domingo, 7 de febrero de 2010

Los Bee Gees... cuando eran buenos.


El álbum de los Bee Gees "Here at last", de 1977, grabado en vivo, representa el punto de inflexión entre su música realmente buena y su faceta "disco", cuando arruinaron su estilo para convertirse en los referentes de una de las peores épocas musicales que yo sepa, superada únicamente por los tríos vernáculos.


Aparte de su espléndida capacidad de cantar perfectamente afinados a tres voces, era inconfundible su timbre brillante de antaño, casi de aluminio, así como el vibrato estilizado de sus piezas más sentimentales.


"Words" es si no la mejor, una de las más queridas canciones, aunque no esté vinculada con ninguna experiencia personal; compitiendo con "Run to me" en el más alto sitio de mi preferencia, por su sencillo lirismo y sincero afán de romántica súplica en el coro. Otras dos canciones más rítmicas ocupan bien ganado sitio en este "top five": "Edge of the universe", merced a su conjunción de piano Fender Rhodes y sintetizador Moog como base de los requintos, si bien tiene una letra entre mística y absurda; e "Islands in the stream", que les quedó mejor a sus autores que al dúo country de Kenny Rogers y Dolly Parton, quienes la hicieron popular. Finalmente, la única canción que vale la pena de cuando -quizá por aburrimiento, quizá por presunción- se dedicaron a cantar con la voz fingida de zancudo errante, es "Love so right", y eso porque en el estribillo no olvidan que son, después de todo, voces masculinas las que normalmente emiten. Si me preguntan por una sexta pieza diré sin pensarlo demasiado: "The message", pero la versión del álbum ya citado, no la de estudio, que esa suena muy nasal.