jueves, 29 de diciembre de 2011

Eso era lo bonito

Con profundo dolor e indignación cultural y, ciertamente, sin el menor asomo de cristiana resignación, me entero por las noticias de que la jerarquía eclesiástica de la capital salvadoreña decidió cambiar la fachada de la Catedral Metropolitana, que desde la década de los noventa estaba decorada con mosaicos costumbristas elaborados por Fernando Llort.

La catedral así decorada -que en tono humorístico mucha gente llamaba “la toallona”, en referencia a los motivos típicos artesanales que también estaban en toallas de una conocida marca local y de exportación- resplandecía en el centro histórico en cuanto objeto de identidad cultural, término que por lo visto no les ha importado ni un ápice a los responsables de la decisión de destruirla.

Que si las parroquias, capillas e iglesias son propiedad privada o bienes públicos, es algo que no toca discutir acá; tan solo señalar que, según sea el fin, suelen ser presentados alternativamente de un modo o de otro. Dicen que consultaron a la feligresía, pero mucho me temo que haya sido una encuesta con respuesta bastante sugerida.

A mi parecer, los motivos costumbristas que allí estuvieron durante tantos años evocaban a la llamada “iglesia popular”, en estrecha relación con el agro salvadoreño y los procesos de cambio social. En su lugar, dicen que pondrán a un Cristo de puro mármol (y me acuerdo de la canción “Cristo, ¿al servicio de quién?”, de Los Guaraguao). Desde mi perspectiva, el simbolismo de la decisión está bastante claro.

Pero muy aparte de la ideología de fondo en este cambio, es repugnante la destrucción cavernícola de una obra de arte, a golpe de martillo y taladro.

Sobre este último punto y de acuerdo a los primeros informes virtuales proporcionados por la Fundación Fernando Llort, la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA) dijo en un primer momento que la fachada de Catedral aún no forma parte de los bienes patrimoniales, pero hay un documento de dicha institución que los reconoce como tales. Al momento de redactar esta nota, en la cuenta de Twitter de SECULTURA aparece una declaración parcial en donde manifiestan desconocer los trabajos que se están realizando, por lo que es previsible que aleguen ignorancia y aún no se sabe si actuarán a tiempo.

Ante tal sensación de impotencia por la destrucción así consumada y siendo lo que dicen que habrá de sustituir la fachada, es inevitable evocar el célebre texto de Roque Dalton titulado “Los ídolos, los próceres y sus blasfemos” en el libro “Las historias prohibidas del Pulgarcito”, que no por cáustico se descalifica en su totalidad (eso sí: en caso de que al leerlo haya quien tenga ganas de pleito... ¡ahi le reclama al poeta!).

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Posdata:al final del día, en el Facebook oficial de SECULTURA se puede leer la siguiente declaración.

SECULTURA informa que desconoce sobre los trabajos que se están realizando en la fachada con la obra de Fernando Llort, de Catedral Metropolitana de San Salvador. Oficialmente se desvincula de los mismos y ha iniciado averiguaciones sobre si el inmueble posee declaratoria de patrimonio. De ser así, apegados a la ley, se detendrán los trabajos y se analizarán los daños ocasionados.

Posdata II: a través de este comunicado, la Secretaría de Cultura lamenta y condena la destrucción de la obra referida.

Posdata III: en esta publicación se analizan las incongruencias y contradicciones del Arzobispo al responder las preguntas de la prensa.

Posdata IV: un mes después, el Arzobispo dice que el mural tenía símbolos masones y luego, vía Twitter y ante la nueva oleada de críticas, reitera que mandó quitarlo por su deterioro, no por masón, y que tergiversaron sus palabras.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Un lugar para la utopía

Le Concert” (2009) me fue recomendada por DX hace varias semanas. Tal vez pensó que porque era de música me iba a gustar, aunque eso no siempre es garantía. Al leer el resumen de la trama, vi que se trataba de la reivindicación de un director de orquesta defenestrado durante la época soviética, pero pensé que era otro el enfoque y admito que por eso no le di prisas.

Luego de la sesión audiovisual de hoy, me resulta particularmente curioso que -pese a darme cuenta del error de percepción a partir del tráiler, la portada (que no es la que aquí se ve) y el plot- no resiento el haber pospuesto su visualización hasta este día, cuando como espectador en su contexto vital particular he hallado resonancias en frases, escenas e imágenes significativas.

Si bien las obras de arte no definen su belleza por el solo mensaje que transmiten, siento que la fortaleza de “Le Concert” está en la recuperación de las utopías, del derecho a soñarlas y del riesgo de ir a por ellas. Evidentemente, esta es solo una película y el guión de la vida real no siempre acaba en la realización plena, pero ¿no son acaso los más hondos anhelos los que animan nuestros días?

martes, 27 de diciembre de 2011

Claroscuro

Confianza y temor son los dos lados de una misma moneda, como la luz y la sombra, la alegría y la tristeza, el sonido y el silencio. No es posible entender la una sin el otro. Donde hay confianza cede el temor, mientras que el temor impide la confianza.

Incluso en situaciones extremas y dolorosas, elegimos estar donde creemos estar relativamente mejor o, en ocasiones, con menor mal en comparación con la situación alternativa que la vida ofrece, opción que acaso no siempre sea la ideal porque, como recalcó el Tío Scar al solo comenzar la película “El Rey León”, la vida no es justa.

Hay quienes dicen que no se debe elegir sobre la base del temor sino de la confianza, pero la distinción es algo gratuita y tautológica. Al decidir sobre cualquier opción que se nos presenta en la vida, ponderamos qué pesa más y hacia allí nos orientamos: si confiamos y optamos por una ruta es porque en ella no vemos elementos temibles y sí alentadores, mientras que el rechazo de su alternativa en la bifurcación o encrucijada se basa en el natural alejamiento de aquello que podría dañarnos de cualquier manera.

La ciega confianza y el ciego temor son caminos bastante seguros a la catástrofe. En este sentido, la vida es como el ajedrez, donde la elección de una variante supone haber ponderado otras opciones y posibilidades que finalmente fueron descartadas: desde las más cercanas al camino tomado por sólido y seguro, hasta aquellas que con toda claridad se revelan como perjudiciales.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Autoayudas

"Al final no logré enterarme que cuernos haría yo que yo, en mi lugar, si yo fuera yo."
(Felipe, amigo de Mafalda.)

No soy devoto de los libros de autoayuda ni de las frases que se supone han de cambiarte la vida; sin embargo, reconozco que hay muchas personas que han hallado -en unos y en otras- elementos importantes para encarar y asumir las circunstancias de mejor manera.

Mi impresión es que aquel pensamiento, consejo o reflexión que para una persona es muy significativo, para otra quizá sea completamente indiferente y ajeno a sus circunstancias. Incluso se da el curioso caso que el mismo razonamiento puede ser tomado en cuenta o no por la persona atribulada, dependiendo de dónde lo obtenga o de quién se lo diga.

En este sentido, no creo que exista una panacea para los quebrantos de esa dimensión humana a la cual llamamos "alma" o "espíritu", ni de orden laico ni de naturaleza religiosa.

Como es tan difícil lidiar con los problemas que nos afectan, por eso mismo hace falta discernir y ser muy selectivos frente al torrente de recetas generalmente bienintencionadas que descargan multitud de personas que quieren aplicar en uno lo que les ha funcionado a ellos por razones de muy diverso orden.

Entonces y a fin de cuentas, si es uno quien acaba eligiendo entre las opciones disponibles, ¿será que en esto también estamos solos, como en el nacer y el morir?

domingo, 11 de diciembre de 2011

De toque

Este es el álbum de fotos de la presentación de Balada Poética en el Festival Musicalle, la noche del sábado 10 de diciembre de 2011.

Y aquí está el resumen en video.

El perenne lío del sonido

Con varias personas relacionadas con el mundo de la música local hemos sufrido y comentado, desde que tengo memoria, acerca de la casi absoluta carencia de personas que puedan operar bien las consolas o “mixers” que comandan la amplificación de sonido en cualquier tipo de presentación, a satisfacción del artista.

Esto ocurre tanto con los músicos amateurs como con los grupos que se dedican a ello como profesión, tanto en eventos en vivo como en estudios de grabación. Incluye desde los operadores empíricos multiusos acostumbrados a poner reguetón o música electrónica a todo volumen tipo microbús, hasta personas que supuestamente han llevado cursos de ingeniería de sonido, aunque el resultado no se oye por ningún lado.

Al solo escuchar una canción grabada aquí, se nota el sello de la “música nacional”, que va desde el abuso de la reverberación hasta la ya clásica hamaca del ecualizador gráfico, pasando por encima de la especificidad de cada instrumento. En las mezclas en vivo, cualquiera diría que el propósito del sonidista es evitar que se escuche y se entienda la letra de lo que se canta, aparte de la cantidad de feedbacks de toda frecuencia que suelen martirizar a los músicos y al público, para no hablar del caos usual del monitoreo, vital para que el grupo se escuche a sí mismo y no toque “a ciegas” (técnicamente, “a sordas”).

Una dificultad añadida en el caso de los grupos no comerciales está en que los músicos generalmente aceptan de buen grado tocar de gratis, por el puro placer artístico; sin embargo, ya que el operador de la consola no suele recibir el aplauso y la retribución admirativa con la que uno, de artista, se siente feliz, cuesta mucho más encontrar a alguien a quien capacitar para dicha labor y que acepte ser parte del “staff” en términos ad honorem, o sea, “de choto”.

Así pues, no queda más que armarse de paciencia y soportar lo que hay, aunque -eso sí- con la ventaja actual de aprender poco a poco -aunque sea vía internet- y aplicar los secretos del buen mezclar.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Enfiestados "a la francesa"

Cuentan que Maurice Fleuret, músico francés que ocupaba un cargo gubernamental en 1981, al descubrir que cinco millones de franceses personas tocaban un instrumento musical, empezó a soñar sobre cómo invitar a toda esta gente a participar en un gran evento público y gratuito. Es así como se creó la Fiesta de la Música que, con el tiempo, se ha convertido en una importante tradición cultural en aquel país europeo.

Inspirados en esa tradición, las asociaciones Franceces por el Mundo y Tecleños de Corazón, junto con la Alcaldía Municipal de Santa Tecla, proponen para este año el Festival Musicalle, que tendrá lugar en Paseo El Carmen de Santa Tecla el sábado 10 de diciembre de 2011, desde la media tarde hasta la medianoche.

En ese largo espacio -que incluye el Parque Daniel Hernández, el Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes, y el Museo Municipal Tecleño- estarán más de diez grupos de música: Balada Poética, Jazz On, Latinova Ensamble, Sans Identite Fixe, Jane Jacobsen, Shaka & Dres, Marimba Santa Cecilia, Coro y Escuela musical PTCA, Grupo Maya, Le y Dos DJ's.

