jueves, 18 de enero de 2007

¡Es Trova!

Ahora que he dado los primeros pasos para promocionar mi disco “No hemos olvidado(<- clic allí para ver detalles y sitios de distribución), me veo en la dificultosa situación de responder a la justa pregunta “¿Y de qué tipo de música es?”. Comenzaré negando ciertas etiquetas, pese al respeto e incluso admiración que alguna de ellas pueda suscitar en mí:
  • Aunque protesto a mi modo, no hago “música de protesta”; entiéndase, el arquetipo de “Los Guaraguao” y los Mejía Godoy de los 70’s, con contenidos políticos coyunturales y explícitos. Mi música es una evocación poética, no política.

  • Si bien hay instrumentos electrónicos y, en algunas piezas, guitarras con distorsión, ni es el “rock” comercial (que, diciendo frases altisonantes, en realidad acaba diciendo nada) ni tampoco el "rock" combativo y, en cierto modo, nihilista de grupos como "Los fabulosos Cadillacs" y "Bersuit Vergarabat".

  • Pese a la presencia, en un par de ellas, de ritmos 6/8 ó 3/4 y guitarras con rasgueos de tendencia rural, no es “música folclórica”, repleta de flautas, ponchos, quenas, sombreros, charangos, gritos festivos, zampoñas, etc.; pues el estilo y el enfoque no corresponden ni a la nostalgia precolombina ni a los trajes típicos coloniales.
Examinando aquí y allá, descubro cierta dificultad para encasillar mi música dentro de un género determinado; pero, para fines de comprensión pública, he decidido responder presentando mis creaciones como “trova latinoamericana”, pues en ella:
  • El mensaje está expresado poéticamente.

  • Es un poco más importante el contenido que la forma.

  • Predomina la búsqueda de la identidad y la reflexión sobre la propia historia.

  • Hay un esfuerzo de síntesis de los aportes de distintos estilos, toda vez sirva al propósito estético.
Dicho todo lo anterior, espero no haber enredado más el tema, al tiempo que me pregunto por qué no puedo dar una simple respuesta corta a este genérico y musical asunto.