domingo, 7 de junio de 2009

Correos repelentes

Por mis nexos con el ajedrez nacional, hoy temporalmente inactivos, mi correo está en una lista de gente vinculada al “juego-ciencia”. El daño está en que, desde hace algunas semanas, somos víctimas pasivas de una inundación de mensajes y contra-mensajes que hablan en público de problemas domésticos de la FSA, siglas de la Federación Salvadoreña de Ajedrez. Los líos son esencialmente del mismo tipo de los que se vienen ventilando desde hace más de dos décadas.

No descarto que algunos de los remitentes o “contestantes“ lo hagan de buena intención e incluso aporten ideas saludables; sin embargo, lamentablemente éstas se pierden entre la multitud de razonamientos y opiniones nacidas en el excesivo afán de protagonismo, las revanchas virtuales y la inmadura lucha de egos que ha caracterizado al mundo de los escaques nacionales e internacionales.

Dos son, en lo inmediato, las consecuencias visibles: la primera, que quienes estábamos hartos de tales comportamientos y por ello nos habíamos alejado de ese mundillo nos confirmemos en dicha opción; la segunda, que quienes, teniendo vocación y talento para desarrollarse como futuros/as atletas del pensamiento... ¡realmente lo piensen muy bien antes de dar semejante paso!