La gente podrá acceder gratuitamente en uno u otro lugar de acuerdo al género de su preferencia. A mí me hace ilusión.

Posdata: con Balada Poética estaremos a las 7:00 p.m. en el Palacio Tecleño.

jueves, 8 de diciembre de 2011

¡Llegó el preclaro tenor homofóbico!

Para quienes creíamos que Julia Regina de Cardenal y Evangelina del Pilar de Sol eran las únicas encargadas de publicar sandeces anacrónicas, ahora vemos cuán equivocados estábamos. En un artículo de opinión titulado "No me etiquetes", el periodista Rafael Domínguez se une con voz de tenor a tal coro retrógrado, pleno de prejuicios y resplandeciente de supina ignorancia sobre el tema de la sexualidad humana.

Según Domínguez, la homosexualidad es una enfermedad, una anormalidad que está al mismo nivel de la zoofilia, la pedofilia y el sadismo, y la finalidad del género -entiéndase "sexo"- es estrictamente la reproducción. Él cree que no se deben hacer campañas de respeto a la diversidad sexual, ya que estas ofenden “los principios y valores de las mayorías”, los cuales son contrarios a la homosexualidad.

¿Se podrá discutir con alguien que pregona semejantes opiniones?

Para sustentar la anterior pregunta retórica basta fijarse en el último párrafo del artículo, una perla, un mar de contradicciones que deja al descubierto la incoherencia fundamental entre lo que estos cruzados predican y lo que en verdad sienten y hacen.

Ojo con esto: el tipo comienza el párrafo diciendo que “quienes practican este tipo de acciones sexuales no deben ser discriminados” y termina exhortando a que “nuestra sociedad debe rechazar y unirse" contra ellos.

¿Querrá el periodista Domínguez cambiar la Constitución? ¿Será que propugna para la colectividad el oscurantismo religioso en donde él está instalado? ¿Sabrá ese inquisidor que “discriminar” significa precisamente “seleccionar excluyendo”?

La Constitución Política y los Derechos Humanos garantizan que las personas tengan y vivan sus propias preferencias sexuales, religiosas o políticas en el marco del respeto a la convivencia humana, aunque uno no practique o promueva ciertos estilos de vida. Pero de aquí a que los diferentes sectores de la sociedad -y especialmente quienes tienen espacios de opinión publica- lo entiendan hay un largo trecho por recorrer.

Gracias, Rafael Domínguez, por recordárnoslo.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Consolidados

Post clonado del sitio www.baladapoetica.blogspot.com

El viernes 18 de noviembre de 2011 estuvimos en el edificio de Biblioteca de la UCA como invitados en la premiación del Certamen de Poesía Conmemorativa. Hicimos tres canciones, dos de las cuales eran estreno escénico: "Para curar las heridas" y "Poderosos argumentos", además de la ya conocida "Con las rosas de mi suerte" y la danza contemporánea de Alejandra. Sarita no pudo estar por compromisos académicos, así que la responsabilidad de cantar recayó en Camila, quien afrontó con valentía el reto y estuvo a la altura de las circunstancias. La respuesta del público y sus comentarios fueron favorables y eso nos anima grandemente para continuar. Gracias a Eloísa (alocuciones), Melissa (flauta), Quiñónez (piano), Ricardo (bongoes y guitarra), Arturo (cajón flamenco), Fernanda (guitarra), Ernesto (bajo) y Gabriela (cámaras) por atender la convocatoria.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Habiéndola hecho, la canté.

Heme aquí en plena ejecución musical en el III Encuentro Nacional de Cantautores "El que la hace, la canta", realizado en el Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes el pasado 13 de noviembre, domingo en la tarde-noche. Gracias a Ariosto Montesinos por la invitación y a Nidia por la foto angulada.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

De la sobria o la angustiosa nostalgia

Contra las enseñanzas de la niñez y adolescencia -o, al menos, lo que de ella creía haber entendido- pronto aprendí en la universidad que el tema no hace al arte, sino la forma, su elaboración técnica, el hábil manejo de los recursos específicos.

Así, desde la poesía revolucionaria de la Generación Comprometida hasta los textos más rebosantes de valores humanos, todo pasó a depender de qué tan buen escritor fuera fulano o sutana, una revelación que había estado allí siempre, tanto como elevar a las alturas estéticas una canción en una voz privilegiada, o hacerla trizas entre el destiemple y la desafinación.

Traigo a cuenta esto porque descubrí una misma historia en dos canciones distantes: una elevada y poética, en estilo indirecto, reservada y que evoca cierta simpatía; la otra melodramática, muy pegajosa pero rastrera y hasta cierto punto enfermiza, situación que de solo imaginársela da pavor.

En ambas se cuenta que un tipo va y acude espontáneamente a la casa de su ex novia, llevado por la nostalgia y el deseo implícito o explícito de recuperar ese amor, cosa que por una u otra causa ya es imposible. La diferencia está en los modos de expresión, que cambian esencialmente la vivencia.

La primera pieza es “Pasaba por aquí”, original de Luis Eduardo Aute. Examinemos parte de la letra y oigámosla en la versión de Pedro Guerra encontrada en YouTube (ojo: tarda 13 segundos en comenzar a sonar).

La hora fue, sin duda,
lo que me hizo subir
al ver aún encendida
la luz en la ventana de David.
No pienses que te espío,
no llego a ser tan ruin.
Es torpe que tú creas
que quiero sorprenderte en un desliz.
Y bien... ¡qué tontería!
No soy nada sutil.
Si yo sólo pasaba,
pasaba por aquí, pasaba por aquí.
Ningún teléfono cerca
y no lo pude resistir,
pasaba por aquí.

Yo la encuentro sublime

Ahora pongámosle atención a la segunda: “Mi vida eres tú”, de Rudy La Scala, con su respectivo video en "modo sucio" pero con buen audio.

Perdona, es que yo caminaba por aquí
y en tu alcoba vi la luz.
Perdona mi actitud, quizá debí llamar
y no presentarme así.
Perdona: la ocasión así lo decidió
y de vuelta estoy aquí.
Creo que me equivoqué. ¡Qué bella que te ves!
¡Ya no puedo seguir!
¡Mi vida eres tú y solamente tú!

(Tratando de explicar
su mano le tomé
y la intenté besar).

¡Mi vida eres tú y solamente tú!
¡Abrázame y verás
que aún en nuestro ser
hay fuego que apagar!

¡Qué cosa más patética!

viernes, 28 de octubre de 2011

Oficialmente: "Balada Poética"

Cuando en agosto de 2010 grabamos con Sarita Cáceres la canción “Con las rosas de mi suerte”, créanme que no había diseñado un plan más allá del cumplimiento de esa deuda artística para con la autora de la letra.

Cuando en ese mismo mes Nelson Huezo nos incluyó para el concierto de “Simiente”, tampoco tenía yo en mente un diseño más complejo que presentarnos según disponibilidad para las invitaciones recibidas.

Pero al solicitar espacio en algunos programas televisivos, surgió la exigencia de llevar más música (para no ir por una sola pieza) y algunos acompañantes que nos echaran la mano con los instrumentos... y una nueva inquietud se hizo patente, un “algo más” que se concretizó en un recital en el Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes (Santa Tecla, 1 de diciembre de 2010), donde incluimos la declamación de Eloísa y un par de participaciones mías, con el respaldo de cuatro jóvenes músicos.

Ahora -casi un año después, disco en mano y con el recuerdo de los recitales que hemos hecho- me doy cuenta de que “Balada Poética” está hoy y aquí, presente y con perspectivas de futuro, con Sarita y Eloísa, sí, pero también con muchos otros jóvenes músicos que nos están ayudando generosamente.

Sumado a lo anterior, he notado que a nivel de medios crea algo de confusión manejar un nombre demasiado explicativo.

Así pues, en atención a lo anteriormente expuesto, me parece oportuno unificar y oficializar la página de Facebook “Balada Poética”, para lo cual solicito el respectivo “like” en el botón “me gusta”.

¡Hágase fan dando clic en "Me gusta"!

domingo, 23 de octubre de 2011

Liceo Tecleño (1958-1985)

El Liceo Tecleño fue un colegio de bachillerato que funcionó en la ciudad de Santa Tecla entre los años de 1958 y 1985, empresa familiar de mis padres, los profesores Rafael Góchez Sosa y Gloria Marina Fernández. Recuerdo que durante muchos años estuvo en un local alquilado sobre la 3ª avenida sur de dicha ciudad y, hacia 1975, se trasladó al edificio propio donde estuvo hasta su cierre final.

Durante mi infancia escuché hablar muchas cosas buenas de él y -al igual que mis hermanas- me tocó involucrarme en diversas actividades que se hacían para mantenerlo a flote, desde turnos hasta impresiones a mimeógrafo de folletos para apoyo educativo, aparte de labores secretariales y hasta de carpintería y limpieza, lo cual implicaba dedicar a la causa varios sábados y domingos. Esto no era necesariamente por amor al trabajo sino para evitar o incluso compensar pérdidas económicas, ya que durante su última década de funcionamiento el alumnado se fue haciendo cada vez más escaso.

No viví las épocas gloriosas, que debieron ser durante la década de 1960; sin embargo, sí tengo conciencia de la decadencia, tanto así que mi voto hizo el 2-1 en la decisión de cerrar operaciones en 1985. Varias fueron las causas de su extinción, siendo tres las más determinantes, según mi análisis: primero, las amenazas y atentados de los escuadrones paramilitares que nuestra familia sufrió en la dolorosa transición hacia la guerra civil de 1980, que se extendieron hacia la institución (pinta de “mano blanca” incluida); segundo, la proliferación de instituciones similares, a veces con más recursos en inversión y con una estrategia de marketing mucho más agresiva; y tercero, las recurrentes crisis de su Director, quien a la par de sus innegables virtudes personales y docentes arrastraba otros lastres que no pocas veces lo ponían en entredicho.

El recuerdo del Liceo Tecleño muy probablemente sea agridulce, paradójico y amplio de tonalidades anímicas, al igual que su fundador. Sin embargo, encontré esta foto donde se le puede ver en ese clima jovial y, a decir verdad, un tanto “relajo” que en ocasiones puntuales se generaba, siendo seguramente este recuerdo el que tienen muchas personas que allí estudiaron.

Finalmente, reproduzco la nota que él redactó y publicó en un periódico quincenal que entonces mantenía, “La Noticia”, en alusión al cierre del Liceo Tecleño.


Liceo Tecleño, tradición y servicio.

