martes, 17 de agosto de 2010

De cultos incautos

Más de dos textos apócrifos atribuidos a consagrados autores circulan por la web. Crédula y cómodamente, hay personas respetables que los reenvían e instituciones serias que los citan y recomiendan. Pero son falsos y generalmente no son más que caricaturas de sabiduría barata, aunque hay quienes -como en Arjona o Coelho- creen hallar allí grandes verdades. ¿Por qué esta facilidad para creer que García Márquez nos escriba un "poema" que zarcea entre la admiración y el regaño a la guanaxia, o que Borges ande por ahí dejando versos de viejito cursi? Un enigma. Quizá se deba a la combinación, por una parte, del desconocimiento y/o pereza investigativa para con el supuesto escribiente (cosa supina en tiempos de Google y Wikipedia) y, por otra, de una irritante candidez-timidez mental que vuelve a la gente incapaz de analizar la lógica del asunto y emitir un juicio razonable, amparándose en un "es que es posible..." para aceptar cuanta formulación fantasiosa, irreal, absurda, truculenta o bacteriológica se le ponga enfrente.