sábado, 9 de octubre de 2010

Si no fuera por el planteamiento de fondo...

Luego de varias películas sobre el futuro catastrófico y apocalíptico, las expectativas sobre novedades se reducen sustancialmente. Debo admitir, sin embargo, que "The Book of Eli" (2010) tiene algo distinto, si bien vuelve a ofrecer la atmósfera de "Mad Max" y "Waterworld", con ciertos aires desérticos de "Resident Evil", aunque con marcada lentitud. Ese algo, no obstante, resulta muy cuestionable en el contexto de la historia humana, a la luz del espíritu que engendró el Dadaísmo: ¿vale la pena reconstruir un mundo sobre las mismas bases que lo llevaron a su destrucción? Como en estas cosas del arte nunca es posible disociar fondo y forma, ese gran detalle argumental, a mi criterio, echa a perder la experiencia ganada en el desarrollo de la trama.