sábado, 20 de febrero de 2010

La hilarante apoteosis del fracaso

En algún momento del par de años recientes me interesó ver "Little Miss Sunshine" (2006), pero quizá las frases-resumen del tipo "a family determined to get their young daughter into the finals of a beauty pageant take a cross-country trip in their VW bus" fueron posponiendo el interés hasta llegar a la indiferencia. Pero a raíz de la solicitud moluscosa de una opinión (y la necesidad de probar los invaluables MKV) me vi frente a la pantalla... ¡para gran satisfacción!

Me imagino que las introducciones-propaganda como las ya citadas servirán, sí, para "vender" el filme; pero ¿es que a nadie se le ocurre mencionar que es, sobre todo, una extraordinaria comedia de humor negro que culmina con una hilarante y grotesca apoteosis del fracaso, allí donde sólo cabe decir "¡zóquela!", en el mejor estilo local?

La gracia (una de las gracias) está en que, dentro de la insostenible situación planteada, ninguno de los involucrados (excepto el guionista) pretende hacernos reír a costillas de sus males. Pues sí: ¡menuda familia y al cuerno con que si es "charming", el "apoyo incondicional" y bobadas por el estilo! Aquí de lo que se trata es de una simple, cotidiana y extraordinaria colección de "losers", creados por obra, gracia y desgracia de nuestro viejo y tan mentado amigo, el mero contexto sociocultural. Por cierto (*spoiler alert*): ¿a alguien de la familia, además del abuelo que la entrenó, se le habrá ocurrido ver antes el número que estaba preparando la niña para la demostración de talento en el tal concurso?