los colores con que se mira la vida!

domingo, 12 de diciembre de 2010

Paso necesario


Los documentos mostrados en esta foto no provienen de Wikileaks, sino del Centro Nacional de Registros de la República de El Salvador (CNR). Con ellos, se acredita el depósito de ley de la canción "La vida llama", escrita y musicalizada por myself en las semanas anteriores. Esta canción será el lanzamiento del proyecto musical "Balada Poética" en la voz de Sarita Cáceres, para los primeros meses de 2011, a través de los medios usuales, con la diferencia que en esta ocasión llevará un videoclip profesional que ya está en proceso. No es que tema excesivamente a los plagios, pero... ¡mejor prevenir que demandar!

viernes, 10 de diciembre de 2010

Sí, la foto también es nueva.

Ojalá este artículo contribuya a la causa para la que está propuesto. Apareció publicado hoy en la página 69 de La Prensa Gráfica, con foto nueva incluida. No comentaré nada del fondo aqua (propiamente "turquesa").

domingo, 5 de diciembre de 2010

De la fama

Algunos en esta vida -de manera velada o descarada, y por los más diversos medios - aspiramos a la fama, eso que nuestro buen amigo el mataburros define como la “opinión que la gente tiene de la excelencia de alguien en su profesión o arte”. Así, queremos ser una persona famosa, o sea, “que tiene fama y renombre”, y esto último como un “epíteto de gloria, o fama que adquiere alguien por sus hechos gloriosos o por haber dado muestras señaladas de ciencia y talento”.

La fama artística, que es el caso, parte de la afirmación del propio yo y se desborda para obtener el reconocimiento de otras personas, cosa que en principio es algo agradable. Sin embargo, vivir por y para la fama, en un plan casi obsesivo, ya no es una sensación tan placentera, sobre todo si consideramos que eso puede despertar un sentimiento de permanente y dolorosa insatisfacción.

La búsqueda y posesión enfermiza de la fama produce más sufrimiento que otra cosa: antes de alcanzarla, se sufre por no haberla logrado aún, y una vez llegada ella, se sufre por incrementarla siempre más y más, o peor aún, por no perderla ni compartirla; mas, como toda gloria es efímera, llegará el momento en que ésta será cosa del pasado y se añorará también dolorosamente.

Pensándolo bien, la fama que de veras importa, aquella que llena y satisface e impulsa a seguir cultivando con alegría los propios talentos, quizá no sea la fama proveniente de 900 ó 90,000 fans, que es un abstracto, un umbral después del cual todo tiene el mismo significado: un número vacío. La fama nutriente y sabrosa... ¡es la que tienes ante las personas a quienes conoces y aprecias!

jueves, 2 de diciembre de 2010

Vamos bien



Ayer tuvimos la primera presentación de Balada Poética en cuanto tal, en el Salón de Convenciones del Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes.

Prólogo e intermedio incluidos, estuvimos de 7:00 a 8:45 p.m. con música mía (seis canciones con Sarita y dos perfomed by myself) y poemas de Rafael Góchez Sosa declamados por Louise (que así le digo). Los jovencísimos músicos acompañantes fueron: la Pequeña Oviedo en su plateada flauta transversal (casi tan grande como ella misma), Ricardo Patricio con sus bongoes y guitarra (ya lo dije antes: impasible, una esfinge), Bruce al piano (paciente, meditativo, etc.) y Fernandita (ya presentada como mi imagen musical en la guitarra).

En lo técnico, vayan las gracias para Guayo, que me prestó la caja de reverb, y a Juan Carlos por el amplificador-monitor. De paso, ya que andaban por ahi en otro evento con Celia, me ahorraron el viaje de regreso de esos aparatejos (je).

Según las cuentas cabales, en ese local caben cien personas. Estaba lleno y sentimos que los aplausos fueron sinceros; además, fueron adquiridos algunos pre-CD's cuya recaudación facilitará la producción del videoclip para 2011, que será "pro".

En resumen, pues... ¡cosas así son las que animan!

Queda aquí el vídeo (siempre amateur y con handycam), para prueba y testimonio.







Posdata: aun cuando no nos corresponde dar explicaciones por ello, sería bueno que los del PTCA aprendieran lecciones pasadas y no programaran eventos simultáneos que puedan interferirse el uno con el otro, hablando en términos sonoros.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El empujón necesario

(O EL TIPO QUE TE AVIENTA A LA PISCINA SIN PREVIO AVISO)

I. Antes del hecho

Con excepción de La Niña de la Blanca Tez, casi todas las personas que conozco saben o intuyen que la inmensa mayoría de presentaciones de artistas en televisión son playback, es decir, fonomímica sobre pista grabada, que es el estándar por motivos prácticos, pues generalmente no se dispone de dos horas previas para pruebas de sonido; por lo tanto, ni es secreto de Estado ni tampoco un pecado.

Con Sarita Cáceres, desde el 6 de agosto de 2010 que subimos a YouTube el videoclip de "Con las rosas de mi suerte" e inició el proyecto musical "Balada poética", hemos tenido sólo dos presentaciones de esas que se llaman "en vivo": la del Teatro Presidente con "Simiente" y la del ESJ con "Canto y horizontes", ambas en conjunto con otros artistas y para las cuales -justo es decirlo- tuvimos varias dificultades externas e internas, como falta de ensayos, problemas técnicos de monitoreo y mixer, nervios, etc.; las cuales determinaron en el producto final, aunque el público fue bastante indulgente al respecto. El resto del trabajo han sido escalas y grabaciones.

Volviendo al famoso playback, habiéndolo hecho así en todos los demás canales, ayer por la mañana nos apersonamos con Sarita Cáceres en Televisión Nacional Canal 10 para promocionar nuestra música en la revista "Hoy es un buen día". Nos acompañaban en presencia escénica Fernanda Reneé y Ricardo Patricio, con quienes efectivamente estamos ensayando para el debut de Balada Poética en el Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes. En el guión y en el CD estaban ya las cuatro canciones agendadas. Pero...

II. El hecho

Notamos que en el escenario había cuatro micrófonos inalámbricos, que no juzgábamos necesarios por la modalidad de la presentación y así se lo indicamos a un señor ya de edad que parecía estar a cargo. Minutitos después, sin haber sido retirados los tres aparatos excedentes, insistimos en el bendito playback y el señor en cuestión nos dice: "¡ah no, jóvenes: ustedes no me van a botar mi trabajo, yo vine tempranito para prepararles el sonido, así que aquí, nada de cosas falsas, todo va en vivo!".

- ¡ ... !

Recordé en ese momento lo que seguramente fue la única frase ingeniosa de "Los Eclámpticos" cuando presentaron su LP grabado en estudio: "Dado que ninguno de los miembros del grupo grabó en su condición de occiso, este álbum es totalmente en vivo".

Ya más en serio: primero, no todo playback debe considerarse "falso"; segundo, para cantar en vivo se necesita de ciertas condiciones técnicas y, sobre todo, de un estado mental prevenido al respecto.

En ese momento, vuelvo a ver a Fernandita y le pregunto si lleva consigo las partituras. Aún en shock, me dice que sí, y saca su enorme cartapacio. Ricardo Patricio, más experimentado o con gripe (o ambas), no dice nada. A Sarita (congelada quizá por el frío matutino) me le quedo viendo y le digo algo así como: "a pues vamos en vivo, ¿no le había dicho?".

III. Durante el hecho

Primero iban a ser cuatro canciones, luego preguntamos y dijeron que seis, yo expliqué que no nos sabemos más que cinco (en realidad, la sexta existe pero es el arma secreta). Durante las primeras tres tuvimos feedback casi permanente y descubrimos que los monitores del set dan distorsión por saturación o rotura de bocinas (institución estatal al fin), así que anduvimos en penumbras en cuanto al audio de retorno. Por la tensión, ya sentíamos que nos daban las gracias/condolencias y dejémoslo hasta aquí. Pero el programa seguía y seguía y seguía hasta que completamos la entrevista y última pieza. Al final, tuvimos la impresión subjetiva de haber salido casi huyendo del canal.

IV. Después del hecho

Cuando las personas te felicitan después de una actuación en la que crees haber fracasado, tienes la enorme duda de si realmente es por compasión o por falta de oído musical. El par de horas siguiente tuvo varios instantes así, incluyendo el de mi abnegada madre y mi tío, ambos ya "algo señores".

No fue sino hasta revisar el viejo VHS (que cumplió heroicamente la tarea de capturar el programa) que me fue volviendo, como dicen, "el alma al cuerpo".

V. O sea que a fin de cuentas...

Como la insatisfacción por la propia obra artística es algo característico en mí, no diré que estuvo perfecto ni mucho menos; sin embargo, de esta actuación hemos obtenido las mismas reacciones positivas que afortunadamente nos han acompañado desde el principio. Comparando el par de cantadas "en vivo" anteriores, digo que Sarita mejoró varias cosas, mientras que Fernanda Reneé demostró que por algo la llamo "mi imagen musical" en la guitarra y Ricardo Patricio, impasible como siempre, se acopló muy bien.

Es decir, o sea que, en conclusión y en síntesis: ¡hay que agradecerle al viejito bravo que nos aventó sin previo aviso a la parte honda de la piscina!



