sábado, 1 de mayo de 2010

Una ficción verosímil

Con la diferencia de contextos, ya tendríamos prejuicio suficiente: un motín carcelario que en España es una excepcional ficción dramática, aquí es una cotidiana realidad escalofriante; no obstante, "Celda 211" (2009) es una película que funciona por lo verosímil de la lógica interna, en ocasiones bastante lejos de las tan criticadas fórmulas hollywoodenses. Una virtud especial es que el suspenso creado desde el instante primero se mantiene constante y creciente, volviéndose incierta casi cualquier anticipación al desenlace, en medio de ese juego de lealtades y traiciones que constituye una revuelta como la allí planteada. Eso sí: que aun cuando la cantidad de sangre no es excesiva ni exagerada... ¡es bastante!