Portada del periódico tecleño “La Noticia”, dirigido por Rafael Góchez Sosa (Nº 104, Marzo de 1985)

Sin duda alguna el Liceo Tecleño ha llegado a constituir una entidad que por sus características de responsabilidad y servicio tiene un lugar preferente, muy bien ganado, en la historia educativa de El Salvador. Fue en 1958 cuando nació bajo el postulado de ser un soporte en la búsqueda de la verdad y la construcción de la justicia. O, para decirlo de otro modo, constituirse en forjador de la paz, como finalidad plena que pueda ayudar a educar señoritas y caballeros que se desenvuelvan saludablemente en beneficio de los valores humanos y en la concepción vivificante del convivio y la armonía. En estas condiciones cabe la honra al Liceo Tecleño de ser el decano de los centros particulares (no oficiales ni religiosos) que se funda en Santa Tecla.

Y lo más loable es que este centro educacional fue creado cuando para ganar un título en nuestra República era necesario aprobar Exámenes Privados en San Salvador. Nadie se había atrevido aquí a poner en funcionamiento la carrera de Contador -ya que esa era tarea exclusiva de otros colegios de la capital- por la dificultad que se tenía en profesorado capacitado que tuviera tal garantía para pasar los “privados” con que podría, una vez aprobados, titularse el estudiante en Comercio. Esto constituyó un reto para los fundadores del Liceo Tecleño y es así como se rompe el mito y se ofrece la sección de Contador por primera vez en esta Cabecera Departamental.

Se comenzó con bastantes dudas en cuanto a la eficacia del proceso por parte del estudiantado que ya no quiso viajar a San Salvador. Sin embargo en 1960 nuestros jóvenes se presentan a Exámenes Privados para optar por su título oficial de Contador, Secretaria Comercial, Tenedor de Libros y Oficina, habiendo sido aprobados con excelentes notas en su mayoría. De este hecho en delante decenas de hombres y mujeres aspiraban a ser alumnos en esta institución. Y se continuó dando una enseñanza responsable, sólida, adaptada a las circunstancias propias de la época. Es decir, una educación dinámica, en movimiento, posibilitadora de servir realmente de medio para conseguir la subsistencia económica necesaria para el logro de las aspiraciones del egresado.

Hoy, en 1985, cuando se cumplen 27 años de trabajo ininterrumpido, cuando ya no hay exámenes privados y los títulos se obtienen sin problema, cuando la mayoría de jóvenes egresan de institutos, liceos, escuelas y colegios, sin hallar una aplicación práctica a los conocimientos adquiridos, el Liceo Tecleño suspende el trabajo de preparar jóvenes que al egresar sí hallen ubicación en las diversas actividades que ofrece el Bachillerato en Comercio. Esto no es teoría sino algo comprobable. De la reciente graduación de 1984 la mayoría están empleados, puesto que saben escribir bien a máquina, tienen buena letra, ortografía, redacción, conocen el aspecto práctico de la contabilidad, y su preparación ética y estética hace de ellos personas confiables en todos los aspectos. Esto nos hace recordar a los cientos de graduados que hoy desempeñan cargos de gerentes, contadores, jefes de oficina, profesores, empresarios, etc., que han pasado por nuestras aulas.

Por eso es digna la labor del Liceo Tecleño, hoy, más que todo, cuando abrir un colegio (pensándolo como negocio) es más fácil que abrir una tienda. Hoy, ahora, cuando la mayoría se ha adscrito a lo facilón para hacerse bachiller, es cuando la labor de este centro educativo adquiere características de robustez de reconocimiento y lección para quienes conciben la educación como una forma irresponsable de engaño y charlatanería.

Veintisiete años. Vale la pena medir proyectos al través de sus frutos, de los resultados concretos, del batallar constante, del sembrador que advierte en cada joven fértiles campos para la luz, para el amor y la esperanza.

Valgan estas líneas para cerrar las actividades normales del Liceo Tecleño, ocasión que sus directores, profesorado y personal administrativo aprovechan para agradecer a quienes comprendieron la amplitud de su existencia, y ayudaron en una u otra forma en la tarea de formar juventudes con dignidad, visión y responsabilidad.

jueves, 20 de octubre de 2011

Salados

Siempre me ha parecido que cuando uno pregona y publica con extrema insistencia el amor que dice tenerle a su pareja, tal temeraria y continuada acción produce el mismo efecto que erigir un pararrayos sobre dicha relación, que acabará fulminada más temprano que tarde. Así, uno se sala a sí mismo.

Quizá un análisis estadístico no sustentaría dicha creencia en general, pero tal vez sí validaría mi hipótesis: que dichos fracasos sentimentales se hacen famosos y son recordables precisamente porque, al colapsar, la gente trae a cuenta la empalagosa reiteración de “te amos” y “mi vidas” -en todo tipo de variantes retóricas- a que se vio expuesta en cuanto público espectador.

Al respecto, tengo en clara memoria una pareja que era insufrible al momento de conversar, pues prácticamente los interlocutores nos quedábamos hablando solos a causa del combate de besuqueos que entablaban intempestivamente, rociándose de “amorcitos” y otros apelativos casi íntimos que, por decoro, prefiero no reproducir. Al verlos, el “miren cómo se aman” (y no necesariamente bíblico) era la conclusión natural, desmentida por la separación definitiva pocos años después. La publicidad no ayudó.

Tal par aludido no existió en tiempos de redes sociales (para fortuna de nuestras actualizaciones de estado), pero sí me sé otro actual que llenaba sus muros mutuos de poetizaciones -a veces bastante folclóricas- sobre su presente y futuro, que tortolita por aquí, que pichoncito por allá, que lo amo, la amo y lo amooo… (y ponga usted todas las oes que falten para semejar la magnitud del sentimiento) . ¿Y a los tantos meses…? “¡Ah, no, ya cortamos!”. Menos mal: era la pareja soñada, pero ¿por qué tenían que atosigarnos con sus declaraciones públicas?.

No faltan otros ejemplos de espectacularidad en las declaratorias y en los pregones, desde la famosa canción “Yolanda”, que Pablo Milanés dedicó al amor de su vida... de quien después se separó; hasta escribir con piedras blancas sobre yerba verde una enorme declaratoria para que la amada la viera desde el tercer piso de su apartamento a la luz de la luna, que tardó más en confeccionarla que en extinguirse la fogosa llama. Ni hablar de las fotos que se toman en el apogeo entusiasta de los impulsos. Bien lo escribió Matilde Elena López: "No se canta el amor feliz: se vive; y la ternura que nos niega la vida, la inventamos".

En fin, mi punto es que cuando el mutuo discurso amoroso se mantiene en lo privado, donde es su lugar natural, cualquier ruptura final que venga, dolorosa o anecdótica, no atraerá sobre sí esa aura de pena pública, por haber creado un globo reventón, teñida con cierta hilaridad trágica que le quita toda seriedad al tema y, de ribete, permite la venganza del respetable por todo lo infligido.

Por eso, a los enamorados ganosos de gritarle al mundo sus amores, cual si con ello se convencieran a sí mismos de que son ciertos, no les vendría mal considerar este consejo de viejitas: “así calladitos se ven más bonitos”.

sábado, 15 de octubre de 2011

Cómo funcionan las tarjetas de crédito

O EL FABULOSO MUNDO DE LA USURA

Usura: ganancia, fruto, utilidad o aumento que se saca de algo, especialmente cuando es excesivo.

Salvo en las utopías sociales donde la generosidad esencial campea por todos los costados, todo préstamo de dinero conlleva cierto interés; de ahí que el tema en discusión no sea su existencia sino su cuantía. Dicho lo anterior, la situación se vuelve irritante cuando los prestamistas legalmente autorizados no solo cobran tasas de interés del orden del 50% sino que acosan al cliente potencial y además desenvainan todo tipo de justificaciones ideológicas -entre publicidad y propaganda- para hacerle creer que le están haciendo un gran favor por el que uno debe estar eternamente agradecido (ver comunicado de ABANSA rechazando la regulación estatal de los intereses).

La masiva proliferación de tarjetas de crédito en una sociedad consumista, poco informada y débilmente protegida en sus derechos únicamente garantiza el progreso económico de los banqueros, a expensas del endeudamiento permanente de los tarjetahabientes, quienes generalmente desconocen cómo funciona el dinero plástico y todo el hábil entramado que se teje para hacerle caer en sus redes.

La estrategia de los banqueros se basa, cuando no en engaños, sí con toda seguridad en brindar información incompleta, sesgada y parcializada, hecho del cual la gente se da cuenta hasta cuando ya es tarde y toca pagar los exorbitantes intereses. Quien posee una tarjeta de crédito (o, para su desgracia, dos o más), debería tener claras algunas cosas con respecto al funcionamiento de las mismas. Vayan las siguientes acotaciones para prevenir o esclarecer engaños y, en lo posible, ayudar a que sea uno quien saque algo de provecho de las tarjetas de crédito y no al revés.

· La tarjeta no es totalmente gratuita

El gancho inicial con que se pesca al cliente es que la tarjeta es gratis. En realidad, solo la membresía del primer año suele ser gratuita. A menos que el sujeto pregunte, no se le dice que del segundo año en adelante se le cobrarán alrededor de US$ 50.00 anuales por el solo hecho de poseerla.

No es obligación conservarla, pero el proceso de deshacerse de la misma es intencionalmente engorroso y constantemente contra-argumentativo, aparte de poderse hacer únicamente en estado de saldo cero, cosa que raras veces ocurre.

· Cualquier uso de la tarjeta le genera ingresos al emisor

La sola acción de pasar la tarjeta de crédito por la terminal electrónica, aunque al final de mes se abone a la misma el saldo completo, tiene ya un beneficio para el banco o institución financiera que la ha emitido. Esto se debe a que el negocio o comercio donde uno realiza la compra paga al emisor de la tarjeta un porcentaje de lo consumido, tengo entendido que es alrededor de un 5%, con el argumento de que ese consumo es posible debido precisamente a que el cliente puede pagar con la tarjeta en ese momento, no en efectivo. Esto también explica que a usted le den “millas” o “puntos” acumulables por el uso de su tarjeta y canjeables por productos o vales de consumo al cabo de cierto tiempo.

Todo lo anterior no siempre va en perjuicio del cliente, porque hay almacenes en donde el precio de venta al público no varía si se paga en efectivo o con tarjeta; sin embargo, sí se desvirtúa la creencia de que los bancos solo obtienen beneficios cuando la tarjeta se utiliza como instrumento de crédito.

· Tomar una tarjeta no siempre es voluntario

Uno de los grandes y falsos argumentos de los emisores de tarjetas de crédito es que el cliente la toma voluntariamente. Esto no siempre es así. Tales prestamistas utilizan diversas tácticas que en la práctica equivalen a forzar a una persona a que se haga de una tarjeta. Dos ejemplos bastan para ilustrarlo: uno, al contratar un préstamo personal (digamos “normal”) de una institución bancaria, en el mismo paquete viene la tarjeta y no es opcional; dos, hay muchas empresas que solo pagan el salario mensual a través de una cuenta de banco del empleado o empleada, quien al abrirla recibe de la institución financiera la respectiva tarjeta, gústele o no. La ley debería protegernos contra este tipo de acoso crediticio.