Para referencia, dejo aquí el extracto videográfico preliminar, tomado del VHS casi descontinuado. Aclaro que en mi casa el Canal 10 se recibe mal con la antena; en cambio, con el cable mete un ruidito permanente y cierta distorsión. En cuanto tenga el DVD que solicité a la producción, no descarto que hasta suba una canción completa.

domingo, 14 de noviembre de 2010

De vigilia

La noche de anoche, como dicen, estuve en la Vigilia de los Mártires en la UCA. Tres cosas tengo que comentar como significativas:

  • El homenaje que, a través de la canción "Algo sencillo", pude hacer a mi hermana Delfy, presentando el videoclip en las pantallas gigantes instaladas en el evento.
  • Las pantallas gigantes instaladas en el evento (y que no las había en el único concierto que Silvio Rodríguez ha dado por estos territorios agrestes), donde se proyectaba el vídeo en vivo por parte de Audiovisuales UCA y sus cuatro cámaras HD, producción que algún día espero ver.
  • El descubrimiento final, después de treinta años de ponerme ocasionalmente frente a un micrófono para cantar, de que el resultado depende mayoritariamente de la actitud mental que uno tenga: ayer me sentí en control de la situación.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Este poema de Delfy



Ya en su oportunidad hice referencia a los poemas de mi hermana Delfy; sin embargo, faltaba mencionar uno en especial, titulado "Algo sencillo" (que en realidad es un fragmento del texto al cual ella tituló "Desbordadamente plena"), musicalizado por el compositor que aquí escribe, obra galardonada en el Festival de la Canción Universitaria UCA 1986, cuando lo cantó María Antonieta Pinto.

Revisando mis archivos, veo que el jurado de entonces estuvo integrado por tres ilustres personajes: el tenor Eduardo Fuentes, el escritor Francisco Andrés Escobar y el músico Salvador Marroquín, por entonces director del Coro Universitario. El premio consistió en el mérito y la satisfacción, un diploma que no recuerdo qué se hizo, y el ofrecimiento institucional de incorporar la canción al selecto repertorio del Coro de la UCA (de esto último ya me encargaré de poner al tanto al actual director, Juan Carlos Berríos).

Si por algo ha tenido sentido mi actividad musical es por una ocasión como la de ahora: cumplir con la deuda familiar de producir finalmente la canción. No omito manifestar que esto fue posible gracias a Sarita Cáceres, quien cantó como suya esta pieza rescatada de la memoria familiar.

domingo, 31 de octubre de 2010

Contra saboteadores del espíritu

Cuán fastidioso para el propio espíritu es tener cerca a una persona que, con toda espontaneidad y sin que se esmere malignamente en ello, se dedica sistemáticamente a lanzar comentarios negativos acerca de la presunta vacuidad, intrascendencia, gratuidad o sinsentido de cualesquiera proyectos que uno emprenda o quiera emprender.

Uno podría entender que tal persona, careciendo de aspiraciones e inundada de nihilismo, se limite a verse como futuro alimento de gusanos. En su derecho está, si bien no le caería mal una pequeña dosis de filosofía de Camus y su rebeldía dignificante contra el absurdo. Pero de ahí al afán de gozo que se deduce de su manía por intentar el desbarate de aspiraciones, ya hay dos palmos de distancia.

En algunas novelas y películas de mediana complejidad, a tal tipo de personajes se les adjudica lemas del tipo “como yo no puedo (o no quiero) hacerlo, procuraré que los demás tampoco”, como el Wizard que hace Robin Williams en “August Rush” (2007). Gentes de tal calaña las hay de todos los niveles sociales y culturales; curiosamente, algunos bastante ilustrados se resistirían soberbios a ser descritos como un personaje a quien juzgarían caricaturesco, pero después de las retóricas y disfraces, no queda sino poco más que la esencia del mismísimo Cicuta, cómic de Faruk que gustaba justamente de ese tipo de sabotajes.

En contra de seres tales, uno recibirá consejos de no hacerles caso y que le sobren sus amarguras. ¡Hecho! Pero cuando es tan reiterado y, por añadidura, sus ataques caen en el momento preciso en que uno está luchando contra las dificultades y exigencias inherentes a la tarea emprendida, con las naturales dudas acerca de la conveniencia o el éxito del esfuerzo, dan ganas de aventarles una stillson.

En su célebre poema “Desiderata”, Max Ehrmann escribió lo siguiente:

Avoid loud and agressive persons, they are vexations to the spirit.

Palabras más apropiadas... ¡casi imposible!

miércoles, 27 de octubre de 2010

En "Centroamericanto 2010"

Heme aquí, aunque borroso y algo diluido, en el encuentro de cantautores "Centroamericanto 2010", realizado en el anexo del Centro Cultural de la UCA el viernes 22 de octubre. Gracias a Mauricio Callejas, organizador del evento, y a todos los colegas en el oficio que estuvimos por allí. En esta ocasión, por cierto, coincidió el calificativo del "me oyen" con el de "me oigo".

sábado, 23 de octubre de 2010

Entretenimiento en universos paralelos

Silvia, una blog-lectora que hace algunas semanas comentó aquí de libros, concretizó su oferta de préstamo de "Kafka en la orilla", de Haruki Murakami (conocido entre nosotros como Hakuna Matata). En una línea, diré que el libro resultó de agradable transcurso. Ampliando, añadiré que está escrito pensando en mantener la atención del lector, sin excesivas complicaciones pero guardando prudentemente los secretos e intrigas, dándolos en las dosis adecuadas como para mantener el deseo de continuar el viaje por las casi seiscientas páginas.

Que al final el autor no explique los porqués de varios de los misterios planteados no es obstáculo para su disfrute puramente lúdico, pues al igual que la película "Mulholland drive", de David Llynch, queda para el lector o lectora la tarea de hacer las hipótesis correspondientes para un mundo de universos paralelos, puertas interdimensionales y profecías griegas (un tanto gratuitas estas últimas, admitámoslo).

Aunque armado con receta de best seller, fue la lectura de este libro una manera amena de llenar un tiempo libre que tengo por default dos veces a la semana... ¡en ese misterioso espacio por donde ya han pasado varios volúmenes literarios!

viernes, 15 de octubre de 2010

"Franklin Quezada"

Sobre mi escritorio tengo el CD homónimo de Franklin Quezada, obra llegada a mí en calidad de gentil préstamo por parte del padre jesuita Javier Ibáñez, a quien el autor se lo obsequió.

Antes de escucharlo, tenía referencias del autor y su grupo "Yolocamba I Ta", habiendo escuchado algunas piezas comprensibles en el contexto de una lucha y una causa, sustentando en mi cierta opinión sobre el canto de compromiso y otros debates. Sin embargo, aun cuando este disco no está desvinculado de dicha trayectoria, creo que marca un nivel cualitativamente distinto en lo artístico, merecedor de mucha atención y aprecio.

Grabado en los estudios "Abdalá", de Cuba, contiene trece piezas de diverso cuño, la mitad de ellas basadas en poemas (Netzahualcóyotl, Oswaldo Escobar Velado, Roque Dalton García, Miguel Barnet y tradición oral popular) y el resto del propio autor en letra, música y arreglos.

Como en todo buen álbum, hay aquí variedad de ritmos y sensaciones, pero unificadas en un estilo definido por décadas de quehacer artístico. Claro está que sobresalen algunos temas, pero incluso aquellos que en el caló artístico se dirían de relleno o mero complemento son muy buenos, atributo no imputable por completo a la presencia de excelentes músicos y técnicos de sonido cubanos, pues la esencia no se la ponen otros.

Dos piezas conquistan reiteradamente mi gustosa atención: "Rutilio" y "Alejandro Funes Velasco", ambas en la línea de aquella "Elegía" de Miguel Hernández que musicalizara Serrat, dedicadas al amigo fallecido. Sea en versiones trovadorescas o con todos los instrumentos, trascienden y llegan hasta ese ideal artístico tan largamente perseguido, como es la universalidad. Por supuesto que al conocer con mayor amplitud las historias que las engendraron se complementa el disfrute artístico; sin embargo, sin despreciar el contexto, creo que se bastan por sí solas para hacernos sentir un poquito amigos de aquel Rutilio histórico de hace más de tres décadas, o de este otro Alejandro más reciente pero igualmente trágico.

Reforzando aquella discusión de los más y los menos de nuestra nacionalidad, uno este disco a los audiovisuales "Cinema Libertad" y "Cuentos de Cipotes"... ¡que ya tenía años de no ponerme a escuchar canciones una y otra y otra vez!

Canto y horizontes

EXTRACTO CON "HANDYCAM"
(para mientras llega el vídeo "pro" de Audiovisuales UCA)

Concierto realizado en el Auditorio del Externado de San José el miércoles 13 de octubre de 2010. Artistas: RFG, Nahúm Ulín, Sarita Cáceres, Celia Morán, Franklin Quezada y Exceso de Equipaje.

domingo, 10 de octubre de 2010

A petición

Francamente, yo creí que el periodismo y las sociedades latinoamericanas habían evolucionado lo suficiente como para superar ese viejo debate sin sentido acerca de los méritos de un escritor o escritora ponderados a partir de sus posiciones políticas o su signo ideológico.

Pero ya veo que no.

De todos los pseudo-cuestionamientos para la entrega del Premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa no he leído ni escuchado uno solo que ponga en duda la calidad de su obra, de la cual el único de por aquí que sé que podría escribir con cierta autoridad sobre el tema es el mero Napo, merced a su reciente lectura de la obra completa del mencionado escritor (con el mérito añadido de haberla hecho antes del dicho premio).

