sábado, 21 de marzo de 2009

Donativos

Aunque las noticias sobre donación del propio cadáver a la ciencia no son nuevas, siempre causan cierta sorpresa, por lo grotesco. Los problemas prácticos que de tal acción se derivan no serán, ciertamente, para el magnánimo donante, sino para los familiares que quieran periódicamente homenajear los restos de quien en vida fuera su ser querido. Particularmente difícil sería hacerlo justamente el 2 de Noviembre, Día de Difuntos, que por disposición constitucional es asueto nacional y, en consecuencia, la institución poseedora de los músculos, huesos, cartílagos, vísceras y demás tejidos del(la) susodicho(a)... ¡estará seguramente cerrada!