sábado, 31 de marzo de 2007

RFG recargado

Después de quince años de retiro musical, volví a plantarme en un escenario ante un micrófono, esta tarde en el Festival Verdad 2007, en el campus de la UCA. Con quince minutos de tiempo disponible, preparé tres canciones: "Manifiesto", "Supernova" y "No hemos olvidado"; todas ellas en versión trovadoresca, es decir, sólo acompañado por mi guitarra, más sus respectivas presentaciones escritas, para contextualizar (las cuales salieron volando del atril, una vez fueron leídas).

La manera más cómoda de referirme a esta experiencia es con un trío de impresiones, al que doy paso de inmediato:

1. A la hora de inicio, había más gente de la que yo mismo esperaba en un evento maratónico como este: sin excesos ni baño de multitudes, a los amigos se unieron otros madrugadores que pusieron atención al mensaje. Clima humano agradable.

2. Sin prueba de sonido previa, nos acomodamos sobre la introducción de la primera pieza. Voz y guitarra aparentemente no exigen mucho pero tampoco pueden quedar al descuido. La grabación de la radio YS·UCA, además de los comentarios posteriores, me indican que hubo inteligibilidad y equilibrio.

3. Detalle simpático: un par de gentes me dijeron textualmente "¡Nos habían dicho que Ud. no podía cantar, pero ya vemos que no es cierto, se le oyó bien bonito!". No supe qué decir.

En fin: heme aquí que he vuelto.