Por lo demás y hasta donde alcanzo a entender, la Academia Sueca galardonó al peruano por el conjunto de su obra literaria, cosa que hace décadas también debió haber hecho con Borges (que para eso lo que conceden se llama Premio Nobel de Literatura). No me vengan otra vez con los postulados del Realismo Socialista ni la "literatura revolucionaria", por favor. ¿O acaso creen que a Saramago lo premiaron en su momento por ateo y comunista?

Que si Vargas Llosa no es como García Márquez, "Amigo de la Revolución Cubana"... Que si profesa auténticamente el neoliberalismo y actúa en consecuencia (a diferencia de los y las intelectuales que dicen ser de izquierda mientras viven como auténticos "pequeño-burgueses", por decirlo en sus propios términos)... Todo eso quizá tenga algo que ver con que el tipo te caiga bien o te caiga mal, pero es completamente irrelevante al momento de juzgar el hecho importante, que en este caso es si escribe o no buenas novelas.

sábado, 9 de octubre de 2010

Si no fuera por el planteamiento de fondo...

Luego de varias películas sobre el futuro catastrófico y apocalíptico, las expectativas sobre novedades se reducen sustancialmente. Debo admitir, sin embargo, que "The Book of Eli" (2010) tiene algo distinto, si bien vuelve a ofrecer la atmósfera de "Mad Max" y "Waterworld", con ciertos aires desérticos de "Resident Evil", aunque con marcada lentitud. Ese algo, no obstante, resulta muy cuestionable en el contexto de la historia humana, a la luz del espíritu que engendró el Dadaísmo: ¿vale la pena reconstruir un mundo sobre las mismas bases que lo llevaron a su destrucción? Como en estas cosas del arte nunca es posible disociar fondo y forma, ese gran detalle argumental, a mi criterio, echa a perder la experiencia ganada en el desarrollo de la trama.

Sólo por pasar el rato

Casi accidentalmente me vi en una sala de proyecciones frente a una película española de ciencia-ficción titulada "Los cronocrímenes", que vendría siendo una especie de joya "B movie", en donde por supuesto no falta el característico torso desnudo femenino (aunque esto no se sabe si es por ser "B" o por ser española). No niego que se sigue con cierto interés (hasta cierto punto), pero ya cuando uno mira a un tipo que tiene conminada a una chica a cinco metros de distancia, "apuntándole" con una tijera como si fuera una 9 mm.; o cuando tal escena se ha producido de una manera que ni Caperucita Roja confiando en el Lobo Feroz, uno se lo piensa dos que tres veces antes de secundar al gestor de la función en sus entusiastas exclamaciones.
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Posdata: la etiqueta de "cine sin pop corn" es totalmente cierta, por cuanto yo soy el primero que me opongo al ingreso e ingesta de alimentos en la susodicha sala.

martes, 28 de septiembre de 2010

Filosofía del favor

Hace varias semanas comencé a producir a cuentagotas frases de esas que podrían llenar un libro más bien empalagoso, el cual se titularía "Meditaciones y sabiduría", por RFG. He aquí una de ellas:
‎"Si quieres conocer a una persona, pídele un favor que esté a su alcance y verás quién es realmente"
Quitando las acepciones galantes, un favor es sencillamente una ayuda, beneficio, gracia.

Pienso que no es un favor pedir algo ilícito en cualquier grado, algo fuera de orden ni aquello relacionado con el dinero en cantidades apreciables (menos aún si hay dudas de que éste vaya a retornar a tiempo).

En lo positivo, todo favor implica algún grado de molestia o sacrificio para quien lo hace, siendo el valor del mismo directamente proporcional a este aspecto. Los favores no se obligan, tan solo se dan; sin embargo, no olvidemos lo que muy bien dicen las abuelitas: "favor con favor se paga".

Y si cuando pides un favor a quien consideras que puedes solicitárselo, dicha merced te es negada con excusas más bien débiles (porque ves que está en sus honestas posibilidades hacerlo), lo mejor es tomar consejo de la sabiduría popular, "no sacar los favores" que uno mismo ha hecho en pretéritas ocasiones, aceptar el trago amargo que supone el descubrimiento de una persona-azadón (que sólo jala para su lado)... ¡e iniciar el camino de la prudente distancia!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

"Supernova", una y varias.

HISTORIA DE UNA CANCIÓN
(trataré de ser breve)



“Supernova” es una de mis más queridas canciones. La escribí en 1988 casi junto a “Manifiesto” y “Oración” y el primer intento de grabarla ocurrió en un estudio abandonado que había en medio de las oficinas administrativas de la UCA. Por aquella época, apenas pude conseguir prestada una caja rítmica básica y elemental, marca Roland, sobre cuya grabación en casete puse un bajo eléctrico. La idea era cantarla en el estudio sobre esa “pista” llena de “hisss”, con la ayuda de Toño Dimas en los controles. Fracasamos, ya que el ruido impedía trabajar a la gente del lugar (¿a quién se le ocurre poner un sonoro estudio en medio de unas oficinas?). La idea quedó allí para una mejor ocasión.

Toño me sugirió que le quitara unos “claps” a la batería, mientras que una célebre personaje con quien teníamos líos musicales, y que conoció la canción de primera mano, me dijo algo así como “¡ay, no, es que ‘Supernova’... no, se oye todo así como... no!” Supongo que ella quería algo más “revolucionario” (como que no fuera, pues), pero pasada la pena inicial opté por no hacerle caso.

En 1989 incluí la canción en lo que hasta ahora ha sido mi única presentación televisiva como cantautor -es decir yo solito- en el antiguo Canal 12. Lo memorable de aquella ocasión es que (1) yo aún poseía cabello y (2) mi voz suena como que hubiera ensayado. Desde entonces no puedo decir que “los medios de comunicación no apoyan al artista nacional”, porque me dieron como veinte minutos para tres canciones más la hablada correspondiente.

En 1991 yo ya andaba con “Sinapsis”, grupo efímero pero de buenos recuerdos, y el Decanato de Estudiantes de la UCA nos incluyó en un LP titulado (poética pero feamente) “Asaltando un cielo nuevo”, una de cuyas canciones era esta “Supernova”... ¡en versión salsa! A la distancia, me arrepiento un poco del arreglo, pero en fin... El dato divertido es que ya desde entonces la gente creía que decíamos "una cerveza" donde cantamos "una certeza".

Después la canción quedó guardada por casi quince años hasta que en 2006 me puse en el empeño de hacer el CD “No hemos olvidado”. Esta Estrella en Explosión no faltó en la decena de canciones, siempre en su versión “tropical”, vamos a decirlo así, aunque bastante mejorada con respecto al año 91. Guayo, guitarrista de aquel grupo, me dijo recientemente que, con excepción del solo de guitarra, le gusta más en modo trovadoresco. Yo no discrepo en absoluto con esta opinión.

En alguna de las presentaciones que hice a propósito de ese disco, mi hermana Evelyn me hizo una observación por el tema del lenguaje de género en el coro, que originalmente decía: “cerca del campo / surcando el duro camino / hacia la risa del niño / salvadoreño”. Me pareció justo cambiarla y quedó así: “cerca del campo / forjando vida y destino / para la niña y el niño / salvadoreños”, todo sea por la rima y la métrica.

Llegados a este punto, ya con el proyecto “Sarita Cáceres & RFG”, Nelson Huezo nos invitó intempestivamente a su concierto con “Simiente”. Ya que estábamos, entonces era de tocar dos o tres canciones y la elegida para completar el mini repertorio fue “Supernova”. Casi por intuición, comencé a hacer los arreglos correspondientes pero no tenía programado grabarle la voz de Sarita sino hasta mucho después, quizá en noviembre, mas no contaba con que de “Viva la mañana” nos iban a requerir no una sino dos canciones, así que capturamos la voz en mi PC y procedimos a la mezcla, con resultados bastante satisfactorios. Ya que salió al aire, no había motivo para retenerla más, así que podemos considerarla el segundo lanzamiento del proyecto, con todo y que técnicamente es un “remake”, aunque de mí mismo.

De todo esto, reivindico un punto: después de tanto tiempo de andar de aquí para allá, su contenido parece como si hubiera sido escrito ayer mismo, para el aquí y el ahora. Yo digo que, en ese sentido, la canción ha trascendido.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Éste es de artistas

Ya que está publicado, pues mejor que circule. "As usual", un clic sobre la imagen los llevará al punto en cuestión.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¡¿Que quéee...!?