· El emisor quiere que usted gaste más de lo que puede pagar en efectivo

El gran negocio de las tarjetas de crédito, a veces con características de inmoralidad, es precisamente lograr que la persona las use como instrumento de crédito, ya sea retirando dinero en efectivo de un cajero automático, utilizando un extra-financiamiento (al cual lo inducen con molesto acoso telefónico) o -lo más común- dejando que a fin de mes usted no pague el saldo de contado de su estado de cuenta, sino únicamente la cuota mínima y acaso algo más, con la ilusión permanente de que al mes siguiente se pondrá al día. A lo anterior hay que añadir el no siempre casual retraso en el envío de los estados de cuenta, confiando en que a usted se le olvide su fecha de pago.

Cabe acotar que en esta labor ellos gozan de la inestimable colaboración de la ignorancia y falta de capacidad analítica de las gentes, quienes no visualizan las implicaciones reales de tomar el crédito así ofrecido.

Cierto es que no se puede culpar directamente a los prestamistas institucionales de que una persona no sepa resistirse a una tasa de interés del 4% mensual porque no se da cuenta de que se trata del 48% anual más el respectivo porcentaje por desembolso, ni que la mayoría de personas no se tomen el trabajo de hacer cuentas y ver efectivamente a cuánto asciende el total de intereses pagados al final del plazo ofrecido (sinónimo de ser trasquilado); sin embargo, por una parte irrita el descaro de dichas instituciones financieras al momento de presentarse como los compasivos auxiliadores de las personas de menos recursos económicos y, por otra, deberían tener como mínima norma moral el contribuir a la alfabetización crediticia de sus propios clientes, de quienes obtienen pingües beneficios.

viernes, 7 de octubre de 2011

Obra realizada

No creo faltar a la verdad si digo que así como están de bonitas estas fotos, cortesía de Gabriela Meléndez, así estuvo el recital de lanzamiento del CD "La vida llama", con Balada Poética el pasado martes 4 de octubre en el Centro Español.


Por supuesto, también está el resumen de vídeo. Muchas gracias a quienes han hecho posible este proyecto.

viernes, 23 de septiembre de 2011

¡Qué mal, Mafalda!

Me cae mal la "titulitis" de Mafalda. Por supuesto que apoyo la superación y desempeño profesional de las mujeres (y que no se vea como un "generoso permiso"). Obviamente, esta caricatura procede de y se entiende en el contexto de la reivindicación femenina de las décadas de los sesentas y setentas, pero la calidad de persona no la da un título. A una madre, hija, hermana, amiga, etc. se le ama por lo que es, no por su grado académico, y la falta de éste no justifica que se le espete un "mediocre" ciego y desconsiderado ante las virtudes que esta niña es incapaz de reconocer en su mamá.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Para espantar sensatos

Tras una publicación polémica y una conversación privada la semana anterior, es triste ver cómo y cuánto pululan algunas ofertas religiosas primitivas, absurdas, indignas, irracionales y francamente lesivas para la humanidad de las personas, presentadas por varias iglesias de una y otra filiación.

La publicación aludida apareció en la sección de consejos para mujeres de uno de los periódicos de mayor circulación. En esencia, lo que plantea es la sumisión de la mujer en el matrimonio, al estilo literal de Colosenses 3, 18 (“Esposas, sométanse a sus maridos como conviene entre cristianos”) llevando el mandato hasta el lecho, lugar en que ella debe siempre estar accesible, aunque no esté anímicamente dispuesta. Tras la andanada de críticas, el periódico publicó una nota aclaratoria, manifestando que dicha postura era solo la opinión de la fuente consultada, una psicóloga y pastora que, según su propio testimonio, prometió servirle al Señor por el resto de su vida si sus empleados y sus familiares quedaban a salvo en el terremoto de 1986.

Contra tan torcida percepción de lo divino, basta observar que dichos métodos de reclutamiento distan mucho de la imagen de un Dios bondadoso y, por el contrario, recuerdan más a ciertos personajes y organizaciones proclives al mal. Y contra tan retrógrada percepción de la mujer como un sub-ser en función del hombre, ya han argumentado bastante las propias implicadas y si todavía hay quienes aceptan y defienden tales conceptos, será por necedad y fanatismo, contra lo cual no hay argumento posible.

Sin embargo, por paradójico que parezca, en el fondo de esta oscura prédica hay un elemento potencialmente positivo: la legitimidad del pleno disfrute sexual de la pareja cuando coinciden las voluntades de ambos contrayentes, cosa que ni aún así se acepta en otros discursos. Esto me lleva a mirar hacia la acera de enfrente y traer a cuenta la conversación que tuve con alguien que asistió a cierto evento de iniciación.

De lo que me enteré por su medio confirmó lo que ya sabía de primera mano por referencias de otras personas directamente involucradas, tanto como por investigación y lectura de los documentos oficiales en que se basan. Se trata de una persistente línea de corte ascético medieval que considera a la carne como enemiga esencial, de donde se deriva una visión enfermiza de la sexualidad humana, ofreciendo una lista de tozudas prohibiciones, faltas imaginarias y prejuicios basados en la ignorancia. Voces entusiastas e incluso autorizadas predican ajenas a cualquier visión sensata de una moral basada en la razón y en función de la humanidad. El sexo se ve como esencialmente perverso, tan solo practicable con fines de procreación. En los periódicos nacionales de mayor circulación hay columnistas especializados/as que cargan una o dos veces por semana contra las y los impíos, definidos como tales no por su falta de compromiso ciudadano, su insolidaridad o su hipocresía, sino tan solo por sus opciones y prácticas sexuales. Lo más lamentable es que, al confrontar el asidero doctrinario se comprueba su ortodoxia, tanto como sus niveles de intolerancia y resistencia al cambio evolutivo. Discutir con esta gente no se puede, pues no tienen “oídos para oír” y ante el embate de cualquier argumento racional, solo pueden citar -muy a su conveniencia y desde la tradicional antinomia entre fe y razón- la fuente de sus creencias, con lo que se cae en un filosófico círculo vicioso.

Con semejantes opciones y alternativas, es bien difícil rebatir las críticas y sacudir las apatías de quienes viven fuera de los rebaños sagrados, que no necesariamente son gente inmoral pero que -en determinados casos, con sano apoyo espiritual y una estrategia mucho más inteligente- podrían haber tomado decisiones mucho más edificantes. En este sentido, me pregunto por qué pasan casi desapercibidas otras experiencias de crecimiento espiritual como el Discernimiento, criterio éste que bien puede servir incluso a personas razonablemente alejadas de las religiones y sectas dogmáticas, aunque no por ello de Dios.

sábado, 10 de septiembre de 2011

"Dorian Gray" sin retrato

"Now, explain it to me like I'm a four-year-old."
(Personaje de Denzel Washington en la película "Philadelphia", de 1993).

Esta entrada nace a pedido de mis ruidosos alumnos/as de la Promoción 2015 del ESJ, particularmente de Camila (del club de los topetazos, que preguntó por la película), con quienes estamos leyendo "El retrato de Dorian Gray"; sin embargo, esto no excluye que pueda ser de utilidad para el público en general.

Primero, hay que entender que una obra de arte no es su trama o argumento, sino que se realiza concretamente en una forma artística determinada, ya sea a través de la narrativa (personajes, ambiente, acción), del verso (figuras, rima, métrica), de la escena (parlamentos, luces, escenografía), de los sonidos (timbres, tonos, armonías, melodías), de la imagen (composición, colores, profundidad de campo), etc. El resultado depende de cómo se manejen dichos elementos. En este caso, estamos hablando de una novela que es obra maestra de la literatura, con las virtudes artísticas propias del género. No creo que tome menos de veinticuatro horas leerla, hay que imaginarse situaciones y personajes, haciendo muchas reflexiones y relaciones a partir de lo que está escrito, sin dejar de lado el trabajo propiamente literario del autor.

De lo anterior se sigue que toda película tendrá que ser forzosamente basada en la novela, no su simple traslado. En una oración: la película no es la novela. Esto implica hacer adaptaciones para ponerla en imágenes y diálogos con un límite de dos horas, lo cual exige recortar parlamentos y situaciones e incluso -como es lo usual- modificar con mayor o menor libertad los hechos mismos a fin de lograr un final conforme a ciertos estándares cinematográficos.

Este montón de cambios explica por qué una obra maestra de la literatura no necesariamente se convierte en una obra maestra del cine y viceversa. En la mayoría de casos, el cambio de género artístico resulta en una obra menor.

En el caso de la película "Dorian Gray", puedo señalar como principal virtud la ambientación escénica, con una selección de rostros bastante apropiada para los personajes y encuadres estéticamente agradables. En contraparte, creo que las alocuciones de los personajes principales están muy simplificadas, por lo que resultan bastante insulsas. Por otra parte, se ha perdido casi por completo una de las fuerzas principales de la novela, como lo es la pasión (artística) que siente Basil hacia Dorian, imagen de la belleza pura.

Reiterar lo dicho antes resulta ineludible: no crean que ver la película es como leer la obra. Hay demasiadas variaciones en la secuencia de acontecimientos, las motivaciones y debates de los personajes, el "qué, cómo, cuándo y dónde"; por ejemplo, si en el examen escrito de la novela llegase a preguntar cómo y por qué muere Sybil, la respuesta a partir de la película acreditaría un cero, ya que todo fue cambiado. Y no es ese el único caso, la segunda mitad del filme tiene poco que ver con el texto original.

Un aspecto a considerar con especial importancia es que la novela sugiere ciertas situaciones excepcionales en las relaciones entre Dorian, Lord Henry y Basil, así como del oscuro mundo en que se sumerge Dorian, pero precisamente la gracia de esta especie de acertijo está en que nada más las deja planteadas para la imaginación del lector o lectora. En cambio, en la película ya ha habido una interpretación del guionista y del director, por lo que se presentan directamente dichas escenas, convirtiendo lo que en el texto era un abanico de posibilidades en tan solo una de ellas.

Finalmente, téngase presente que la novela se lee en el contexto de la materia desde un enfoque moral: la dualidad entre la imagen exterior y la corrupción interior, relacionado con la vanidad exacerbada más el sinsentido final de una vida dedicada al enfermizo culto a sí mismo. En la película hay algunas escenas sexuales que desvían la atención de los puntos verdaderamente importantes, pues el morbo generalmente obstaculiza el correcto análisis y, por el contrario, fomenta ciertos prejuicios.

