miércoles, 20 de diciembre de 2006

"Monólogo de un mártir"

Muro de la memoria, parque Cuscatlán.

En 1987 don Paco Escobar nos animaba a versificar, aunque fuera por puro ejercicio académico. Allí hice algunos experimentos que, de cuando en vez, servían para ponerles música. Esta canción resume una línea de pensamiento ingenua-idealista, típica de mí, la cual desembocó más ampliamente en un guión teatral: "Asfixia 2000", pese a lo cual no formó parte del "soundtrack". Veinte años después, no la considero impropia.

MONÓLOGO DE UN MÁRTIR

El tiempo ha caminado
con los misterios que en su paso lleva,
la lluvia ha remojado
las frentes que anidaron las ideas
de cuando perseguimos,
amando, una promesa que perdimos.

Hoy suenan las palmadas
de los retoños que a la vida llegan,
reviven alboradas

sus risas inocentes y sinceras,
que nunca conocimos
el día que a luchar nos decidimos.

Tranquilos nos marchamos,
mas presentíamos perder la vida:
sin pena la brindamos
y sin saber de quienes nos querían,
aunque había en el lodo
reflejos del amor que llena todo.

No importa que la tierra
a nuestros brazos aprisione firme,
sin sangre en nuestras venas,
sin nadie que nos vuelva a ver felices,
pues aún el sueño limpio
se siente ilusionado a ser vivido.

Aquí nos encontramos
por cruel encargo de los que nos matan:
viviendo sepultados,
queriendo mantener nuestra esperanza,
sin darla por perdida
y sin imaginar que nos olvidan.

El habla se me acaba
y poco a poco va muriendo el grito,
tal vez por la mañana
ya sean más constantes los queridos
alientos de los años
que nunca nos dejaron contemplarlos.