Mientras auscultaba el blog del colega escritor Javier Alas, me he llevado menuda sorpresa (simultánea al alivio de encontrarme sentado al momento de leerla). ¡Ahora resulta que mis obras son oficialmente "bienes culturales" de la nación (por Acuerdo Ejecutivo 16-0137 del 7 de septiembre de 2005, publicado en el Diario Oficial del 6 de octubre del mismo año)! Haciendo infructuoso esfuerzo de memoria, no recuerdo que mi vida haya cambiado sustancialmente desde o por aquellas fechas, mas entre el espíritu festivo y cierta inocultable vanidad que me embargan al unísono, reviso una y otra vez tan notable lista y no veo en ella a mi extinto padre, el poeta Rafael Góchez Sosa, cuya placa de "Ciudadano Distinguido de Santa Tecla" (Acuerdo Legislativo Nº 542, 12 de agosto de 2004) vigila la sala hogareña. En cualquier caso, sería interesante conocer cuáles son las necesarias contrapartes, o sea, los "males culturales" (je). En fin, como no pienso ir a reclamar ni por mí ni por el difunto, acepto los hechos y sólo tengo una cosa más que decir: para la próxima... ¡si quieren, me avisan!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Humilde defensa de la autopromoción

Hay quienes censuran la promoción de las propias obras, como si al hacerlo se faltase a una especie de ética estética establecida en medios culturales desarrollados. En cambio mi padre, el poeta Rafael Góchez Sosa, siempre animaba a hacerlo con una comparación fabulesca: “la gallina cacarea cuando pone un huevo, si no, nadie se entera”. No estoy por quejarme ni del público ni de los medios locales, pero es una evidencia incontestable que si no es uno mismo quien anda de caradura de aquí para allá promocionando su más querido arte, éste permanecerá guardado esperando eternamente a un acucioso investigador-promotor que no existe.

Ciertamente, se corre el riesgo de caer mal cuando se confunde el reconocimiento de los propios méritos con la presunción o incluso la fanfarronería, pero es aún peor el otro extremo: el de la falsa modestia, que lleva a la minimización y ocultamiento de lo que uno es capaz de hacer; por eso, uno debe ser el principal fan de uno mismo. Vaya, que puestos a justificar, hasta podríamos utilizar citas bíblicas (con o sin contexto, aunque sea para fines particulares y con permiso de la ortodoxia): “Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de un lecho, sino que la pone sobre un candelero, para que los que entren vean la luz” (Lucas 8, 16); porque, después de todo... ¡es algo bueno y bonito lo que aportamos!

sábado, 28 de agosto de 2010

Prejuicio confirmado

Mi reticencia para con la lectura de Roberto Bolaño arraigaba en dos objeciones no negociables, ya mencionadas en entradas anteriores. Por una parte, está su comprobada y extendida manía por hacer literatura con temas literarios, un recurso que si bien puede ser simpático en lo poco y breve, resulta cargante cuando se vuelve seña de identidad. La literatura es para hablar de la vida y, con perdón de colegas y fans, la literatura como protagonista de la literatura es vana, como Narciso contemplándose a sí mismo. El otro obstáculo para con la obra de este celebrado chileno radica precisamente en la injustificada veneración que se le hace a un escritor con graves carencias en cuanto a su estructuración narrativa integral, sea porque falle en los finales a partir de planteamientos válidos y en ocasiones muy ingeniosos, sea porque inserte varios capítulos impertinentes con el solo fin de alargar la extensión de lo que pudo haber sido un cuento redondo, tan solo para decir que se trata de una novela, tal como sucede en “Estrella distante”, uno de sus libros emblemáticos. Así pues, digo “no, gracias, Roberto”, y dejo esta entrada en testimonio de que, a veces, los prejuicios están plenamente justificados... ¡y se convierten en "post-juicios"!

domingo, 22 de agosto de 2010

Sentirse artista

Cada cierto tiempo, en intervalos absolutamente irregulares, me siento artista, sin otra pretensión más que hacer algo que guste, tanto en forma como en contenido, y recibir un legítimo reconocimiento, usualmente de carácter afectivo (pues de lo monetario... forget about it). Anoche fue una de esas ocasiones, en mi papel de compositor y músico acompañando a Sarita Cáceres, que fue invitada especial en el concierto de la Orquesta "Simiente", del maestro Nelson Huezo, en el Teatro Presidente.

Hicimos tres canciones: "Supernova" y "El amor viví", sólo con guitarra y voz, y "Con las rosas de mi suerte", acompañados por todo el grupo. Detallitos aparte (de esos de los cuales casi siempre sólo se da cuenta quien tiene en su mente la pieza ideal), el público se mostró complacido y llovieron felicitaciones sinceras.

Como aún no tengo el vídeo, he de creer en la aprobación recibida, ya que adentro del escenario hubo un problema técnico de monitores y nada más percibíamos el rebote del sonido, con medio segundo de retraso. Incluso así, me pareció que las piezas unplugged estuvieron a la altura de las circunstancias y la canción de las rosas sobrevivió a la condición acústica ya mencionada y a la dificultad de que únicamente hubo dos sesiones parciales de trabajo y un solo ensayo con el grupo completo.

Sarita, por su parte, confirmó la vocación artística que propició este acontecimiento y se vio muy bien en un escenario grande frente a medio millar de personas. El arquitecto escénico a cargo de la producción le dijo: "¡Felicidades, has crecido mucho!" Y es muy cierto.

Con permisito, doña Virginia.

Aunque “Las horas” es una película fundamentalmente depresiva, me llamaron la atención los párrafos de “La señora Dalloway” que aparecen en una de las tres historias allí entrelazadas. Quedé ante mí mismo de leer a su autora, Virginia Woolf, y hace algunos días quise cumplir con ese pendiente. Fracasé. No es que los párrafos sean malos, literaria y conceptualmente hablando; no, todo lo contrario. El problema es que son párrafos que se oyen bien cuando están aislados, pero en el caudal narrativo –que, según especialistas, refleja los problemas mentales de la autora tenía- tienden al caos y el conjunto se convierte en un auténtico bloqueo para la comprensión y, en consecuencia, la generación de expectativas y motivaciones para continuar leyendo. Así, la trama se esfuerza por no ser reconocible y eso vuelve la obra un pesado collage descriptivo-evocativo, por muy literatura de vanguardia o experimental que lo apoye. Así pues, digo “con permisito, doña Virginia”, ahi la dejo hablando de sus cosas, mucho gusto y adiós.

sábado, 21 de agosto de 2010

Compensación o azar

Hay quienes creen que la vida todo te lo compensa, muy a pesar de ciertas evidencias de gente que, por decirlo de algún modo, recibe más palos que repostería. Serrat lo puso mucho mejor dicho en "Bienaventurados": "si a plazos o al contado, la vida pasa factura". La acotación viene a propósito de una multa de tránsito bastante rigorista (real, no virtual como la anterior), que ya quisiera yo ver aplicada al ejército de cafres (ojo, dije "cafres" y no CAPRES) que deambula por nuestras lunares calles y avenidas.

El policía estrictamente hablando, cumplió con su deber, sospecho que porque yo no entré en la discusión de si era justa o no la esquela. Pienso que, de haberlo hecho, habría terminado todo en un micro-soborno (o "mordida") por aquello de "hey, hombre, no sea tan hecho leña, mire que ando buscando una dirección y no conozco la zona, además venía despacio y con las luces intermitentes puestas; y por último, es un pasajito donde no se puede ir a más de cinco kilómetros por hora". Tampoco iba a ponerme a filosofar sobre la diferencia entre lo legal y lo justo.

Pero como para todo hay que hallar algún asidero moral, vital y exisencial, vengo yo y me acuerdo en ese instante de la creencia enunciada al principio, o sea, ¿qué cuenta me está pasando la mera life por la suma de otros dos acontecimientos recientes? Helos aquí: primero, el pago que finalmente no se me cobró por un servicio previamente convenido (de noble carácter artístico, no sean malpensados/as); y el segundo, una pequeña reparación vehicular sin honorarios, tipo entre cherada, que en cualquier otro taller me habría significado algunos billetitos.

Ponderando la una y las otras cosas, vengo yo de optimista, echo cuentas... ¡y resulta que hasta salí ganando!

La mera "alienation"

Al leer este artículo publicado hoy en LPG, cualquiera diría que soy un viejito medio amargadón, o bien, un escritor hipercomprometido. En mi defensa, no sabría que decir; es mas: no sabría si defenderme o no. De cualquier modo, un clic sobre la imagen despejará las dudas... ¡o generará otras nuevas!.

martes, 17 de agosto de 2010

De cultos incautos

Más de dos textos apócrifos atribuidos a consagrados autores circulan por la web. Crédula y cómodamente, hay personas respetables que los reenvían e instituciones serias que los citan y recomiendan. Pero son falsos y generalmente no son más que caricaturas de sabiduría barata, aunque hay quienes -como en Arjona o Coelho- creen hallar allí grandes verdades. ¿Por qué esta facilidad para creer que García Márquez nos escriba un "poema" que zarcea entre la admiración y el regaño a la guanaxia, o que Borges ande por ahí dejando versos de viejito cursi? Un enigma. Quizá se deba a la combinación, por una parte, del desconocimiento y/o pereza investigativa para con el supuesto escribiente (cosa supina en tiempos de Google y Wikipedia) y, por otra, de una irritante candidez-timidez mental que vuelve a la gente incapaz de analizar la lógica del asunto y emitir un juicio razonable, amparándose en un "es que es posible..." para aceptar cuanta formulación fantasiosa, irreal, absurda, truculenta o bacteriológica se le ponga enfrente.

domingo, 15 de agosto de 2010

"Los protestantes" en la realidad

Luego de varias semanas de arduo, tenso y copioso trabajo, este grupo de jóvenes presentó la obra "Los protestantes", breve pieza teatral de mi autoría, bajo la esforzada dirección de Rosa Salguero. Yo en lo personal (¿o qué hay otro modo, pues?), les doy las gracias por haberle puesto vida a los parlamentos imaginados. Y sin que lo siguiente derive en un culto a la síntesis -considerando además que uno, en cuanto escritor-espectador, tiene difícil emitir un juicio crítico que pase por objetivo- ateniéndose a los comentarios comúnmente expresados (más en la segunda que en la primera función), se puede fundamentar la opinión de que los diecisiete personajes en escena, más los treinta y cinco minutos de duración... ¡estuvieron muy bien!

jueves, 12 de agosto de 2010

Lo que sí y lo que no acepto

Uno sabe que al publicar una obra artística está expuesto a comentarios y críticas de todo tipo de espectadores/as, desde quienes acogen la obra con cariño y admiración hasta quienes manifiestan juicios desfavorables, a partir de un amplio espectro cultural. Todas las opiniones son legítimas en cuanto reacciones humanas ante un producto artístico, aunque no necesariamente sean todas justas o válidas.

