domingo, 28 de marzo de 2010

Por un sensato lenguaje de género

En estos líos gramaticales por el tema del lenguaje de género, hay que tomar en cuenta tres elementos, a saber:

a) la justeza del reclamo femenino por que se les mencione explícitamente en situaciones en donde hay hombres y mujeres, contra la tradición de presuponer que en un genérico o colectivo masculino ya están incluidas: "Los niños y las niñas mayores de seis años pasarán a la otra sala de juegos".

b) la postura tradicionalista de la Real Academia Española, que distingue el masculino como "género no marcado", el cual puede en determinados casos incluir al "género marcado", que sería el femenino: "Que todos los jóvenes pasen a tomar su refrigerio" (se refiere a chicos y chicas). Según la RAE, sólo deben mencionarse a unos y otras cuando no esté suficientemente explícito que se refiere a ambos sexos.

c) el principio lógico, racional y práctico de la economía del lenguaje, según el cual se utilizan la menor cantidad de palabras para expresar una idea con claridad.

Aunque los intentos de querer quedar bien con todo mundo generalmente acaban en desastre, yo me atrevo a proponer un criterio sencillo que no desconsidera los aspectos antes mencionados. Helo aquí:

  • Mencionar los sustantivos correspondientes a uno y otro género una sola vez en una misma sentencia o secuencia lógicamente trabada, sin desdoblar los demás determinantes, adjetivos y pronombres que le estén relacionados.

  • Ejemplo:

    - Los hombres y mujeres aquí reunidos estamos listos para pronunciarnos sobre la propuesta que a nosotros nos fue presentada.

Esta formulación evita la duplicación agobiante que se produciría si dijéramos: "Los hombres y las mujeres aquí reunidos y reunidas estamos listos y listas para pronunciarnos sobre la propuesta que a nosotros y nosotras nos fue presentada".

Cuando no hubiere sustantivos o se tratare de nombres comunes en cuanto al género, la única mención doble se hará en los determinantes, adjetivos o pronombres correspondientes, manteniendo siempre el sano criterio de evitar la minuciosa duplicación antes mencionada. Ejemplo: "Los y las jóvenes estamos cansados de tanta demagogia", "Para todos nosotros y nosotras es básico hacer oír nuestra voz".

Doy por descontado que debemos buscar reemplazos aceptables para los nombres en sentido genérico que impliquen a seres humanos, diciendo en vez de "el hombre ha creado la música para elevar su espíritu" algo mejor, como "la especie humana". Asimismo, rechazo de manera totalmente gramatical y absoluta el uso de la arroba "@" para significar los morfemas flexivos de género "o" + "a". Finalmente, declaro mi aversión a la pleca para cada "los/las" y "jugadores/as" que tuviéramos que mencionar, ya que no aporta mucho en ahorro y sí demerita en estética.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Los aquí reunidos estamos listos para pronunciarnos sobre la propuesta que nos fue presentada.
Lo demás "no aporta mucho en ahorro y sí demerita en estética. "

Mazatl dijo...

muy de acuerdo
aunque en el caso de "los jóvenes", el término es neutro (terminado en "e") lo cual permite usarlo para referirse a:
los jóvenes
o en su defecto a:
las jóvenes



en cuanto al uso de la arroba y las plecas, causa dolor de estómago leer semejantes aberraciones que atropellan el lenguaje

Euhh dijo...

Fidel me había comentado sobre un artículo suyo que refería al lenguaje de género. ¿Es este o tiene algún otro? Me gustaría que me lo proporcionara.

También estoy de acuerdo con sus planteamientos, incluyendo su aversión a las plecas, son sumamente molestas.

En cuanto a las arrobas, he encontrado dos cosas:
1. A diferencia de las plecas y demás opciones, las arrobas son escritas con dejadez, generalmente por gente a quien no le interesa la gramática, ni la lingüística, ni la estética en absoluto.
2. Salvo algunas excepciones, como aquellas personas adeptas al anarquismo. Aunque incluso estas optan por la "e", debido a que es más neutra (y eso nos lleva a una deformación, transformación o trastorno del lenguaje escrito, como quiera: "queridos", "queridas" se transforma en "querides")o bien, por una "x". Esta última en alusión a la diversidad sexual, aquí ya no hablamos de hombres y de mujeres, sino de una gama de opciones en las que no se encasilla a las personas según su género solamente (heteros, homos, trans, bis...).

Por supuesto, ambos puntos han sido utilizados solamente en el lenguaje escrito.