jueves, 27 de marzo de 2014

Oda a la idealización sonora

“Pilot of the airwaves” es una canción de la británica Charlie Dore, del año 1980. Me gustó mucho desde la primera vez que la escuché, pero como no la recuerdo asociada con ninguna experiencia de juventud concluyo que es la pura música la que me atrapó, empezando por el coro polifónico de entrada.

Pilot of the airwaves, here is my request.
You don’t have to play it but I hope you’ll do your best.
I’ll be listening to your show on the radio,
and you seem like a friend to me.

La situación planteada es la de una chica radioescucha que ha idealizado la voz del locutor o “disk-jockey” (DJ), de quien espera que le ponga al aire sus canciones favoritas. Recuérdese que en esta época la radio tenía mucha más importancia que en la actualidad para el solo hecho de escuchar música y dedicatorias, con la añorada emoción de llamar por teléfono a cabina para solicitar su tema preferido.

Navegando por internet, me encontré con una anécdota que, de ser cierta, puede ir desde simpática hasta conmovedora: “Pilot of the airwaves” fue la última canción puesta en la transmisión final de “Radio Carolina”, una “unlicensed offshore radio station” inglesa, que es como decir una radio pirata que emitía desde altamar, fuera de las regulaciones radiofónicas nacionales.

No me quiero imaginar el sentimiento de ese DJ a medida el postrer solo de guitarra se va disolviendo en la lejanía.