Traigo a cuenta este asunto a propósito de la publicación de "Con las rosas de mi suerte", balada que canta Sarita Cáceres. No creo pecar de inmodesto si digo que casi todos los comentarios han sido favorables, tanto por la voz de la cantante como por la letra, música y arreglos. Del videoclip “económico” (en el buen sentido del término) lo mejor que se puede esperar es que pase desapercibido, es decir, que no desmerezca la calidad del audio.

Como productor del audiovisual, puedo aceptar yerros de iluminación, maquillaje, resolución de pantalla, alguna sombra inoportuna y hasta algún detalle de sincronización, todo lo cual no obsta para que el resultado esté objetivamente decente. En cuanto a la música, convengo en que la orquesta suena poco espontánea en algunas partes, ya que salvo las guitarras el resto son instrumentos MIDI que, por muy avanzados que sean, no pierden su carácter electrónico. Incluso, aun sin ser especialista en danza contemporánea, podría debatir sobre algún movimiento de la expresión corporal. De la novel cantante, convengo en que su presencia ante cámara todavía debe ganar más seguridad, aunque asumo plena responsabilidad de diseño en cuanto a que ella no mire directamente al lente.

Lo que no voy a aceptar son críticas contra la naturaleza misma de la obra, pues en esto no hay concesión posible. En este sentido, defiendo con filial ferocidad el carácter metafórico del poema y el reto que supone interpretarlo, blindo el tono suave-nostálgico del arreglo orquestal y me pongo capa y espada en pro de la inclusión de la danza contemporánea en el vídeo.

Para que nos entendamos: la obra es así y no de otro modo. Así fue sentida y así fue pensada. Así es su naturaleza... ¡y es en cuanto tal que se abraza o se rechaza!

viernes, 6 de agosto de 2010

Home made videoclip

Este momento, tras un par de noches de todo trabajo y cero sueño, el término que menos-menos quiero oír es "editar vídeo"; tampoco hablar de códecs, compatibilidades ni sincronizaciones. No obstante, nada se compara a la placentera sensación de la obra terminada. Eso sí: la viñeta de "hecho en casa" es nada más para ubicar este videoclip en su contexto; o sea... ¡no es zafada!

lunes, 2 de agosto de 2010

Nolan rules!

"El origen" ("Inception", 2010) viene a ser audiovisualmente tan buena como "Matrix" (la primera, la que sirve), pero con un plus: el manejo de varias realidades virtuales oníricas en cascada y, sobre todo, la instalación o propagación de la duda cartesiana, esa que en ciertos momentos puntuales de nuestras vidas nos cuestiona si lo que percibimos por los sentidos será o no será real, uno de los temas recurrentes de Christopher Nolan ("Memento", "The prestige"), desarrollado en esta ocasión hasta sus consecuencias más profundas. Considerando otros antecedentes argumentales además de la ya mencionada "Matrix" ("Existenz", "The thirteenth floor", "The cell", "Dark city" y "The Truman show", entre otras), uno se pregunta: ¿habrá algo más que se pueda hacer o decir con respecto al tema?

sábado, 31 de julio de 2010

La voz de Sarita

Sarita es una niña nacida en 1993 que hace algunos años fue mi alumna en Lenguaje y Literatura. Tímida como ella sola, me sorprendió cuando la escuché cantar por primera vez en 2007 y bastante más con la evolución que tuvo en los años posteriores. Es un talento natural que, aún sin lecciones de canto, se oye tan bien que su aptitud musical debería llegar a ser algo más que una simple afición. Ayer capturamos su voz en el estudio Pro Art (¡muchas gracias, Tito!) para una canción que tenía veinte años de existir y, no obstante, sólo habia podido oírla en mi mente: "Con las rosas de mi suerte", que ahora gracias a Internet puede escucharse, descargarse y compartirse dando clic aquí. Yo la oigo y la oigo y digo que la espera de dos décadas... ¡valió la pena!

viernes, 30 de julio de 2010

¡Cachiporristas, a la porra!

La Secretaria de Inclusión Social y el Ministro de Educación, entre otros funcionarios, se han pronunciado por suprimir a las cachiporristas en los desfiles escolares, esas señoritas a quienes los finos humoristas argentinos “Les Luthiers” describieron como “jóvenes y hermosas bastoneras (que van) marcando el paso con sus doradas botas y sus brevísimas faldas”. La prohibición, según declaraciones, se vuelve urgente ante la inminencia de los actos conmemorativos de la independencia nacional, amparándose en dos argumentos: primero, que dicha práctica es inmoral y denigra la imagen de la mujer; segundo, que puede servir de escaparate frente a las redes de prostitución infantil infiltradas en el sistema.

Acerca del segundo argumento y a partir de las investigaciones realizadas, la Policía Nacional Civil aclaró que no vincula ese delito con el tema de las mencionadas porristas; así pues, el análisis ha de hacerse alrededor del primer punto.

Los desfiles con bandas militares y cachiporristas femeninas al frente han sido una tradición de décadas en muchísimos países, si bien su antigüedad no las blinda contra cuestionamientos a la luz de las creencias y teorías contemporáneas. En nuestro país y hasta donde se sabe, las adolescentes que allí participan lo hacen voluntariamente y con el consentimiento de sus familiares, ponen mucho entusiasmo y dedicación, invierten decenas de horas en los ensayos y financian muchas veces con recursos propios la confección del vestuario. Desde el punto de vista operativo, esta actividad es toda una disciplina que les da orgullo y fortalece su autoestima a partir del cumplimiento de ciertas expectativas que se han formado dentro de su contexto sociocultural, si bien hay muchos y muchas moralistas que se indignan precisamente por ese hecho.

En esa línea, quizá la intención de la titular de la SIS no haya sido tildar de prostitutas potenciales a las escolares en cuestión, pero sí se excedió en severidad y cierto fanatismo feminista al afirmar sin más que esas chicas participan en actos inmorales y denigrantes. En contraposición, el alcalde de la capital manifestó su apoyo al mantenimiento de la tradición, bajo el argumento del necesario “colirio” para los ojos, con lo que no hizo sino darle algo de razón a sus opositoras.

En cualquier caso, nadie niega que entre el público que acude a presenciar los desfiles hay ojos morbosos que miran a estas señoritas como objetos sexuales y no como animadoras que “dan belleza, gracia y colorido” a estos eventos, como se dice comúnmente. No obstante, cabe preguntarse si esta clase de espectadores son la mayoría, si el problema está en las chicas mismas o en la mente de quienes las ven con lascivia en cualesquiera situaciones, si eliminar a las cachiporristas por esta causa es realmente concederle la victoria moral a estos jayanes y su visión de mundo, si de ahora en adelante estas chicas deben sentirse mal porque así lo dictamina un particular enfoque moral o de género, etc.

Cuando lo que se busca con sensata razón es evitar el exhibicionismo y proteger la imagen de las niñas, lo justo, correcto y adecuado en este caso es elaborar una normativa de consenso en cuanto al vestuario y dar orientaciones claras con respecto a las coreografías. Si en lugar de eso se imponen decisiones radicales desde una presunta elevación moral, religiosa o intelectual, emulando el camino tomado por fundamentalistas de otros órdenes y lugares, lo único que se logra es provocar malestares y frustraciones entre las personas afectadas.

miércoles, 28 de julio de 2010

No más Dr. Merengue

Desde hace algunos días ya no aparece más la tira cómica del Dr. Merengue en el periódico que solía publicarlo. En su momento, llamé a este personaje -creado por el humorista argentino Guillermo Divito (1914-1969)- un "digno modelo de la inconsecuencia estratégica", típico del Jekyll & Hyde que somos un poco todos. Admito que la esencia del humor de este cómic es algo machista y un tanto cruel, cosas que hace cuarenta años pasaban por normales y ahora quizá ya no tanto... aunque quién sabe si hemos cambiado lo suficiente como para no sentirnos tan identificados con él y sólo así reírnos de aquello que no somos (que quizá, después de tantos años, sí lo somos). En fin: pese a las justas susceptibilidades que quizá contribuyeron a su extinción editorial local, no puedo evitar reírme con agrado cada vez que lo recuerdo. ¡Hasta siempre, Doctor Merengue!

sábado, 24 de julio de 2010

Apuntes sobre "The King Flyp"

INTRO Y ACLARACIONES

Detesto pocos géneros musicales en cuanto tales. La música vernácula de tríos (cuando es cantada por tríos), la bachata de cantina y la música "disco" de los tardíos 70's gozaban de mis máximas antipatías, hasta que vino el "reguetón" y su sarta de vulgaridades.