En síntesis: ¡novela, sí; película, no!

sábado, 3 de septiembre de 2011

Contra dioses nefastos

“La cuestión central no será si se cree o no en Dios,
sino en qué Dios se cree”

José María Mardones en "Matar a nuestros dioses"

El título del libro “Matar a nuestros dioses”, del teólogo y religioso español José María Mardones (1943-2006), expresa con precisión provocativa su propósito fundamental, derribar ciertas imágenes monstruosas de Dios, que considera erróneas y dañinas -a saber: el Dios del miedo, milagrero e intervencionista (la más difícil de erradicar), hambriento de sacrificios, impositivo y dictatorial, externo y lejano, individualista y violento- y sustituirlas por sus respectivas antítesis, es decir, el Dios del amor, bienintencionado, de la vida, de la libertad, que nos rodea, solidario y pacífico.

Para seguir fructíferamente su línea de pensamiento se requiere receptividad, apertura mental y espíritu librepensador. Aunque el autor –por su filiación, prudencia política y espíritu constructivo- se cuida mucho de no manifestar con tanta vehemencia una postura explícita opuesta a la ortodoxia católica reflejada en los textos oficiales, es evidente que estas consideradas falsas imágenes de Dios contra las que apunta su argumentación provienen de las enseñanzas tradicionales cuya fuente misma hay que ver con ojos críticos (“No estaría mal que aceptáramos los pecados de la Escritura, de la misma Biblia y de cualquier libro sagrado: ofrece imágenes inadecuadas y peligrosas de Dios”).

No obstante lo anterior, el autor fundamenta la imagen de un Dios benévolo, respetuoso y amoroso para con el ser humano, en textos e interpretaciones bíblicas cuidadosamente seleccionados, teniendo presente que en la Biblia no hay una única imagen de Dios y que lo razonable es tomar aquella que sirva de base, en palabras de Mardones, para “una vivencia positiva y sana de la religión. En definitiva, una religión y un Dios presentables en la plaza pública”. Lo interesante de esta propuesta es que depende de la opción humana, con lo cual aparta radicalmente de los nefastos fundamentalismos y fanatismos opresores de conciencias.

Comentario especial merece el subtítulo del libro, “Un Dios para un creyente adulto”. No se trata de que esta imagen progresista de Dios se predique y difunda únicamente entre personas mayores mientras a la niñez y juventud se le sigue presentando su contraparte. Se trata de que la imagen de Dios que se anuncia a las personas de todas las edades sea la de un Dios evolucionado, de modo tal que desde la infancia se pongan las bases para ese “creyente adulto” que se busca, en contraposición al creyente inmaduro, literalista, obcecado, bipolar y primitivo que tanto daño ha hecho en la historia.

Concluyo este comentario con una cita del autor, muestra representativa de su pensamiento y pequeña prueba de compatibilidad para quienes quieran buscar la obra y revisar sus propias convicciones.

“Tanto creyentes como no creyentes, cuando lo hacen con seriedad y de buena fe, son seres que se mueven en afirmaciones sobre el sentido de la realidad y de la existencia que solo pueden sostener razonablemente. No hay pruebas definitivas para nadie sobre la totalidad y sentido de la realidad y de la vida. Y hay razones tanto para la existencia de Dios como también para su no existencia”.

sábado, 27 de agosto de 2011

Buen híbrido

Desde que vi el trailer de "Cowboys & aliens" por Internet, la propuesta me llamó la atención: poner extraterrestres en western suena novedoso. Basada -como muchas- en un comic o paquín, esta película está bastante bien distribuida en las secuencias de batallas y pausas, guardando cierta distancia de las usuales producciones hollywoodenses, sin que por ello deje de serlo.

A partir del talante clinteastwoodiano rudo y silencioso que tiene el protagonista Daniel Craig, así como el primer papel de viejito explícito de Harrison Ford, el filme tiene momentos humorísticos destacables (el perro traidor, el reconocimiento del "patrón", las discusiones por el liderazgo), alguna frase interesante del personaje Meacham, el predicador (“God doesn’t care who you were. He cares who you are now”, prácticamente lo mismo que le dice Kuato-Sartre a Hauser-Quaid en "Total recall": "You are what you do. A man is defined by his actions, not his memory", punto de confluencia para que aporten creyentes y no creyentes) y un recordatorio sobre cómo los humanos asimilamos lo desconocido a partir de los esquemas previos ("¿Demonios? Bueno, no lo sé... Coinciden con la descripción, pero...").

Por supuesto que en este tipo de películas hay buena cantidad de situaciones predecibles: desde tanta mala puntería de los villanos y la buena de los héroes, hasta la gran explosión final con la que se salvará el mundo, además de Han Solo apareciendo en el momento oportuno para salvar a Luke Skywalker. Pero ubiquémonos: uno va a verlas para pasar un buen rato de aventuras, con alguna sorpresa incluida, y pecaría de necio y desubicado quien esperase otra cosa.

En conclusión: le doy 8 de 10, satisfecho de haberla elegido por sobre capitanes norteamericanos genéticamente modificados y guerreros intergalácticos en verde neón.

domingo, 21 de agosto de 2011

Revisando dioses y religiones

“God is not great, the case against religion”, de Christhoper Hitchens, es un libro al que más vale referirse por su título en inglés, donde el adjetivo “great” tiene la significación de “wonderful, first-rate, very good”. El argumento central de Hitchens es que las religiones y sus prácticas son, por decirlo suavemente, bastante menos edificantes de lo que se cree.

Una observación y precaución importante -ya con el libro entre manos- es entender que el autor, al igual que todas las religiones, ve a Dios y a la religión asociados en el mismo concepto: Dios sería lo que su religión establece, de ahí que el alegato contra una sea extensivo para el otro.

Al respecto de esta cuestionable unidad conceptual, habemos otros, en cambio, que vemos el debate sobre la existencia o no de Dios como algo esencialmente distinto del debate sobre las religiones, tanto así que si ese Ser Superior existe debe estar, francamente, muy a disgusto con no pocas de las doctrinas elaboradas, predicadas, manipuladas e impuestas en su nombre. El escritor católico José María Mardones lo expresa con otras palabras en el libro “Matar a nuestros dioses” (que actualmente leo en paralelo con los ensayos de Bertrand Russell): “Siempre habría que estar distinguiendo entre lo que es nuestra idea y representación de Dios y lo que es Dios”.

Ya en el desarrollo de los diecinueve capítulos, hay poco que refutar ante el mar de referencias filosóficas e históricas que el autor aporta. Particularmente, me sorprendió darme cuenta de lo fuertes que están y lo peligrosos que son los fundamentalismos en la época actual y en diversas partes del mundo (añadamos al recuento los recientes episodios de terrorismo religioso en Noruega y España), cosa que a veces quizá olvidamos por vivir en país donde -si bien pululan las prédicas torpes, literales, retrógradas y anacrónicas- en general se respetan los artículos 6 y 25 de la Constitución Política (libertad de pensamiento y libertad de culto), aunque hay ciertos sectores que arden en deseos e intentos por derribar el concepto del Estado laico.

Como ya indiqué en una entrada anterior, el capítulo dedicado al argumento del “diseño inteligente” fue el que más me llamó la atención, haciéndome dar una mirada retrospectiva a mis tiempos filosóficos de la UCA. El otro capítulo que ha motivado fuerte debate, y que previsiblemente desembocará en un próximo escrito, es el que cuestiona la idea -muy arraigada y generalmente aceptada- de que la religión hace que las personas se comporten mejor.

En síntesis, ha sido esta una lectura ilustrativa de una postura filosófica legítima que no obstante -vistos los fanatismos y cuadraturas mentales de una y otra índole- resulta imposible de recomendar para quienes claman por suprimir cualesquiera argumentos que sientan como amenazas para sus construcciones mentales.

lunes, 15 de agosto de 2011

Eclesiastés 1, 18.

“Mientras más se sabe, más se sufre”

Eclesiastés 1, 18.

Comento aquí tres interpretaciones de sentido.


La primera, incluida como nota a pie de página en la Biblia Latinoamericana, dice así: “La misma inquietud está presente en el mundo de hoy. Los promotores de la ciencia afirmaron que el progreso iba a liberar al hombre de todo mal. Nuestro siglo ha perdido esa seguridad: el desarrollo no es un camino a la vida fácil, el hombre es esclavo de su cerebro y de su ciencia, obligado a asumir las consecuencias cada vez más terribles. No puede detenerse, pero no sabe adónde va.”

En principio, tiene un ligero tinte retrógrado frente al pensamiento laico; sin embargo, lleva parte de razón al desconfiar de las promesas simplistas de redención del positivismo, las revoluciones y la acumulación de conocimientos y -en ellos- de poder.


La segunda expresa el contraste entre las expectativas morales de la persona contra la realidad circundante, vista de modo pesimista en su injusticias, degradaciones y sufrimientos. Conocer de cerca las miserias humanas y saberse radicalmente impotente para cambiarlas lleva inevitablemente al sufrimiento y la angustia. Por tal razón muchas personas prefieren cerrar ojos y oídos como un mecanismo de defensa y preservación de su estabilidad mental.


La tercera es la base de la prohibición de leer –fuera de lo oficialmente autorizado– en el mundo imaginado por Ray Bradbury en la novela "Fahrenheit 451", porque leer implica pensar. El escritor español Ignacio Gómez de Liaño la explica así: no solo es "por el esfuerzo que requiere el conocimiento (...) sino porque el que sabe algo más que los demás, el que es consciente de que sabe algo más, sufre porque los demás no lo saben, y sobre todo cuando descubre que los demás no están interesados para nada en eso."


¡Vaya dilema!

domingo, 14 de agosto de 2011

Con estrella y ahijada

Esta presentación de mi música en la voz de Sarita Cáceres en el programa "Viva la mañana" (3/8/11) contó con la presencia especial de mi ilustre ahijada Alejandra Marcela Ventura, acompañada en el baile de bachata por Nathan Ortiz. El antecedente es que Marcela -como ella gusta ser llamada- hizo la danza contemporánea en el video "no pro" que produjimos hace un año al lanzar "Con las rosas de mi suerte" pero desde entonces no había pensado en otra colaboración, sino hasta que platicaba con Guayo Quijano en la UCA después del tercer recital de "Balada Poética", comentándole que, para la próxima, pondríamos coreografía en escena, para enriquecer la experiencia estética.

La oportunidad de hacerlo en esta aparición televisiva tuvo todas las posibilidades de no concretarse debido, primero, a ciertos clics virtuales que no detallaré y, segundo, a una enorme y desesperante cola bancaria; sin embargo, ella y Nathan ensayaron por varias horas un día antes de la presentación para dejar todo listo: un baile que yo simplemente puedo describir como "gusanoso"... ¡y muy bonito!

domingo, 7 de agosto de 2011

Poderosos argumentos

No estoy seguro si fue en 1990 o 1991, pero sí ocurrió en el Auditorio de la UCA en uno de los primeros homenajes artísticos a los mártires. Allí presentamos esta canción con el grupo "Sinapsis", la cual quedó guardada hasta que en 2007 la retomé para mi recopilación personal "No hemos olvidado". Luego, en la Vigilia de los Mártires 2010 -de donde procede el material de vídeo, gracias a Audiovisuales UCA- la canté de nuevo, esa vez en un escenario más amplio. Ahora, aprovechando los recursos tecnológicos disponibles, he podido hacer este videoclip, utilizando además fotografías alusivas al tema. Espero que sea bien recibido.


