lunes, 15 de junio de 2015

Sin fe, ya para qué.

En Guatemala y Honduras protestan masivamente contra la corrupción, por lo que hay quienes sugieren (esperan) que esa ola llegará a El Salvador. No lo creo, mis estimados/as. Aquí ya pasamos por eso, no le tenemos fe a esas cosas. Hay protestitas molestas, sí, pero no protestotas que cambien rumbos. Lo siento. En este artículo de la Revista Factum les cuento el porqué.