Aclarado lo anterior, observemos que aún este sub-género tiene sus códigos de elaboración: hablar todo lo que se pueda sobre un ritmo bastante monótono, rimas fáciles, contenido agresivo y chicas contorneándose como lombrices en los video-clips.

Pero, sea por lo que sea, es el "reguetón" y no la música "de protesta" lo que se oye en las barriadas populares y aun en los recónditos caseríos más miserables de El Salvador. En ese contexto, esa es la cultura estándar y desde allí hay que comprender que a un muchacho de un perdido cantón de Morazán se le haya ocurrido intentar progresar justamente por esa vía y ponerse de nombre "The King Flyp".

LAS CANCIONES EN YOUTUBE

Auditivamente, al "Terremoto" (traca-traca-traca-traca) no le encuentro grandes diferencias con los "reguetoneros" foráneos. Es, además, sobre un tema local y (admitámoslo) bastante pegajoso.

El "Abandonado", en cambio, sí tiene una grave deficiencia en la parte que va cantada ("solo me dejastes, beybi..."): la molesta desafinación y destemple, con el daño añadido que es justamente el principio de la pieza, lo que de inmediato da algo de pena ajena. No obstante, aún eso se infiltra en la memoria y queda allí como habitante indeseable. Luego, en cuanto el bicho comienza a hablar al ritmo de los tambores, todo suena muy normal, es decir, puro "reguetón".

Considerando que los temas y los vídeos subidos a Youtube fueron producidos con bajos recursos y sin mucha dirección artística, y que el cipote está comenzando, no veo en esto grandes pecados: es cosa de que le den buenos consejos y lo asesoren para irse puliendo.

VALORACIÓN POSITIVA

Objetivamente, el proyecto "The King Flyp" y sus resultados hasta el momento son excelentes. Para bien y para mal, todo mundo habla de él: no olvidemos que incluso la "publicidad negativa" es publicidad. A la fecha, cuenta con más de 300,000 visitas en Youtube, ha tenido entrevistas y programas en los principales medios escritos, radiales y televisivos; le han ofrecido "remixes", clases y asesorías; y dejó plantados a los de TCS "porque el carro se molestó" (sic). Si suprime el cantadito inicial de "Abandonado", creo que tiene cuerda para rato.

QUÉ DE MALO HA REVELADO ESTE MUCHACHO

La parte triste del asunto es todo lo que el fenómeno mediático "The King Flyp" nos ha revelado de nosotros mismos, cosas que ya estaban y se sabían, pero no habían aflorado de manera tan evidente como en esta ocasión. Veamos:
  • La enorme dosis de clasismo y alienación de amplios sectores de la sociedad salvadoreña, que lo critican y se burlan de él principalmente por su origen humilde, su aspecto autóctono, las chicas que bailan en sus vídeos, etc.; como que si los propios criticantes fueran unos Apolos o las salvadoreñas promedio fueran 90-60-90, cara y cuerpo de Barbies. Dicho de otra forma: lo atacan y lo putean por grencho, sin reconocer que así es nuestra raza nacional y, además, que estos mismos injuriantes poseen, participan y reproducen varias de tales características, comenzando por el acento y la estampa jalvadoreños.


  • Lo hechos mierda * que somos con cualquiera que, entre nosotros, quiera salir del hoyo. En vez de hacer crítica constructiva, darle algún consejo para mejorar o siquiera decir "no me gusta pero seguí adelante"; en vez de eso, ahí está la tanatada de insultos (en la página de Youtube, especialmente) de un montón de bocones que, para más joder, generalmente se escudan tras el anónimo; ahí están los DJ de importantes radios que han gozado con ridiculizarlo y han dicho que "aquí en esta radio somos clase" como justificación para no ponerlo.


  • Las pésimas condiciones culturales del país en cuanto a educación y pobreza: por una parte, que sea un sub-género tan rudimentario el que haya elegido como tabla de salvación; segundo, que Marvin Ulises haya abandonado la escuela porque el instituto para seguir su bachillerato le quedaba muy lejos y no tenía dinero ni para el bus.
NOTAS FINALES

Si a este incipiente King Flyp lo apoyan, lo asesoran, lo pulen y, sobre todo, lo convencen de que no cante... ¿quién puede asegurar que en un par de años pudiéramos verlo en Telehit o MTV?

Contra la amnesia colectiva, a Álvaro Torres le dijeron gritón e imitador sin talento allá por 1976 y se fue resentido con el país y su falta de apoyo. Ya cuando lo vieron cantando con orquestón en vivo en los "yunais", ahí si era salvadoreño.

Por último, quienes dicen "¡qué vergüenza, rebajás nuestra nacionalidad, no digás que sos de aquí!" acusan una supina ignorancia de las verdaderas vergüenzas nacionales. Francamente, elijo ver y estar pendiente de la lucha que hace "The King Flyp" en lugar de recordar la decena de goles que nos hizo Hungría en el Mundial España 82 y contemplar la grotesca imagen del "Pelé" Zapata celebrando jubiloso el único gol que nos puso 5-1, a la espera de los otros cinco que vinieron. Y a aquellos... ¡hasta documental onomástico les han hecho!

* Nota lingüística: la expresión vulgar, "lo hechos mierda que somos" tiene una dimensión semántica de tal calibre que no se puede sustituir por otros adjetivos ("mezquinos", "ruines", "miserables", "roñosos", "viles" o "infames"); de ahí que no se trate de una "mala palabra" gratuita, sino de la necesaria, justa y correcta frase para este caso.

domingo, 18 de julio de 2010

Ponderando penas y orgullos

Varias veces a través del tiempo he escuchado eso de que "no, yo no cambiaría mi nacionalidad" y "es que es lindo El Salvador", más como frases vacías y carentes de significado que como auténticos motivos de amor a la patria, contradicción palpable con la realidad de la emigración continua y la depreciada imagen que proyectamos, ya retratada hace 40 años en el célebre "Poema de amor" de Roque Dalton y, según dicen, con bastante menos cariño en "El asco", de Castellanos Moya.

La reflexión de fondo es, entonces, qué tiene de bueno nuestro país (pregunta como sinécdoque), para amarlo y cantar henchidos de orgullo el himno nacional, o qué tiene de malo, como para preguntarnos qué pecados de las vidas anteriores estaremos pagando para haber nacido aquí.

Por puro afán de equilibrio, pongo aquí el cinco y cinco, en orden de "según se me fueron ocurriendo" y sin considerar todo lo que se refiera al clima ("fértiles campiñas, ríos majestuosos, soberbios volcanes, apacibles lagos, cielos de púrpura y oro", que no es mérito humano aunque esté en la "Oración a la Bandera" que escribió el Dr. David J. Guzmán). Son aquellas cosas, las primeras, de las que a cualquier extranjero, así sea chapín, daría pena contarle; son las segundas aquellas que hasta nos pararíamos más erguidos al mencionarlas.

EL "BOTTOM 5" O LA ESENCIA DE LA VERGÜENZA

- La basura en cualquier parte

Un mal hábito nacional, una de cuyas máximas escenas es el lanzamiento de desperdicios a través de las ventanas de vehículos particulares y colectivos en marcha, y una de sus peores tragedias la inundación de las zonas bajas de la ciudad cada vez que llueve, gracias a que las alcantarillas están obstruidas por desperdicios plásticos. Las calles de cualquier país son más limpias que las nuestras.

- El 10 a 1 que nos metió Hungría en el Mundial España '82

Un poco envidiable récord, muestra de la incapacidad, indisciplina y falta de planificación colectivas de dirigentes, entrenadores, prensa deportiva y jugadores, ridiculizados por algo tan obvio como el "jet lag". Eso sí, es de reconocerles que dieron la cara presentándose a jugar partidos aceptables contra Bélgica y Argentina.

- Los diputados (en promedio y en sentido genérico)

Suele decirse que "cada pueblo tiene el gobierno que se merece" y, en este caso, bastante mala gente debemos ser para elegir, soportar y -peor aún- permitir que se reelijan diputados del calibre de los que tenemos, aunque haya alguno respetable -y, si cabe, inteligente- tan solo para confirmar la regla. Lo peor es que toda reforma para limpiar y mejorar el sistema de representación es imposible, porque requiere del aval de los legisladores, o sea, los mismos a quienes habría que quitar de allí.

- La maliantada de exportación

Si todo comenzó "de aquí para allá" o fue cosa "de allá para acá", el fenómeno delincuencial de las pandillas es algo que, a nivel regional y desde fuera, ya se asocia con la nacionalidad misma. Un verso más para el inventario de epítetos denigrantes.

- El beso de Duarte a la bandera gringa

No bastándole con prestar su figura de "demócrata" para tapar las graves violaciones a los Derechos Humanos en el contexto de la guerra civil de los años ochenta, Duarte protagonizó (creo que en 1986) uno de los actos más vergonzosos de servilismo al "amontonarse" a la bandera de las barras y las estrellas durante una visita oficial, cuando el presidente del "imperio" era Ronald Reagan.

EL "TOP 5" O LAS BASES DEL ORGULLO NACIONAL

- Monseñor Oscar Arnulfo Romero

Poco puedo añadir a lo que ya se ha dicho sobre la valentía de su voz, la magnitud de su palabra y la dimensión de su sacrificio. Su santidad está fuera de duda, pese a las demoras vaticanas.