Poderosos argumentos

© Letra: Rafael Francisco Góchez
© Música: RFG & Juan Carlos Carranza

Aunque su voz reposa tranquila
Y su memoria duerme callada
Aunque sus ojos cierra la noche
Con su respiración congelada

Lanza en medio del silencio
Poderosos argumentos
Como cuando el sol derrota a la noche

Aunque sus manos se han divorciado
De los papeles y las palabras
Aunque las balas han retirado
De su cerebro las nobles alas

Lanza en medio del silencio
Poderosos argumentos
Como cuando el sol derrota a la noche

Vivirá
en cada grito que rompa el miedo
vivirá
en cada paso contra la muerte
vivirá
en el esfuerzo del hombre justo
cuando la vida no llore mucho
cuando suene la palabra “libertad”

sábado, 30 de julio de 2011

De librepensamiento y ortodoxia

El librepensador es la antítesis de la ortodoxia.

Un ortodoxo está de acuerdo y defiende la doctrina fundamental de determinado sistema ideológico, religioso, político o de otra índole; en cambio, un librepensador forma sus opiniones y toma sus decisiones luego de analizar la situación en su contexto, independientemente de la imposición dogmática de cualquier naturaleza.

El librepensador medita, pondera, manifiesta y argumenta su postura a la luz de la razón, apoyándose en los aportes culturales y científicos; mientras que el ortodoxo cita y reafirma lo que otras personas o instancias de autoridad han dictaminado como cierto, sabio, seguro, confiable, correcto, justo y adecuado, todo lo cual constituye su certeza.

Ciertamente, una persona en ejercicio del librepensamiento y otra basada en la ortodoxia podrían estar de acuerdo sobre un mismo tema en particular, aunque por razones distintas. Por ejemplo, si ambos fueren contrarios a la pena de muerte, uno argumentaría su ineficacia para inhibir los delitos abominables mientras que otro se basaría en la doctrina religiosa a la cual está adherido.

Sin embargo, un desacuerdo concreto sólo es superable si el librepensador halla fundadas razones para cambiar de opinión o si el ortodoxo se aparta del dogma. En todo entendimiento posible, el librepensador seguirá siendo librepensador; en cambio, el ortodoxo sólo puede seguir siéndolo si se sale con la suya, pues para modificar su postura éste deberá dejar de serlo. Así, en una de sus dos posibilidades el ortodoxo en cuanto tal necesariamente lesiona el ejercicio del pensamiento crítico y, en ello, algo esencial del ser humano.

miércoles, 27 de julio de 2011

Sólo por poner el caso

Imagine que usted es cliente de una empresa multinacional que le ofreció proveerle de cierto servicio. Si usted siempre recibió lo prometido, estaría muy bien que se expresara favorablemente de ella, promoviéndola entre sus familiares y amigos.

Pero imagine que usted, usuario/a satisfecho, se da cuenta de que hay muchos, muchísimos otros clientes de esa misma empresa que no han recibido tales servicios, pese a estar al día con el cumplimiento de sus responsabilidades. ¿Les diría usted que son ellos mismos –y no la empresa– los culpables de no recibirlos, pese a haber seguido todas las instrucciones y estar al día? ¿Le agradecería usted a la empresa por tenerlo a usted en una situación de privilegio injustificado por sobre los demás? Y si además usted cayera en la cuenta de que personas que no son fieles clientes de dicha empresa sí reciben beneficiosamente todos o algunos de los tales servicios, supuestamente exclusivos... ¿seguiría usted confiando en ella?

Ahora bien, imagine este tercer escenario: que usted no reciba lo que la empresa le prometió y que, al reclamarle, cada ejecutivo o ejecutiva de atención al cliente le dé una respuesta distinta y arbitraria, o peor aún, le respondiere reiterando las promesas iniciales leídas mecánicamente del Protocolo de Atención al Cliente. ¿Acaso no le iría perdiendo la confianza?

Finalmente, imagine este último y patético escenario: que después de haber buscado, examinado, probado y cambiado de proveedor de esos mismos servicios, usted llega a la conclusión que ninguna de ellas es capaz de cumplir cabalmente con lo que promete y que, en cambio, todas tienen (con matices y variantes) el mismo comportamiento estructural errático y engañoso. ¿Qué haría entonces?

domingo, 24 de julio de 2011

¿Qué inteligencia es esta?

Gracias al libro que estoy leyendo en estos días (“God is not great”, de Christhoper Hitchens, el cual comentaré una vez lo termine) he vuelto a temas filosóficos propios de aquellas materias de mis tiempos universitarios, especialmente el par de “Visiones científicas” que impartía Teto Samour.

Mis reflexiones giran en torno al argumento teísta del “diseño inteligente” visto a la luz de la ciencia actual, el cual se puede deducir fácilmente a partir de preguntas como las siguientes:

¿Conoce usted algún cuadro que no tuviera pintor?
¿Conoce usted algún automóvil que nadie haya fabricado?
¿Conoce usted alguna canción que se haya compuesto a sí misma?

Considerando que en el siglo XXI sólo alguien rematadamente fanático o ignorante puede rechazar la teoría de la evolución de las especies a partir de la selección natural, cabe preguntarse si la vida que tenemos como resultado de dicho proceso de millones de años es el resultado del puro azar o, como propone en esencia el “diseño inteligente”, es la evidencia de un Arquitecto Universal que estaría detrás de todo y que, además, tendría un propósito u objetivo para ello.

Los argumentos ateístas contra el supuesto “diseño inteligente” se centran en las evidencias científicas que muestran las muchas imperfecciones de tal diseño, sobre todo el hecho comprobable de que la inmensa y abrumadora mayoría de ramificaciones del árbol evolutivo desembocaron en nada.

Al respecto, me parece tremendamente pertinente e ilustrativo el fabuloso texto “La biblioteca de Babel”, de Jorge Luis Borges, para ilustrar el tema.

El ilustre ciego metaforizó el universo en esa maravillosa o monstruosa biblioteca, que contiene todos los libros que se pueden hacer con la permutación de veintidós letras más el espacio, la coma y el punto, es decir, veinticinco caracteres combinados en todos los órdenes posibles durante las 410 páginas de cada volumen.

El resultado es, en una primera apariencia, caótico y sin sentido, pues la inmensa mayoría de los libros es absurda.

“Ya se sabe: por una línea razonable o una recta noticia hay leguas de insensatas cacofonías, de fárragos verbales y de incoherencias.“

Sin embargo, dado que las obras maestras que conocemos forzosamente son, cada una, una de las combinaciones posibles de los caracteres, sin duda están en esa biblioteca.

“La Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito.”

Ante la Biblioteca Total es posible entonces formular la misma pregunta: ¿es un “diseño inteligente”?

Si consideramos la inteligencia desde el punto de vista humano, no lo es, puesto que nuestra propia condición finita nos obliga a economizar recursos, siéndonos imposible recorrer todos los caminos. Sin embargo, lo que nosotros definimos como “desperdicio” (como los billones de mundos yermos o los millones de espermatozoides que no fecundan el óvulo) no sería tal en el contexto de un todo que deja todas las posibilidades intactas y que, teniendo todo el espacio y el tiempo disponibles, no tendría razón para limitarse.

Una acotación final, relacionada con las consecuencias de la respuesta que cada quien dé a este misterio: estando abierto a la posibilidad de que haya un propósito en el universo, y aun escéptico de saber cuál es, me declaro radicalmente opuesto a la imposición de cualquier creencia elaborada en tal sentido, bajo amenaza o coacción física o psicológica, explícita o implícita, o de cualquier otra índole.

viernes, 22 de julio de 2011

Errare humanum est

En el transcurso de la vida uno va conociendo y coincidiendo con el pensamiento de ciertas personas que suelen generar análisis y opiniones. Sin embargo, de vez en cuando –cual excepción que confirma la regla– uno los ve resbalar en alguna cáscara mental, recordando que los seres humanos no estamos exentos del error, a veces garrafal.

Quizá en otro momento comente ciertos aislados párrafos impropios de personajes ilustres, generalmente lúcidos y sinceramente admirados, como el Dr. Ignacio Ellacuría, S.I., y el maestro Lic. Francisco Andrés Escobar; entretanto, me referiré a un artículo de Joaquín Samayoa contra la Ley para el Control del Tabaco aprobada recientemente por la Asamblea Legislativa, vetada por el Presidente Funes y ratificada por los legisladores con mayoría calificada, superando la voluntad del mandatario y convirtiéndola en ley de la República.

Don Joaquín posee maestrías en educación y ciencias políticas y sus ideas bien fundamentadas suelen dar luces orientadoras; sin embargo, en esta ocasión discrepo esencialmente con sus argumentos, que hallo sumamente vulnerables.

Habiendo establecido su postura contraria a esta ley en particular, don Joaquín valida los argumentos dados por Funes: "la ley que vetó el Presidente es claramente inconveniente no sólo por las razones que él ha expuesto, sino también" por otras más que el propio Samayoa añade.

Cabe recordar que los argumentos del Presidente Funes fueron dos, en esencia:

  • Que esa ley es excesivamente prohibitiva, vulnerando la libertad individual, pues a fin de cuentas fumar solo perjudica al fumador (“la afectación sólo está relacionada con su propio bienestar y, como ya se recalcó, no perjudica bienes jurídicos ajenos“).

Semejante afirmación es contraria la ciencia médica -como fácilmente puede comprobarse con documentación de la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo- y extraña mucho que un hombre ilustrado y estudioso como Joaquín Samayoa manifieste estar de acuerdo con este argumento.

  • Que esa ley afecta negativamente a la industria tabacalera y a otros privados, como las agencias de publicidad.

Siendo el tema del tabaco un problema de salud pública, por sí solo este argumento es insólito viniendo de un Presidente que llegó al cargo precedido de una reputación periodística desde la cual defendió el interés público por sobre el privado.

Por otra parte, es ésta una objeción absurda por cuanto el efecto obvio y esperado de una ley contra el tabaco es, de una u otra forma, la reducción de su consumo, cosa que con toda claridad ha de afectar negativamente a las empresas relacionadas con el producto.

Como se indicó antes, Samayoa añade más argumentos contra esta ley en particular, si bien se cuida de aclarar que no pone en discusión los daños que provoca el tabaco, aunque aboga por la autorregulación.

El primer anexo es que la ve impráctica, por cuanto añade trabajo y trámites al personal del Ministerio de Salud. Si la fuerza de este argumento es la lógica de “mucho cuesta, no lo hagamos”, no aporta mucho.

