viernes, 18 de diciembre de 2009

Emoción en sus dos acepciones

Aunque toda la película "Up" (2009) se disfruta con agrado (¿pero es que hay otra forma de disfrutar?), son los primeros doce minutos los que realmente producen emoción tal como nos la define en su primer sentido ese notable grupo de académicos ultramarinos que pretenden distinguir y normar nuestro idioma: "alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática". Logra el filme tal efecto inicial con pocas palabras, momentos significativos, imágenes sugerentes y un proyecto de vida latente. De allí en adelante, ya es el entretenimiento, la risa y la emoción en su segunda acepción ("interés expectante con que se participa en algo que está ocurriendo"), no demasiado diferente de otras entretenidas películas de esta clase, en cuanto a la trama, aun cuando hemos de reconocer el ingenio de los collares parlantes para perro y los ecos del laureado cortometraje "Le ballon rouge" (1956).