- Los Acuerdos de Paz de 1992

Sea por presión interna o externa; sea por pragmatismo, por cansancio, por vergüenza o sencillamente porque no se pudo de otra manera, el hecho es que se terminó con la guerra civil por la vía del diálogo y la convivencia política de los hasta entonces enemigos acérrimos fue posible, demostrando al final que ninguno era tan fanático ni intolerante como parecía su caricatura antagónica. Eso sí: la base sobre la que se cimentó dicho acuerdo no fue el pretendido protagonismo de los líderes firmantes, sino las vidas segadas de la gente que aportó su sacrificio creyendo en una causa.

- El Mágico González

Ídolo nacional, dotado con habilidades extraordinarias para el fútbol, logró encandilar a propios y extraños con sólo una pierna buena (el resto de él era enclenque, ver fotos de la época), todo ello a pesar de ser como era. Yo digo que tiene mérito.

- Los cortometrajes "Cinema libertad" y "Cuentos de cipotes"

Hay que verlos, mostrarlos y divulgarlos. Lo dije antes y lo repito: ¡qué bonitos!

- Roque Dalton

Dice un epígrafe de "Pobrecito poeta que era yo...", citando a un personaje de L. Durrell: "Es una obligación e todo patriota odiar a su país de una manera creadora". Pues sí: Dalton fue patriota en muchos sentidos, tanto así que regresó al país para hacer la lucha en la que creyó, camino contrario al de tantos otros bocones.

Pido un favor a los amigos/as abogados

CONSIDERANDO:

a) Que ya va más de una década desde que varios atletas fueron nacionalizados por decreto legislativo, para que pudieran jugar bajo la bandera de nuestro país, siendo los casos más conocidos los de futbolistas a quienes, como era previsible, una vez pasada la exigua cantidad de partidos oficiales pertinentes ya no se les vio ni el cacho por estos lares olvidados del Señor.

b) Que esa es la peor manera de malbaratar nuestra ya de por sí devaluada nacionalidad, pues tal vejación fue cometida por los mismísimos diputados/as en su calidad de autoridades legalmente constituidas.

SOLICITO a cualesquiera abogados/as de la república, especialmente a aquellos conocidos/as compañeros o exalumnos (Efraín, Tahnya, Misael, Tatiana, etc.), que presenten un recurso de inconstitucionalidad contra el o los decretos que dieron la nacionalidad a tales personas amparándose en el artículo 92 de nuestra Constitución Política, que en su numeral 3 establece que pueden ser salvadoreños por naturalización "los que por servicios notables prestados a la República obtengan esa calidad del Órgano Legislativo", siendo evidente que en el momento en que se les concedió tal condición aún no habían prestado ningún servicio a la patria, además de ser sumamente discutible que pueda considerarse un "servicio notable" al país el ocupar una plaza que normalmente le correspondería a un connacional de nacimiento, tortilla y frijol, con lo cual éste y no el otro hubiera ido por lo menos de viaje a conocer otros países y culturas.

Ya después, si el implicado o implicada siempre quiere ser salvadoreño, pues que lo haga conforme a los procedimientos que establece la ley, a partir de los años de residencia que tenga en el país.

Para mayor amplitud y argumentación, anexo los enlaces para las entradas anteriores relacionadas con el tema: "Mercenarios del deporte" y "De medallas y orgullos".

jueves, 8 de julio de 2010

De estas aguas no beberé

Me han bastado tres capítulos de "La subasta del lote 49", de Thomas Pynchon, para suspender su lectura. El cuerpo y ciertos preceptos no mienten: si uno -en cuanto lector medianamente iniciado- lucha por no dormirse a los pocos minutos de contacto con las páginas de un autor reconocido, es suficiente prueba de que no hay comunión con el universo imaginario... y punto. Culpo fundamentalmente a la construcción basada en retorcimientos sintácticos un tanto libres (aparentemente característicos del misterioso demiurgo), pero no descarto que quizá leído en su idioma original pudiera tener algo de gracia (para lo cual esa habría de ser también mi lengua nativa, supongo que algún japonés leyendo una traducción de García Márquez opinaría igual, pero no me interesa verificarlo). En otras épocas habría continuado, por aquello de "la disciplina" (no abandonar algo iniciado), pero juzgo más noble y digno -y, por lo tanto, moralmente superior- emplear mi tiempo de lectura en textos que de veras me agraden.

En cuanto a la obra de Roberto Bolaño, he leído algunos cuentos de "Llamadas telefónicas" y "Putas asesinas", mismos que juzgo menores y algunos hasta triviales, aparte de que desespera su particular uso de las comas y, sobre todo, el hecho constatable de que el autor parece un especialista en crear la exposición y desarrollar el nudo para llegar a ningún desenlace; de ahí que no esté excesivamente entusiasmado por acceder a sus dos novelas presuntamente mayores, "Los detectives salvajes" y "2666".

Admito que esta mi reticencia bolañesca se ha visto atizada por dos elementos del contexto desde el cual uno lee y existe; en primer lugar, el demérito inicial que le concedo a un escritor cuyo universo literario se centra demasiado en el mundillo literario ("sombras de sombras" como en la caverna de Platón, como un poeta que escribe mil poemas a la poesía, como una canción cuya letra repita una y otra vez "quiero hacerte una canción como esta que te estoy haciendo"); en segundo lugar, la decepción posterior a las altas expectativas alentadas desde la postura maximalista de quien me lo recomendó: "este es el más grande autor latinoamericano después del boom". Pues si es así...

sábado, 3 de julio de 2010

Tres referencias

A lo largo de los años y ante diferentes circunstancias de la vida, tres frases de la cultura popular regresan a mi mente una y otra vez, como una tríada de referencias antropológicas en su nivel básico explicativo, como un "loop" etno-histórico, un círculo vicioso en el que estamos desde tiempos inmemoriales, quizá no exclusivamente en cuanto pueblo, pero sí con un énfasis tan particular que pareciera cosa del ADN.
¡Habís perdido l'onra, que era l'único que traibas al mundo!
Esta frase la consignó Salarrué en el cuento "La honra". Se la dice el tata a la Juana luego de penquearla por enterarse de que ésta se entregó a "el de a caballo" en el ojo diagua. Me resuena cada vez que constato que hay padres, madres y todo tipo de parientes que aún siguen valorando a las mujeres únicamente por la posesión de su virginidad antes del matrimonio. Eso remueve toda la estructura de prejuicios y creencias enquistada en nuestra idiosincrasia, pero también genera dudas sobre las convenciones anglosajonas y hippies al respecto. Ni qué decir de lo babosas que son las bichas que se creen la casaca previa a la entrega.
¡Es que uno, de cipote, es tonto!
Esta otra frase es uno de los clichés del recordado cómico Aniceto Porsisoca y, ciertamente, no requiere mucha explicación ni más contexto que ver hacia los tiempos de la niñez y la adolescencia, esas edades adonde uno a veces quisiera volver, pero armado con la sabiduría empírica que, supuestamente, ya hemos adquirido.
No, como país El Salvador dijo quitá de allí
Finalmente, esta otra brota a propósito de cada nuevo hecho de violencia que se conoce y comenta, y que pareciera explorar nuevos límites de crueldad y salvajismo. Uno entonces recuerda y relee crónicas de brutalidades añejas, no digamos de la conquista y colonia, sino de la historia del último siglo nacional (donde se ve la alta escuela). En el contexto de las barbaries amparadas en las circunstancias políticas de finales de 1960, Roque Dalton en su "Pobrecito poeta..." (capítulo IV, "Mario, la destrucción", entrada del 10 de noviembre) consigna esta frase común que suele aplicarse cuando uno cree que puede hacer algo mejor que otro, este famoso "quitá diay", que incluye también connotaciones sarcásticas en situaciones grotescas, conforme al recto uso de esa locución verbal coloquial malsonante registrada en el diccionario de la RAE y con perdón de los espíritus sensibles u ortodoxos.

Posdata: a propósito del próximo estreno del documental "Uno: la historia de un gol" (que, a juzgar por las entrevistas previas hechas a sus productores, tiene de fondo el patético argumento de "chis, ve, pero por lo menos fuimos" al Mundial de España '82), sobre aquel ridículo histórico bien cabe aplicar... ¡las tres frases de un solo!

lunes, 28 de junio de 2010

Cuidado con la obra completa

En los últimos meses a cierto tipo que conozco le ha dado por la monomanía de conocer la obra completa de este, aquel y el de más allá; labor encomiable desde el punto de vista de la erudición y el mito de la completud, pero de la cual tengo serias reservas que me invitan a no acompañarlo en tal esfuerzo.

Cuando uno conoce la obra completa de un autor, inevitablemente acaba descubriendo que no en todos sus momentos fue tan genial ni tan admirable. Uno se da cuenta de que aquello previo a su clímax estético es, si acaso, una prefiguración (con interés puramente académico) de lo que en verdad vale la pena, y lo que viene después suele percibirse como decadencias o banalidades, con lo que a menudo se acaba teniendo una ingrata y equivocada imagen de mediocridad.

