sábado, 5 de julio de 2008

Usurpaciones cotidianas

El turno de la fila de espera (que en realidad es columna) le pertenece a la persona que lo ocupa y, por lo tanto, sólo puede ser cedido a otra persona amiga en tanto que la actual ocupante se quite de ahí. El turno de delante de quien se atreva a ofrecerlo no es de su jurisdicción, dominio o propiedad, porque al cederlo también retrasa un lugar a todos y cada uno de los que vienen detrás. ¿Con qué derecho, pues, vienen y le dicen al fulano o fulana “¡venga, métase aquí!”?