Luego califica de absurda y discriminatoria la prohibición, plasmada en la ley, de vender cigarrillos sueltos “al pobre que no tiene para pagar un paquete de diez o veinte, o a los que desean auto-limitarse y prefieren comprar pocos cigarrillos para no verse en la tentación de fumar mucho”. La mención –un tanto demagógica– del “pobre” olvida que -hasta donde se sabe- comprar veinte cigarrillos sueltos sale más caro que comprar el paquete de veinte; por otra parte, la auto-limitación depende de la voluntad personal, a menos que se busquen excusas.

Antes de concluir, un breve comentario sobre las apreciaciones políticas de don Joaquín. Se queja, y con razón, de la frecuente carencia de razonamientos válidos y distorsiones argumentativas que padecen los diputados y diputadas. Pero en este caso particular y puesto que apoyaron al Presidente Funes, afirma que “sólo se salvan GANA y el PCN". Quizá no escuchó la intervención apocalíptica de un diputado defensor del veto, comparando la ley en cuestión con la “ley seca” y advirtiendo sobre el surgimiento de mafias tabacaleras al estilo narcotraficantes.

Por el bien del sano debate y los buenos columnistas, espero que en su próximo artículo don Joaquín recupere la lucidez a que nos tiene acostumbrados.

A cual más

Presidentes constitucionales en El Salvador ha habido seis: José Napoleón Duarte (1984-1989), Alfredo Félix Cristiani (1989-1994), Armando Calderón Sol (1994-1999), Francisco Flores Pérez (1999-2004), Elías Antonio Saca (2004-2009) y Mauricio Funes Cartagena (2009 a la fecha). Los mandatarios que estuvieron antes de ellos fueron caporales de finca, escopeta y garrote en mano, puestos allí a través de todo tipo de fraudes legales e ilegales; o bien, juntas de gobierno tan numerosas como efímeras e inútiles.

Aprovechando la posibilidad de hacerlo, me pongo en la labor de ponderar sus gestiones, con el solo afán de detectar cuáles han sido las tres “más piores”... ¡porque realmente se las han ingeniado!


De Funes y el FMLN sólo van dos años de gestión, pero ya se ve que la capacidad de criticar a otros no deriva necesariamente en ser buen estadista ni en saber conducir al país. Comenzaron la administración sin plan de gobierno, que presentaron un año después como “plan quinquenal” y ahora resulta que no cuentan con el financiamiento necesario, encaminándose a un récord de endeudamiento externo. La sensación de ineficiencia estatal para resolver problemas concretos parece haber aumentado entre la gente y ya no vale la estrategia de echar la culpa a los gobiernos anteriores. Han pasado veinticuatro meses aprendiendo cómo funciona la cosa pública, descubriendo -a puro golpe de realidad- lo ilusorio de sus recetas (ver, por ejemplo, el tema de seguridad pública) y todavía "no se ve claro".

Funes ha instalando en la esfera pública sus ya sabidos problemas de carácter, que le han llevado a pelearse con muchos sectores se la sociedad, comenzando con el partido al que está afiliado.

El pérfido papel del Presidente y el FMLN en el tema del decreto 743 ha socavado la imagen progresista con que llegaron al poder y les ha generado fuertes críticas especialmente de sectores académicos e intelectuales, a los que han hecho oídos sordos.

Sin menoscabo de lo anterior, la razón principal para ponerlos tan temprano en este poco honorífico puesto es la gran decepción que supone haber sacrificado tantas vidas y luchas para llegar a “más de lo mismo”. Cierto que todavía pueden rectificar... ¡pero también pueden ir a peor!


De Paco Flores, de ARENA, cabe decir que su solo intento de privatizar el sistema de salud pública -que fue derrotado tras una larga, costosa, molesta pero necesaria huelga- es suficiente para degradarlo hasta este lugar.

Su constante postura sonriente y elegante poco tenía que ver con cierta altanería y visibles ínfulas de iluminado.

Célebre en el campo internacional por su disputa verbal con Fidel Castro (a partir de una visión ideologizada de la historia), en el ruedo local acabó peleado con su vicepresidente y varios dirigentes de su partido, al que convirtió en un evidente y grosero club de millonarios.

Aunque personalmente no estoy convencido de que la moneda del Imperio sea la causante de los males nacionales, los nostálgicos del colón añaden la dolarización como pésima herencia suya, pero aquí solo vale decir que “hoy ya estuvo” y no es reversible.


El peor de todos acaso sea, con bastantes argumentos "a favor", Napoleón Duarte, del PDC. Reconocido megalómano y demagogo, en lo simbólico le debemos la vergonzosa imagen del beso a la bandera estadounidense (entre paréntesis: gustaba de hablar inglés ante las cámaras locales, con un acento autóctono que ni mandado a hacer).

Su diálogo con la guerrilla, para terminar la guerra civil, fue siempre un show propagandístico sin avances significativos.

De acuerdo a la opinión generalizada de la sociedad civil, su gobierno batió marcas de corrupción y despilfarro, aunque más de veinte años después no haya manera de demostrarlo, dada la ineficiencia de las instituciones encargadas de dicha tarea; pero la afrenta mayor de Duarte fue haber prestado su imagen de “hombre demócrata y cristiano” para llevar a cabo el plan contrainsurgente de Reagan y Bush padre, obsesionados con el anticomunismo, y así lavarle la cara a un ejército responsable de graves violaciones a los derechos humanos.

Duarte finalizó su gestión tan malamente que arrastró al abismo hasta con su propio partido, el histórico y acabado PDC.

miércoles, 20 de julio de 2011

Para no dejarnos

Este artículo sobre el tristemente célebre decreto 743 aparece en la página 32 del periódico La Prensa Gráfica del 20 de julio de 2011. Escribir sobre política es un reto y un riesgo, pero también una necesidad. Al inmiscuirse en ese importante pero corrompido territorio, más fácilmente se escucharán sandeces que argumentos en respuesta. Hay quienes dicen que no, que ya mucho fregar con el tema, que hay cosas más importantes, que ya aburrimos con el 743. ¡Alerta! Eso es precisamente lo que quieren los perpetradores de la maniobra: someternos por aburrimiento e indiferencia, que nos olvidemos del asunto y "ahi que quede"? ¡Pues no!

sábado, 16 de julio de 2011

De cantautor y con respaldo

En la segunda presentación del evento "Daltónicos" (musicalización de poemas de Roque Dalton, hecha por varios/as colegas músicos, esta vez en la Alianza Francesa de la ciudad de San Salvador), me armé un poquito mejor, apoyado por Fernanda (bajo), Diana (cajón flamenco), Ernesto (guitarra) y Louise (coros), para el par de piezas usuales: "No hemos olvidado" (por la ocasión) y "La verdadera cárcel" (el poema que conecta con el mencionado proyecto). Luego de algún tiempo de escenarios y tocadas, uno aprende a disfrutar el momento sin estar demasiado tenso por cuánta gente llegó, si se va a hacer más o menos famoso e incluso -aunque se intenta pulir todo previamente- por los posibles fallos en la ejecución. Quizá esta haya sido la mejor actitud para añadir esta nueva cantada al recuerdo de lo agradable, agradeciendo siempre a "la juventú" por apoyar a un old man en sus afanes de cantautor.

sábado, 2 de julio de 2011

Pensar en sentir

Me puse a ver "Der Himmel über Berlin" (1987) -conocida también como "Wings of desire"- porque aparece mencionada en el currículum actoral de Peter Falk, filme donde se interpreta a sí mismo en un papel secundario. Trátase de una película filosófica-existencial del mismo ritmo y corte que "El séptimo sello", que se puede ver en una tarde nublada que transcurre con la sensación de que nada hay por hacer. Fría hasta en sus momentos conceptualmente más sensuales, con tomas pacientes compuestas con armonía y pleno afán estético, se diría que representa la reivindicación de la existencia humana terrenal por sobre lo etéreo. La sencillez de su razonamiento es hasta cierto punto contagiosa. Lo inverosímil desde este lado del mundo es que la mayoría de personas ande por ahí pensando tan elaboradamente, aun para las cosas cotidianas.

miércoles, 29 de junio de 2011

Para este, mejor aquel.

Quizá sería injusto decir que es más interesante la reseña de "Caín", de José Saramago, que el libro mismo... pero algo de eso hay. Lejos de las interesantísimas y demoledoras ficciones argumentables de "El Evangelio según Jesucristo", en este último libro del laureado escritor hay demasiadas reiteraciones en lo que está claro desde hace tiempo -a saber, los delitos de lesa humanidad consagrados en el Antiguo Testamento y atribuidos a Aquél- y poca sustancia en el asunto esencial, que es salvar a Caín, agudo y espinoso debate que apenas ocupa unas cuantas líneas, insuficientes para avalar o justificar el primitivo fratricidio. Así pues, para examinar con mayor fundamento el tema, es preferible releer el otro libro mencionado al principio, o bien... ¡volver a los nutritivos ensayos de Bertrand Russell!

lunes, 27 de junio de 2011

Foto inevitable

Yo mismo fotografiado por Carmen en el III Recital de "Balada Poética", acto que ya está en el lado bonito de mi memoria. Muchas gracias.

El que sabe hacerlas

Un frecuente motivo de sana discusión con mi cónyuge es mi manía de revisar el rating de las películas en Imdb.com antes de verlas, costumbre contra la cual ella reivindica la autonomía del propio juicio. Entre unas y otras argumentaciones, ocurre a veces que me pongo a ver alguno de los DVD que ella trae, ya sea de la mediateca, de préstamo, por recomendación o por simple entretenimiento. Tal fue el caso de "Changeling" (2008), titulada en español como "El sustituto", dirigida por Clint Eastwood y con John Malkovich en el reparto, nota de 8.0 en la mencionada web cinematográfica, propicia para poner a prueba los axiomas de que un buen director hace buenas películas y que hay actores que cuidan mucho su prestigio, seleccionando sus apariciones con buen criterio. Trátase, en efecto, de una buena película de suspense en donde hay ecos de otras obras del director, llamándome la atención la fuerte confianza en la acción civil como mecanismo de presión para lograr la justicia, algo que ya quisiéramos por estos lares plagados de contubernios y miserables politicastros.

domingo, 19 de junio de 2011

La misma (buena) horma

El director Duncan Jones nos ha entregado dos excelentes películas de ciencia-ficción: “Moon” (2009) y “Source Code” (2011), ambas muy buenas y que –como tales- no fueron exhibidas en las salas de cine locales. Aunque las historias son distintas, prevalece en ellas la misma estructura: un individuo sometido a cierta esclavitud en un mundo tecnologizado, si bien al servicio de buenas causas (un planeta ecológicamente viable a partir de energía limpia, en una, y el salvamento de millones de vidas, en otra). La trama consiste en el revelarse de la situación y el rebelarse contra ella, pese a las justificaciones del bien mayor que esgrimen los perpetradores. Aunque “Moon” es más original en la trama, “Source Code” es seguramente más espectacular; pero ambas merecen un destacado sitio en toda colección de películas meritorias.

miércoles, 8 de junio de 2011

Para pasar el rato

Su estilo de “best seller” demasiado notorio y los trillados personajes estereotipos son cosas innegables, pero me interesó el desarrollo de la trama, incluso en el último tercio del libro cuando se vuelve una mezcla de “Fight club” y “Psycho” con incrustaciones filosóficas y teológicas. Pero puestos ya en ese plano, son precisamente los dos últimos capítulos los que no terminaron de ganar mi aplauso, pues por una parte la reflexión sobre el bien y el mal queda bastante caricaturizada sin ofrecer ningún aporte, y por otra la opción final de “la chica” es demasiado hollywoodense (en cuanto inverosímil, sólo para satisfacer el happy end). Así pues, admito que el tiempo de lectura puesto en "Tr3s", de Ted Dekker, no resultó tortuoso como en otros casos y que cumplió bien su función para pasar el rato. Solamente.

lunes, 16 de mayo de 2011

RFG en "Daltónicos"

El sábado 14 de mayo a las 6:00 p.m. en el Centro Cultural "Nuestra América" se presentó "Daltónicos", disco de poesía musicalizada de Roque Dalton, en el cual tuve una participación con este poema:



La verdadera cárcel

Por Roque Dalton García
(del libro "Taberna y otros lugares", 1969)

¡Oh, mi país!
Sus ojos descarriados
solo flores en homenaje de su muerte adivinan.

