jueves, 19 de abril de 2007

RFG entre tacos

Ayer tuve mi primera experiencia como cantautor solista en un local distinto de un auditorio o festival musical: hacia las siete y treinta de la noche, subí al pequeño escenario de "Los tacos de Paco", restaurante y peña cultural que alberga los Miércoles de poesía.

Luego de un breve diálogo con William Alfaro, coordinador del evento, di inicio al combo preparado: mis canciones alternadas con lectura de poemas de Rafael Góchez Sosa (1927-1986), esto último con fondo de Bach en sintetizadores.

Había ligeros ruidos externos (local bailable a la par, tráfico lejano) e internos (comensales, ruido de cubiertos), pero ninguno de gravedad. Me sentí bastante cómodo entre un público mayoritariamente conocido, al cual percibí centrado en los mensajes contenidos entre notas y páginas.


Finalizada la sesión de música y poesía, me sorprendí un poco al saber la hora, 8:55 p.m., testimonio de haber estado en el escenario por casi una hora y cuarto... ¡sin colapsar! (que la edad limita).

No omito mencionar la valiosa ayuda de Ena, una joven cantante operática con quien armamos dúo en un par de canciones. Agradezco sinceramente al público presente, en especial a quienes llegaron atendiendo mi expresa invitación: su atención es el ánimo de toda alma artística y, si el cantautor salió airoso de este reto, el esfuerzo ha valido la pena.

Gracias también a Paco por la orden de tacos, cortesía de la casa: ¡estaban muy buenos!