Pasó en su tiempo con García Márquez, con su antes y después de sus cien años y el patriarca; pasó -y con mucha mayor diferencia entre unas y otras- con el Salarrué de los "Cuentos de barro" y el insufrible oriental-esotérico; podría pasar hasta con los Beatles (¿alguien ha intentado disfrutar de "Blue jay way"?) y el Teniente Columbo (no quiero ni mencionar un olvidable episodio situado en México, si nos ponemos en afanes de coleccionista); y capaz que hasta con Mozart y Beethoven, que tienen bastantes piezas de puro relleno.

Así pues, cuando me gusta un libro, una canción, una película u otro tipo de obra artística, y por ello quiero más de sus creadores/as, tengo bastante cautela y, ciertamente, no voy a por su obra completa: que es preferible un "hey, qué belleza tan ingeniosa" en lo poco y en lo parcial, que un "ah, después de todo no era para tanto", en lo mucho y lo total. O lo que es igual: al fin y al cabo... ¡el autor sólo es un ser humano!

martes, 15 de junio de 2010

Tres años en seis meses

La experiencia de leer "El Terror", de Dan Simmons, sólo puede ser comparable a la sensación de ir hacia ninguna parte vivida por los tripulantes del Terror y el Erebus atrapados en el ártico durante más de tres años; es decir, sólo se puede leer en las condiciones en que lo leí: sabiendo que era sólo para pasar un cierto inevitable tiempo de espera regularizado, que oscila alrededor de 60 minutos durante dos días a la semana, emergencias aparte, donde no tengo nada-nada más que hacer, ni dormir ni siquiera disfrutar de una vista agradable.

Tardé seis meses en esas condiciones, intercalando otros tres libros más pequeños por motivos académicos; dudo mucho que hubiera podido finalizarlo en condiciones de lectura normales y con alguna expectativa de gozo, recreación, placer, intriga o misterio; que de todo ello hay algo en este voluminoso libro (por fortuna, prestado), pero que este autor se las ingenia para dejarlo perder. Trátase de una lectura de poco más de 750 páginas sin esperanza, donde las tramas y motivos se pierden en una multitud de descripciones repetitivas, redundantes después del primer centenar de folios, con una maraña de nombres que pretenden infructuosamente sacar del anonimato a la masa de marineros y oficiales; donde lo que por un momento parece ser el motivo principal (la lucha que se va configurando entre el capitán Crozier y la terrible Criatura), acaba en un final que no por poético al estilo romántico (ruptura con la civilización, búsqueda de ideales imposibles, etc.) deja de fracasar... ¡tan literaria y literalmente como la expedición misma!

sábado, 12 de junio de 2010

Un artículo de ventajas y desventajas

Toca ahora compartir este mi artículo aparecido en LPG, sobre las bodegas de la mente. Siguiendo la intuición, un clic sobre la imagen basta para llegar al texto en cuestión.

viernes, 11 de junio de 2010

Cíclope provisional

Debido a mínimas y cautelosas circunstancias quirúrgicas, me encuentro en desuso momentáneo de mi ojo izquierdo, con la consiguiente imposibilidad de ver estereoscópicamente (o sea, en "3D") y la ausencia repentina de la sensación de profundidad de campo, más grave cuando la memoria no alcanza para recordar qué está más cerca y qué más lejos en el entorno. Este detalle técnico me hace preguntarme cómo hacían los cíclopes mitológicos para atinarle los garrotazos a sus enemigos. Sin complicaciones a la vista, espero que en un par de días ya pueda levantar la cortina de piel que sobre el globo ocular se tiende al momento de teclear estas líneas y todo vuelva a tener volumen ante la percepción, que esto de la vida monocular interesa sólo como experiencia breve, momentánea y circunstancial.

sábado, 5 de junio de 2010

Cuestión de imagen

Vi hace algunos meses "The fall" (2006) y hace unos minutos "The cell" (2000), ambas películas del director Tarsem Singh, un Dalí de la cinematografía. La diferencia entre ambos filmes está en la mayor o menor profundidad de los personajes, aspecto muy mejorado en la más reciente, aunque ambas tramas se siguen con interés. Pero argumentos aparte, a lo que uno se puede volver adicto es a esas colosales composiciones oníricas y surrealistas de lento, precioso y a veces aterrador movimiento. A veces, las imágenes con música pueden llegar a serlo todo.

jueves, 3 de junio de 2010

Lentes de viejito

Finalmente, los lentes de viejito están aquí, en mí. Aun con la relativa molestia de cambiar de aparatos cada vez que deba ponerme a leer, y pese a la incomodidad mínima que supone su permanente portación, enfundados en su estuche, yo los encuentro absolutamente preferibles ante los multifocales o progresivos, que se me hacen traicioneros, estrechos y esclavizantes al libre movimiento capital. Añado que la sensación del nuevo par es increíblemente agradable, como si uno estuviera en una burbuja aeroespacial de medio metro de radio, a nublada distancia del mundo que lo rodea, inmerso únicamente en las palabras que brotan del libro de ocasión con cristalina claridad. Eso sí, a partir de ahora, favor de no confundir: ¡que no por tener presbicia soy presbítero!

martes, 25 de mayo de 2010

De qué me perdí

Comencé a escuchar de "Lost" al darme cuenta de que cierta persona organizaba su rutina y hasta su vida sentimental con el fin de no perderse la emisión semanal de la teleserie. Le pregunté entonces el porqué de tanta alharaca y obtuve la única y sentenciosa respuesta de: "es que no la vas a entender, tendrías que haberla visto desde la primera temporada..." (o sea, cuatro años antes de aquel entonces). Así pues, para enterarme de la trama general tuve que recurrir a la miserable aunque útil mediación de Internet, con lo que logré unir los retazos de información obtenida de otros devotos.

Admito la débil base en que me fundamento, pues tengo nula experiencia en cuanto espectador: no he seguido las peripecias de ese grupo de sobrevivientes perdidos en una isla misteriosa, en la cual ocurren todo tipo de situaciones inexplicables o aparentemente absurdas, tanto así como para haber dado lugar a muchísimas "teorías" explicativas por parte de los seguidores de este culto mediático, en las cuales se incluyen conspiraciones, realidades virtuales, universos paralelos, experimentos secretos, extraterrestres, etc. Yo, realmente, lo único que he visto de la afamada producción es un total aproximado de quince minutos repartidos en dos episodios diferentes, capturados mientras efectuaba la ociosa y vacua labor de pasar uno tras otro los canales de cable.

Pese a todo lo anterior, al enterarme del revuelo armado en estos días en torno al esperado "capítulo final", tengo la sensación de que quizá me perdí de uno de las mayores estafas mediáticas a nivel de ficción, por cuanto los espectadores han estado obsesionados por años por "entender qué está pasando", cuando las sospechas más razonables de uno, a la distancia, apuntan al simple hecho de que ni los mismos guionistas lo saben, pues acabaron enredados en su propia telaraña de truculentos giros argumentales, urdida por la necesidad de mantener el suspense hasta donde ya no se pudiera más... con el solo y gravísimo error de haber reventado la pita antes de que se acabara el rollo.

sábado, 22 de mayo de 2010

Todo en su justo sitio

"Shutter island" (2010) es una pequeña obra maestra de la cinematografía de Martin Scorsese, un reto superado en eso de manejar el suspense conforme a las normas clásicas, especialmente en cuanto a su resolución imprevista pero coherente. Ciertamente, aunque desde el inicio hay pistas que permiten hipótesis no tan desvariadas por parte del espectador, no es sino hasta el final cuando se sacia la curiosidad generada por el juego mental establecido entre el objeto y el sujeto por el solo acto de sentarse a verla, pacto necesario e imprescindible en este tipo de películas. La gracia está en que todo tiene su justo sitio, su lugar exacto, su "paso a paso" en el desmontaje del misterio allí planteado. Eso sí, nunca está de más un sano consejo: ¡impida a toda costa que le cuenten el final antes de verla!

miércoles, 19 de mayo de 2010

Gotitas de corrupción institucionalizada

No es precisamente agradable la sensación emergente al enterarse de que uno tiene una multa de tránsito de $11.82 (más $0.46 de intereses por mora), aplicada por exceder el nivel del polarizado del vehículo (vidrios oscurecidos), especialmente si se tiene en cuenta:
  1. Que jamás policía de tránsito alguno me ha detenido para aplicarme una multa por cualesquiera motivos.
  2. Que, después de diez meses de impuesta la multa fantasma, no he recibido la notificación respectiva.
  3. Que los vidrios del dicho vehículo son tan claros como la vitrina del camarín de San Antonio, que tenía mi abuelita.
Pagarla a regañadientes fue la solución más barata, por cuanto para presentar un recurso de inconformidad tendría que remontarme al 14 de julio de 2009, fecha en que venció el plazo para tal trámite; pedir varios permisos laborales, con el consiguiente retraso en mis diarias actividades; no poder renovar la tarjeta del circulación y, en consecuencia, exponerme a una nueva multa (esta vez quizá real); y no sé cuántos etcéteras adicionales.

Al pensar en cuántos casos así habrá dentro del "sistema", yo no creo que se trate de un error involuntario: más me parece una política de corrupción institucional perfectamente calculada, pues de gotita en gotita... ¡bien se llenan algunos barriles!

viernes, 14 de mayo de 2010

Un artículo-reseña eclesiástico

En esta ocasión, comparto el artículo-reseña aparecido este día en LPG, sobre la visita del General de los Jesuitas, hace un par de semanas. Como es usual, un clic sobre la imagen basta para llegar al texto en cuestión.