jueves, 12 de noviembre de 2009

Desasturismo

Hoy me encontré esta notita en un periódico local (obvio: hacer clic aquí), en la cual se critica acremente y con justificada razón a la manada de metidos y metidas que van a hacer turismo en zonas de desastre, lo que bien podría llamarse "desasturismo". Esta actitud de infantil curiosidad de nuestro pueblo va desde armar la trabazón en el carril contrario a donde fue el accidente (porque se detienen a abrir la boca) o arremolinarse alrededor de alguien que colapsó, hasta demostraciones del calibre de las mencionadas en la nota periodística, comparables con las expediciones a los desastres de años anteriores, como los terremotos de 2001.

Ahora bien, he aquí la pregunta retórica, maliciosa o perversa (a gusto del cliente): ¿no habría que añadir también como destinatarios del merecido vilipendio a cierto tipo de "profesionales" de la noticia que van a fotografiar, filmar, entrevistar y reportear; más que para dar a conocer las necesidades de las y los afectados, para capturar el dolor ajeno y ofrecerlo luego como mercancía en sus respectivos espacios, a fin de generar audiencia y merecer los ansiados anuncios publicitarios?