sábado, 14 de julio de 2012

¡De vuelta al estadio!

No recuerdo exactamente cuál fue el último año que fui al estadio, pero aquello debió ocurrir hacia 1990, cuando los jugadores emblemáticos del C.D. Águila eran Güelmo y Carreño; del Firpo, Toro y Cienfuegos; y del Alianza, Kin Canales y Palacios Lozano. Al Estadio “Las Delicias” iba a ver los partidos del ADET y aquello parecía en ruinas.

Esta tarde volví a los graderíos, para ver el debut del Santa Tecla F.C. en primera división, recibiendo al Isidro Metapán, que en los últimos años ha dominado los torneos.

La grama es artificial (dicen que costó medio millón) y hay muchas mejoras en las instalaciones, en comparación con lo que recuerdo. Estaba lleno, calculo que había unas cinco o seis mil personas. Fueron dos horas entretenidas en que se vieron las cosas típicas en los estadios: gritos y celebraciones en cada gol, puteadas por los errores, apodos ingeniosos (como gritarle “Tortuga Embrocada” al entrenador rival), uno que otro “¡huuuy!” en las acciones de peligro, insultos constantes y gratuitos para este o aquel (las interjecciones usuales son, ya se sabe, “¡culeeero!” y “¡puta, qué mierda!”, pero hasta ahí nomás), cerveza y cigarro por aquí y por allá, caras de “¿quién es ese bicho?” (porque nadie conoce a los jugadores locales) y hasta un bolito espontáneo invadiendo el terreno de juego, con pescozada policial por epílogo; en fin: lo que es ir al estadio.

Del Santa Tecla F.C. sé decir lo siguiente: no tuvo posesión del balón; en cambio, mostró rapidez en el contragolpe y, con un poco más de confianza, hay jugadores que pueden darle cierto respeto. Eso sí: la afición no perdona en sus aplausos y abucheos, especialmente si el sobrino del entrenador argentino no está acertado y para colmo falla el penal que pudo ser el de la victoria.

Al final, resultó una bonita experiencia que espero repetir (sin riesgos para mi integridad física) cuando nos visite el Águila, el Alianza y el FAS.

¡Ah, por cierto: quedamos 2-2!


Posdata: en prueba y testimonio de lo dicho, anexo esta fotografía que encontré en el muro del señor alcalde, donde se me ve en primera fila, justo a la par de la baranda, vestido de color café y con una cachucha negra.