Año de la profundidad,
tempestad deshabilitada,
pero en espera de su gota de fecundación.
Bienvenida entonces
enhorabuena la locura
voy a comprarle un caramelo
para que me defienda
y así poder volar alguna vez al mundo
luego de este sumergimiento mortal.

Prefiero, sabedlo, la locura
a la solemnidad.
Hojeo mi alma, mis guadañas,
mis vértigos.
Y no es en otros términos
la respuesta florida.

Así confío en la potencia
del abandono
o del alarido angustiado
que permanecerá como prueba
de mi remota inocencia.

Menudo esfuerzo hice
para tener fe
tan solo en el deseo y en el amor
de quienes no olvidaron
el amor y la risa.

miércoles, 4 de mayo de 2011

¡Lo niego!

Por este medio niego públicamente que sea yo ese que se está tirando a la poza de “Los enganches” (confluencia de los ríos Guayapa y Venado), en el Parque Nacional “El Imposible”, ante la vista atónita de un centenar de bichitos/as de séptimo grado de un prestigioso colegio capitalino. Sí, es prácticamente igual a mí pero no soy yo. En realidad, es un niño interior que ocasionalmente se apodera de mi mente-cuerpo, haciendo a mi nombre cosas que un adulto en su sano juicio jamás haría (como tirarse a una poza en atuendo de "jeans", que no iba a dejar de hacerlo luego de 90 minutos de una extenuante, escabrosa y escarpada caminata montañosa de 3,500 metros, para no hablar -por falta de aire- del regreso, en donde nunca fue mejor aplicada esa célebre expresión de juventud, "ya las está dando"... ¡para adultos/as y para jóvenes por igual!).

lunes, 2 de mayo de 2011

El arte queda

Cuando un consagrado y veterano artista muere, no creo que el arte pierda, porque sus obras siempre quedan resplandeciendo en ese altar estético. Aun cuando suene duro, son ellas -y no la persona- las que leemos, escuchamos, vemos, admiramos y veneramos: es la 9ª Sinfonía de Beethoven y no Beethoven lo que nos encanta, es “Cien años de soledad” lo universal y no García Márquez, aunque el texto sea de García Márquez. El autor o autora de obras memorables es quien menos importa, como no sea por el morbo de indagar sus intimidades personales en plano de curiosidad malsana; o bien, porque se le admire en otros ámbitos de la vida pública.

Sí, justo es que se le reconozca el mérito, se le felicite y se le cuide. En el plano personal, son su familia y amistades quienes están en el pleno derecho de sentir su partida física; pero al saberse de su fallecimiento no concuerdo con doloridas expresiones de “es una gran pérdida para la literatura”, el cine o la música, puesto que si se trata de alguien realmente consagrado/a podemos asumir que ya dio su gran aporte en esas ramas del frondoso árbol del arte. Lo verdaderamente triste, por ejemplo, habría sido que Edgar Allan Poe se hubiera muerto cual borrachín encunetado... ¡sin haber escrito sus escalofriantes relatos!

miércoles, 27 de abril de 2011

De unas y otras santidades

Esté feliz cada quien con sus creencias religiosas y políticas, que son cosas de fe, no de razón. Pero en la medida que sea posible, voto por que lo que creamos o dejemos de creer se fundamente o al menos se apoye en el conocimiento de ciertos hechos.

Muy pronto Juan Pablo II será beato y seguramente su canonización no tardará mucho. Entretanto, la causa de Monseñor Romero seguirá literalmente "durmiendo el sueño de los justos", con la excusa de su inconveniencia por razones políticas.

Para iluminar un poco este debate, transcribo a continuación el testimonio de María López Vigil sobre el primer encuentro entre Monseñor Romero y Juan Pablo II, publicado en “Piezas para un retrato” (UCA Editores, San Salvador, 1993; páginas 282-285). El libro lo tengo en mi mano y no tengo razones para dudar de lo allí plasmado.

Con esto, reivindico mi librepensamiento.

* * *

- Compréndame, yo necesito tener una audiencia con el Santo Padre...

- Comprenda usted que tendrá que esperar su turno, como todo el mundo.

Otra puerta vaticana se le cierra en las narices. Desde San Salvador y con el tiempo necesario para salvar los obstáculos de las burocracias eclesiásticas, Monseñor Romero había solicitado una audiencia personal con el Papa Juan Pablo II. Y viajó a Roma con la tranquilidad de que al llegar todo estaría arreglado. Ahora, todas sus precauciones parecen desvanecidas como humo. Los curiales le dicen no saber nada de aquella solicitud. Y él va suplicando esa audiencia por despachos y oficinas.

- No puede ser -le dice a otro- , yo escribí hace tiempo y aquí tiene que estar mi carta...

- ¡El correo italiano es un desastre!

- Pero mi carta la mandé en mano con...

Otra puerta cerrada. Y al día siguiente otra más. Los curiales no quieren que se entreviste con el Papa. Y el tiempo en Roma, a donde ha ido invitado por unas monjas que celebran la beatificación de su fundador, se le acaba. No puede regresar a San Salvador sin haber visto al Papa, sin haberle contado de todo lo que está ocurriendo allá.

- Seguiré mendigando esa audiencia -se alienta Monseñor Romero.

Es domingo. Después de misa, el Papa baja al gran salón de capacidad superlativa donde le esperan multitudes en la tradicional audiencia general. Monseñor Romero ha madrugado para lograr ponerse en primera fila. Y cuando el Papa pasa saludando, le agarra la mano y no se la suelta.

- Santo Padre -le reclama con la autoridad de los mendigos-, soy el Arzobispo de San Salvador y le suplico que me conceda una audiencia.

El Papa asiente. Por fin lo ha conseguido: al día siguiente será. Es la primera vez que el Arzobispo de San Salvador se va a encontrar con el Papa Karol Wojtyla, que hace apenas medio año es Sumo Pontífice. Le trae, cuidadosamente seleccionados, informes de todo lo que está pasando en El Salvador para que el Papa se entere. Y como pasan tantas cosas, los informes abultan. Monseñor Romero los trae guardados en una caja y se los muestra ansioso al Papa no más iniciar la entrevista.

- Santo Padre, ahí podrá usted leer cómo toda la campaña de calumnias contra la Iglesia y contra un servidor se organiza desde la misma Casa Presidencial.

No toca un papel el Papa. Ni roza el cartapacio. Tampoco pregunta nada. Sólo se queja.

- ¡Ya les he dicho que no vengan cargados con tantos papeles! Aquí no tenemos tiempo para estar leyendo tanta cosa.

Monseñor Romero se estremece, pero trata de encajar el golpe. Y lo encaja: debe haber un malentendido. En un sobre aparte, le ha llevado también al Papa una foto de Octavio Ortiz, el sacerdote al que la Guardia mató hace unos meses junto a cuatro jóvenes. La foto es un encuadre en primer plano de la cara de Octavio muerto. En el rostro aplastado por la tanqueta se desdibujan los rasgos indios y la sangre los emborrona aún más. Se aprecia bien un corte hecho con machete en el cuello.

- Yo lo conocía muy bien a Octavio, Santo Padre, y era un sacerdote cabal. Yo lo ordené y sabía de todos los trabajos en que andaba. El día aquel estaba dando un curso de evangelio a los muchachos del barrio...

Le cuenta todo al detalle. Su versión de Arzobispo y la versión que esparció el gobierno.

- Mire cómo le apacharon su cara, Santo Padre. El Papa mira fijamente la foto y no pregunta más. Mira después los empañados ojos del Arzobispo Romero y mueve la mano hacia atrás, como queriéndole quitar dramatismo a la sangre relatada.

- Tan cruelmente que nos lo mataron y diciendo que era un guerrillero... -hace memoria el Arzobispo.

- ¿Y acaso no lo era? -contesta frío el Pontífice.

Monseñor Romero guarda la foto de la que tanta compasión esperaba. Algo le tiembla la mano: debe haber un malentendido. Sigue la audiencia. Sentados uno frente al otro, el Papa le da vueltas a una sola idea.

- Usted, señor Arzobispo, debe de esforzarse por lograr una mejor relación con el gobierno de su país.

Monseñor Romero lo escucha y su mente vuela hacia El Salvador recordando lo que el gobierno de su país le hace al pueblo de su país. La voz del Papa lo regresa a la realidad.

- Una armonía entre usted y el gobierno salvadoreño es lo más cristiano en estos momentos de crisis.

Sigue escuchando Monseñor. Son argumentos con los que ya ha sido asaeteado en otras ocasiones por otras autoridades de la Iglesia.

- Si usted supera sus diferencias con el gobierno trabajará cristianamente por la paz.

Tanto insiste el Papa que el Arzobispo decide dejar de escuchar y pide que lo escuchen. Habla tímido, pero convencido:

- Pero, Santo Padre, Cristo en el evangelio nos dijo que él no había venido a traer la paz sino la espada.

El Papa clava aceradamente sus ojos en los de Romero:

- ¡No exagere, señor Arzobispo!

Y se acaban los argumentos y también la audiencia.

Todo esto me lo contó Monseñor Romero casi llorando el día 11 de mayo de 1979, en Madrid, cuando regresaba apresuradamente a su país, consternado por las noticias sobre una matanza en la Catedral de San Salvador.

María López Vigil